En 2023, la conectividad aérea de América latina y el Caribe (LAC) era 42% inferior a la de América del Norte (EE.UU. y Canadá) y Europa, y 33% inferior a la de la Asean (la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, integrada por Brunei, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam).
El dato surge de un estudio sobre el estado de la liberalización del transporte aéreo en la región, realizado por NACO (Netherlands Airport Consultants).
El trabajo encargado por el Consejo Internacional de Aeropuertos para América Latina y el Caribe (ACI-LAC), examina los principales desafíos de la región y busca impulsar una estrategia común que fomente la conectividad aérea, el desarrollo económico y la competitividad de los aeropuertos de América latina y el Caribe.
¿El diagnóstico? La conectividad en la región sigue rezagada, con menos vuelos directos y menor presencia de aerolíneas de bajo costo (LCC por su sigla en inglés: Low-Cost Carrier).
¿La solución? Liberalizar los servicios aéreos. Esa decisión no solo tendría un impacto muy positivo en el crecimiento económico mediante la creación de empleo y el aumento del turismo, sino que también fortalecería los aeropuertos secundarios y regionales, fomentando rutas punto a punto y atrayendo nuevas aerolíneas, dicen los analistas de NACO.
“La liberalización no es un fin en sí misma, sino una vía para fortalecer la competitividad global y garantizar que América latina y el Caribe aprovechen todo su potencial en un mercado cada vez más globalizado”, declaró Rafael Echevarne, Director General de ACI LAC.
De qué se trata
A lo largo de casi 100 páginas, el estudio describe la situación actual de la región, enumera los principales desafíos y sugiere una hoja de ruta para el desarrollo del sector. Además, se analizan cuatro casos exitosos de liberalización de la actividad en diferentes zonas del mundo.
“Los esfuerzos recientes para liberalizar el transporte aéreo en la región deben fortalecerse mediante reformas institucionales y regulatorias que garanticen un entorno comercial amigable y predecible para los servicios aéreos comerciales. La conectividad regional también debería ser un motor político clave de futuras reformas e iniciativas. Los aeropuertos pueden posicionarse como actores a la vanguardia de la innovación de políticas públicas e iniciativas futuras para apoyar la conectividad aérea en la región de América Latina y el Caribe”, opinó Marcelo García, Jefe de Política de Aviación y Líder de la Asesoría Estratégica de Aviación de NACO.
En los mercados más abiertos, la liberalización mejoró el acceso a viajes de bajo costo, reduciendo tarifas y aumentando el tráfico aéreo, y favoreciendo el turismo, describen los expertos que realizaron el estudio.

El rol de las aerolíneas de bajo costo en el desarrollo del sector aéreo.
Principales problemas
A la hora de enumerar los principales problemas que afectan actualmente a los operadores aéreos en América latina y el Caribe, se mencionan:
- Procesos de autorización onerosos
- Medidas gubernamentales unilaterales
- Derechos de tráfico condicionales
- Aplicación incoherente de las normas de asignación de franjas horarias
- Capacidad aeroportuaria limitada o inexistente
- Regímenes reguladores costosos
- Falta de coordinación entre las autoridades gubernamentales sobre las políticas que afectan a la aviación
- Conocimientos técnicos insuficientes de los reguladores de la aviación
- Escasa conciencia sobre el valor de la aviación
Argumentos históricos
Los analistas aseguran que los entornos operativos liberalizados han fomentado históricamente una mayor conectividad entre países (hacia/desde los centros de conexión, pero también hacia/desde aeropuertos secundarios y aeropuertos regionales), así como opciones más asequibles y cómodas para los viajeros, y más oportunidades para el comercio, los negocios y los intercambios entre personas.
Para respaldar la fundamentación, el estudio se apela al análisis de cuatro modelos de liberalización:
- Desregulación nacional y política de cielos abiertos (Estados Unidos)
- Liberalización de las políticas de aviación internas y externas (Unión Europea)
- Liberalización sinérgica entre socios comerciales (Australia/Nueva Zelanda)
- Integración regional suave y liberalización gradual (Asean)
Se explica que a pesar de las claras diferencias que existen entre los cuatro modelos en cuanto a instituciones gubernamentales, procesos de toma de decisiones, enfoques normativos, incluida la estructura de la industria aeronáutica local, se verifican efectos positivos sobre el mercado derivados de los distintos procesos de liberalización:
- Mayor acceso de los consumidores a los viajes de bajo coste tras la expansión del modelo de negocio de las LCC
- Papel fundamental desempeñado por las LCC como principales proveedores de conectividad aérea en países sin una aerolínea nacional fuerte
- Reducción sostenida en el tiempo de las tarifas aéreas medias ajustadas a la inflación
- Estimulación del crecimiento del tráfico en los principales hubs y mercados secundarios
- Aumento del número de pares de ciudades atendidos por aerolíneas dentro del mercado interior correspondiente (ya sea nacional o regional)
- Aumento del número de conexiones directas sin escalas desde/hacia puntos de acceso secundarios y aeropuertos regionales
- Revitalización de la industria turística local como resultado del aumento del turismo internacional entrante

El modelo de liberalización la UE, uno de los casos analizados en el estudio encargado por ACI-LAC.
Entonces es cuando se menciona que nuestra región está por detrás de otras zonas del mundo en términos de conectividad aérea medida por la capacidad anual de asientos por destino: según datos de 2023, la conectividad aérea de LAC era un 42% inferior a la de América del Norte (EE.UU. y Canadá) y Europa, y un 33% inferior a la de la Asean.
Otro dato es que Brasil, Argentina, México, Colombia y Chile son los países más conectados en el mercado intra-LAC.
El por qué de la baja conectividad
De acuerdo con la opinión de los expertos, los bajos niveles de conectividad intrarregional observados en LAC se relacionan con muchos factores: la escasa madurez de los servicios aéreos intrarregionales, el bajo crecimiento del PBI per cápita en la mayoría de los países, la inacabada liberalización y las onerosas condiciones para hacer negocios en los servicios aéreos, la actitud reacia al riesgo de las aerolíneas, la falta de opciones de bajo coste para los nuevos viajeros y la debilidad de los intercambios comerciales y empresariales dentro de la región, entre otras cuestiones.
“Aunque las tendencias de la conectividad aérea indican que hay demanda de viajes aéreos per cápita, es esencial considerar el crecimiento económico como un factor crítico en el desarrollo de los volúmenes de tráfico aéreo. Observamos que la participación de LAC en el PBI mundial disminuyó del 8,5% en 2010 al 6,9% en 2022. El PBI real de LAC sólo creció modestamente entre 2010 y 2022 –con una Tasa de Crecimiento Anual Compuesta (CAGR) del 1,3% frente al 3,1% de la economía mundial)”, menciona el estudio.
Otro de los aspectos destacados es que, en término medio, cada capital de la región de LAC está conectada con sólo otras 10 capitales, lo que representa menos del 20% del número total de capitales de la región.
Asimismo, existe un número considerable de pasajeros diarios que viajan indirectamente (es decir, con una o más escalas) entre capitales en el mercado intra-sudamericano, especialmente en aquellos mercados que tienen limitaciones de capacidad como Lima-Buenos Aires (LIM-EZE) y Bogotá-Buenos Aires (BOG-EZE).
Recomendaciones estratégicas
Tras hacer un llamado a las autoridades de la región para “priorizar la liberalización del transporte aéreo como herramienta clave de desarrollo”, desde ACI-LAC mencionan los puntos destacados que debería contener una agenda integral para avanzar en ese sentido:
-Colaboración Regional. Fortalecer alianzas entre aeropuertos, aerolíneas y gobiernos para eliminar barreras regulatorias y promover acuerdos multilaterales
-Reforma Normativa. Simplificar procesos de autorización, armonizar políticas y garantizar la transparencia en la asignación de slots
-Promoción de la Conectividad. Enfocar esfuerzos en desarrollar rutas hacia aeropuertos secundarios y regionales, impulsando el crecimiento local y el acceso a nuevos mercados
Modelo fragmentado
Los autores del estudio sostienen que en comparación con las regiones y bloques económicos examinados, y a pesar de los esfuerzos sostenidos de la Comisión Latinoamericana de Aviación Civil (CLAC), la Comunidad del Caribe (Caricom) y la Asociación de Estados del Caribe (AEC), el proceso de liberalización en la región sigue siendo en general fragmentario.
Detallan que, en un extremo del espectro, países como Chile, Uruguay y Paraguay han optado por ofrecer a las compañías aéreas extranjeras un marco abierto y flexible para sus operaciones, mientras que en extremo opuesto, Argentina, Venezuela y Bolivia han optado históricamente por un enfoque más restrictivo, “favoreciendo a menudo los intereses de las aerolíneas nacionales y los grupos organizados”. Sin embargo, a de inmediato, destacan como positivo el “claro cambio de rumbo” que desde diciembre de 2023 lleva adelante la administración Milei.
En un punto intermedio ubican a México, Brasil, Perú y Colombia. “En general se considera que han adoptado un enfoque gradual de la liberalización aérea con ciertas condiciones sobre la concesión de derechos de tráfico de quinta libertad y un entorno empresarial que aún podría mejorarse”, describen.
Voluntad política
“Un marco bilateral liberalizado para la prestación de servicios aéreos internacionales no puede garantizar el lanzamiento de nuevos vuelos. Sin embargo, sí puede proporcionar un panorama competitivo estable y predecible para que las aerolíneas consideren nuevas inversiones y compromisos comerciales a largo plazo con los aeropuertos. Los aeropuertos secundarios y los aeropuertos regionales pueden beneficiarse enormemente de un entorno favorable a las empresas que ofrezca flexibilidad operativa a las nuevas compañías aéreas y apoye los servicios de punto a punto”, destacan los autores.
Y a modo de conclusión, se explica que para que sean fructíferos, los futuros debates sobre la liberalización del sector aéreo deberían tener como objetivo garantizar la presencia de tres ingredientes clave: una fuerte voluntad política para avanzar en esa dirección; la conciencia general de los beneficios económicos y sociales de la liberalización aérea; y la importancia de avanzar sobre la base de una hoja de ruta detallada que haga tangibles y ejecutables los compromisos, con un fuerte enfoque en el apoyo a la conectividad aérea de las regiones y comunidades remotas.















