Con la adhesión de la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Federación de Cámaras de Comercio Exterior (Fecacera), las principales cámaras del comercio exterior y usuarias de los servicios portuarios volvieron a reunirse en el Centro Despachantes de Aduana (CDA) para darle seguimiento a las gestiones que iniciaron frente a las autoridades para facilitar la operatoria.

A los cuadros técnicos de las entidades anteriores se sumaron representantes de AIERA (Asociación de Importadores y Exportadores), CACS (Cámara Argentina de Comercio y Servicios), CACIPRA (Cámara de Comercio, Industria y Producción), CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa), CERA (Cámara de Exportadores), CATARA (Centro de Agentes de Transporte Aduanero), PAETAC (Primera Asociación de Empresarios de Transporte Automotor de Cargas), AAACI (Asociación Argentina de Agentes de Cargas Internacional) y CADEFIP (Cámara Depósitos Fiscales Privados).

En el primer encuentro, las cámaras realizaron sendas presentaciones a la Administración General de Puertos (AGP) y al Puerto Dock Sud para plantear los puntos de mejora en los concesionarios de terminales de contenedores que operan bajo la órbita de ambos organismos (Terminal 4 y Terminales Río de la Plata, y Exolgan, respectivamente).

Elevar el reclamo

Como resultado de esta nueva reunión, las cámaras sectoriales estimaron prudente “escalar” el reclamo al Ministerio de Transporte y a la la Subsecretaría de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante, de Nación, así como también al Ministerio de Producción y la Subsecretaría de Asuntos Portuarios bonaerense.

Sucede que los cargadores argentinos, y sus proveedores de logística y almacenamiento, sufren los mismos coletazos que sus pares globales por la crisis logística que persiste y se expresa en valores de fletes que tocaron máximos históricos pero que, además, no garantizan un servicio en tiempo y forma debido a las demoras en la cadena de suministros y los faltantes de equipos.

Este factor, agravado por la integración de servicios que prestan las compañías marítimas (terminales y logística terrestre), fue uno de los principales temas tratados.

“Se iniciará un trabajo conjunto de investigación y recopilación de información abordada desde cada entidad tanto a nivel nacional, regional e internacional que confluirá en un documento público que pueda reflejar la nocividad de accionares oligopólicos sobre un sector tan sensible como el comercio internacional”, destacaron las cámaras, que también generarán un “observatorio común” para el análisis del impacto de la “suba desmesurada del valor mundial de los fletes internacionales en el desaduanado de las mercaderías” de importación y exportación.

Soluciones locales

Si bien los fletes e incluso la integración en el sector pueden exceder al accionar de las autoridades nacionales, uno de los problemas que sí están al alcance remite al “bajo nivel de aprobación en el Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI, donde se gestionan las licencias de importación)”. El principal escollo en esta administración del comercio es la falta de “un canal de comunicación ágil y eficiente que permita atender casos de inmediata resolución para corregir declaraciones con errores involuntarios”.

Por último, las cámaras se comprometieron a realizar “propuestas” para el sector público que permitan colaborar en la diversificación de la matriz exportadora, “así también reactivar el pago de los beneficios promocionales como incentivo real para incrementar el interés de incursión en mercados externos”.

“Nos llevamos el compromiso de realizar un próximo encuentro para el mes de diciembre, profundizar los temas apuntados e invitar a nuevos actores para seguir fortaleciendo el dialogo, generando consensos y acercando propuestas para la mejora continua del comercio exterior”, finalizaron las entidades empresarias.