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La Casa Blanca avanza en sus investigaciones sobre el impacto de la concentración de las empresas marítimas y sus alianzas operativas sobre la escalada en los precios de los fletes, las demoras en los servicios marítimos y los cargos adicionales que perciben las compañías por la disrupción logística provocada por la pandemia.

La administración norteamericana emitió un documento que se presume será comentado por el presidente Joe Biden en la apertura de las sesiones parlamentarias titulado “Bajando los precios y nivelando el campo de juego en el transporte marítimo”, convencida del impacto que tiene en los costos que paga el consumidor y en la rentabilidad de los exportadores la concentración marítima.

Hace un año se firmó un acuerdo de trabajo entre los departamentos de Justicia y la Comisión Marítima Federal (FMC, en inglés) para evaluar posibles prácticas colusorias en el transporte de contenedores.

Poder

“Tres tres alianzas globales, compuestas en su totalidad por empresas extranjeras, controlan casi todo el transporte marítimo de carga, lo que les da poder para aumentar los precios que pagan las empresas y los consumidores estadounidenses, al tiempo que amenaza nuestra seguridad nacional y competitividad económica”, destaca el duro informe oficial.

“Estas empresas controlan el 80% de la capacidad mundial de buques portacontenedores y el 95% de los tráficos comerciales críticos Este-Oeste. Esta consolidación ocurrió rápidamente durante la última década”, advirtieron.

El foco de preocupación surgió a partir del inicio de la pandemia donde los cargadores norteamericanos comenzaron a ver aumentos drásticos en los fletes, impuntualidad en las recaladas y suspensiones de escalas en las rutas marítimas.

Aumentos

“Las tarifas entre Asia y los Estados Unidos aumentaron en un 100% desde enero de 2020, mientras que las tarifas para embarque desde Estados Unidos a Asia lo hicieron en un 1000% durante el mismo período”, indica el reporte, tras agregar que la FMC “estima que, de julio a septiembre de 2021, ocho de los operadores más grandes cobraron fletes por un total de US$ 2200 millones, un aumento del 50% con respecto al período anterior de tres meses”.

Preocupados por una inflación que registró un pico interanual de 7,5% en febrero -el mayor registro de los últimos 40 años- el gobierno norteamericano estima que el encarecimiento de la logística marítima internacional infla en “un 1% en el índice de precios al consumidor”.

Subrayan además que esta situación se da en un contexto de “márgenes de ganancias elevadísimos” del orden de los US$ 190 millones para toda la industria en 2021, “un aumento de 7 veces respecto de 2020 y de 5 veces lo que ganó entre 2010 y 2020”.

Vale la pena aclarar que esta situación fue atípica y en favor de la industria naviera, que conoció años de fletes bajísimos y pérdidas millonarias que llevó a la quiebra de algunos protagonistas y motivó también la fusión entre los jugadores.

Posición dominante

Sin embargo, lo que más le preocupa a Estados Unidos son algunas prácticas típicas de una posición dominante, como la potestad de cancelar o cambiar reservas, la imposición de tarifas adicionales sin aviso previo, la imposición de “reglas de contenedores” que obligan a los camioneros a usar determinados remolques para transportar contenedores, por lo que deben esperar el remolque adecuado y provocando más congestión en los puertos y por lo que terminan cobrando recargos por demora y detención.

Por tal razón, Biden anunció nuevas medidas para “reducir los precios al consumidor y nivelar el campo de juego” que incluyen, entre otros, una nueva carrera de investigación entre el Departamento de Justica y la FMC que contará con el apoyo de economistas de la División Antimonopolio para lograr un estricto cumplimiento del encuadre normativo que vela por la defensa de la competencia.

Pedido al Congreso

“Desde el verano pasado, la FMC estableció un nuevo programa de auditoría para abordar las quejas sobre los transportistas que cobran tarifas injustas. Le exigió (a la industria marítima) una justificación sobre sus tarifas, inició 42 casos que investigan los cargos por congestión portuaria y tomó medidas para evitar represalias contra los denunciantes”, indicó la Casa Blanca.

En su discurso del “Estado de la Unión”, se espera que Biden pida al parlamento norteamericano “que apruebe reformas sólidas para la industria del transporte marítimo, sobre todo aquellas que aborden la inmunidad antimonopolio actual para las alianzas de transporte marítimo”.