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¿Diplomacia comercial? No hay mejor postulante para resumir ese concepto que Arancha González Laya, la flamante ministra de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación de España.

La jurista, hasta hace algunos días subsecretaria general de la ONU y directora ejecutiva del  Centro Internacional de Comercio (International Trade Centre), un organismo conjunto de la OMC y las Naciones Unidas, fue elegida por el socialista Pedro Sánchez para integrar el primer gobierno de coalición de la historia española reciente.

Ayer, durante la presentación oficial de la coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, Sánchez destacó que el nuevo gobierno nace con un firme propósito de unidad, y que será plural, dialogante y paritario.

La designación de varias figuras independientes en cargos relevantes -como es el caso de Arancha González- y el hecho de que la mitad de los ministerios estén a cargo de mujeres, corroboran sus dichos.

Desconocida famosa

Nacida en San Sebastián en 1969, González se fue de España muy joven.

Experta en Derecho y Relaciones Internacionales, y con una rica experiencia en el mundo de los organismos internacionales, “su fichaje pretende orientar la acción exterior del gobierno hacia la diplomacia económica”, según explicó la Moncloa mediante un comunicado publicado por los medios españoles.

A la hora de publicar su semblanza, los medios españoles destacaron mayoritariamente dos aspectos de González: su sólida formación técnica y su reconocimiento internacional.

Coinciden en que la flamante funcionaria no tiene en su propia tierra el grado de conocimiento -y reconocimiento- que ha cosechado en el exterior y se especula con que quizás eso juegue en su favor en un momento política complejo como el que vive España.

De hecho, ella misma, luego de prometer su cargo en la Zarzuela ante el Rey, dijo en su discurso a los diplomáticos: “Sé que algunos no me conocen, no pasa nada. Pero yo sí los conozco, los he visto trabajar y he trabajado con ustedes y sé que son profesionales serios e íntegros. Esta es desde hoy nuestra reputación en el mundo”.

Joven emigrante

González es una de las referentes más respetadas y consultadas en el mundo del comercio internacional. Es una de las más activas militantes y defensoras del multilateralismo, de la igualdad de género y la “globalización justa”, así como ferviente promotora del comercio como herramienta clave para el desarrollo.

Luego de haber estudiado Derecho en la Universidad de Navarra y de haber cursado un posgrado en Derecho Europeo en la Universidad Carlos III, González se mudó a Bruselas.

Fue en la capital de Europa, hace casi 30 años, donde comenzó su carrera profesional.

Tras un breve paso por el sector privado, la actual canciller española se incorporó a la Comisión Europea. Primero fue vocera y luego jefa de gabinete del entonces Comisario de Comercio, Pascal Lamy.

En 2005, cuando el francés fue elegido como Director General de la OMC, se mudó a Ginebra para seguir desempeñándose como jefa de gabinete durante los ocho años que Lamy lideró el organismo.

El gran reconocimiento personal llegaría en 2013, cuando el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, la nombró directora ejecutiva del Centro de Comercio Internacional.

Desde entonces, González estuvo al frente de la agencia cuyo principal objetivo es promover el comercio como herramienta de desarrollo.

Proyección

Tierra de consensos por naturaleza, en Ginebra, sede europea de la ONU y de más de 250 organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales, no eran pocos los que estaban convencidos que en un año y medio, cuando concluyera su mandato al frente del ITC, Arancha González ocuparía otro cargo de relevancia. Eso sí, tal como lo admiten en voz baja, nadie imaginó que el salto sería a la política española.

Su trabajo llevó a la actual ministra a recorrer el mundo (estuvo de hecho varias veces en la Argentina), y de modo especial, África.

Entre sus logros más destacados figuran las iniciativas que promovió para el empoderamiento de la mujer, como el Programa She Trades, una plataforma que ofrece a las empresarias de todo el mundo una red para conectar a los mercados, y que lanzó en Buenos Aires, durante la 11  Conferencia Ministerial de la OMC.

Cambio climático

“Estamos ante una gran oportunidad para posicionar a España en el lugar que le corresponde en Europa y en el mundo, una oportunidad para articular una acción exterior más acorde con los tiempos, más geopolítica”, dijo González en su primer discurso como canciller.

La funcionaria explicó que la búsqueda de mayor influencia de su país en el mundo tendrá un enfoque centrado en la defensa de los valores democráticos, el respeto a los derechos humanos y el desempeño de “un multilateralismo al servicio de la paz, las personas, el planeta y la prosperidad”. El cambio climático es uno de los temas a los que más se ha dedicado.

“Vivimos tiempos de grandes cambios estructurales, y como en cada momento de cambios profundos, ganará quien tenga una estrategia clara y quien tenga unos medios a la altura de sus ambiciones”, agregó González.

A fines del año pasado, durante una entrevista con RNE, aseguró que lo que necesitaba España era “un proyecto de país”.

Ahora, por primera vez desde su tierra, González, intentará cumplir con el pedido del presidente Sánchez: dar un giro a la política exterior española “para poner la diplomacia económica en el centro de la agenda”.

González habla euskera, inglés, francés, alemán e italiano. Quienes la conocen aseguran que apelará al idioma que haga falta para lograrlo.