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Representantes de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), la Cámara de Operadores Logísticos (Cedol) y de la Unión Industrial Argentina (UIA) expresaron la preocupación que genera la aceleración de los costos del transporte y la logística en el país.

Durante un encuentro organizado por la Asociación Argentina de Logística Empresaria (Arlog), expertos de las tres organizaciones analizaron la situación actual en medio del complejo contexto global que no hace más que sumar volatilidad y presión.

La salida de la pandemia encadenada con la guerra en Ucrania es parte del explosivo combo para una recuperación económica debilitada que registra en los últimos tres meses un salto en el precio de las commodities (energía y alimentos) que ronda el 40% en dólares.

Contexto

Emilio Felcman, director del Departamento de Estudios Económicos y Costos de Fadeeac recordó que en 2021, el aumento de los costos del sector rondó el 50%, y destacó que en el primer trimestre de 2022 se registró una marcada aceleración tanto de los costos del transporte y la logística, como del combustible.

Felcman explicó que si bien la Argentina viene atravesando un proceso de alta inflación desde 2018, la situación global es particularmente complicada: “El mundo tiene hoy la inflación más alta en 40 años a raíz de las políticas expansionistas para salir de la pandemia, cosa que se profundizó con la guerra en Ucrania”, dijo. Y citó algunos datos para ilustrar el contexto:

  • La inflación en la Argentina batió record en marzo (6,7%), acumula 16,1% en el primer trimestre y 55,1% interanual.
  • Sólo en marzo pasado, las empresas de camiones padecieron una inflación del 9,18% y en el primer trimestre, un aumento acumulado de 19,85%.
  • Estados Unidos tiene la inflación más alta desde 1981, y Brasil, la más elevada en 28 años.
  • El contexto global que encadenó la salida de la pandemia con la guerra influye mucho sobre el precio de las commodities: a casi dos meses de la invasión rusa, el trigo acumula suba del 38%, el girasol de 16% y maíz 5%. Y el petróleo llegó casi a precios record. Respecto del combustible, hay un gran revuelo e incertidumbre a nivel mundial.

“La economía argentina necesitaría un plan de estabilización, por lo que es fundamental la interrelación entre los actores de la cadena”, concluyó Felcman.

Descoordinación

En la misma línea, Carlos Musante, Director Técnico de Cedol, enfatizó: “El problema central (para encontrar una solución al problema) es la descoordinación entre los diferentes sector y el Gobierno”. Y puso como ejemplo de las contradicciones locales el hecho de que quien, en un intento por ser más eficiente y ordenado, compra combustible a granel, lo paga alrededor de 20% más caro que quien lo hace directamente del surtidor.

“Si no aumentamos la productividad, no podemos mejorar la competitividad, pero para lograr eso es fundamental trabajar en conjunto con el Estado y entre los distintos sectores. ¡Hay tantas cosas por hacer en la Argentina! El Plan Belgrano Cargas; poner en marcha el tema de los bitrenes con todas las letras; hacer una alianza estratégica para todo lo que es retornos (es uno de los grandes problemas del país porque los retornos vacíos duplica los costos); complementarnos con otros modos jerarquizando alianzas; ir hacia mejoras en las leyes laborales a través de una mayor flexibilización que permita que nuestra gente gane más pero por mayor productividad. No hace falta un megaplan nacional, se pueden ir haciendo cosas ”, dijo el Director Técnico de Cedol.

Escalada

Tras referirse al “mundo turbulento y altamente volátil” en el que se debe operar, señaló que el aumento de los costos logísticos en 2021 fue la segunda mayor escalada de los últimos 20 años y que si se mantiene la tendencia actual este año se superará esa marca.

Habló entonces de la importancia de observar tanto los costos visibles –y medibles- (como la mano de obra, material rodante, combustible, peaje y neumáticos), como los “ocultos” (improductividades, congestión del tráfico, cortes de tránsito, y piratería del asfalto, entre otros) de mayor complejidad a la hora de medir, pero que igualmente repercuten en el costo final.

Por último, Musante hizo un llamado a reconstruir el país: “Tenemos que levantar 40/50 años de deterioro. No puede ser que seamos un país que hoy produce lo mismo que hace 12 años. Si pensamos que el crecimiento de habitantes es de 1,5% por año, descubriremos que estamos trabajando para la pobreza”, concluyó.

Costos gestionables y no

A su turno, Horacio Díaz Hermelo, presidente del Departamento de Transporte y Logística de la UIA, enfatizó que a la inflación se suma el alza de “costos que no se pueden gestionar desde la Argentina, como los combustibles y los fletes marítimos”.

“Debemos abandonar la idea de que todos los protagonistas están sectorizados. Tanto los dadores de carga como los operadores y administradores del sistema tienen que ser conscientes de todo lo que está sucediendo. Es necesario unir las voluntades de todas las entidades para lograr una propuesta y elevarla a quienes están en la función pública”, espetó.

Díaz Hermelo aseguró que en la Argentina “no podemos decir que estamos siguiendo los valores internacionales de nada, porque la intervención del Estado dentro de los precios relativos es fenomenal”.

Y amplió el concepto al explicar que ello ocurre en los combustibles, los insumos que necesita el campo y hasta la producción del campo, que sufre por las retenciones.

El Estado, socio indeseado

“Y tampoco lo es para los modos de transporte -añadió-. Podríamos tener casi 20.000 km de vías operativas pero si no hay material rodante ni políticas de participación del sector privado no vas a ir a ningún lado. ¿Por qué el automotor domina el 95% del transporte? Porque es el sector privado el que movilizó todo eso. Cuando está el sector público en el medio -alcanza con mirar el sector ferroviario, fluvial y aéreo-, la situación es distinta. No hay autonomía. Nadie hace sus negocios, mira costos y analiza rentabilidad sobre la posibilidad de dedicarse a la operación de transporte en esos modos porque dependés de otros, y no son confiables”, sostuvo.

Luego, compartió algunos de los datos que surgieron a partir de una reciente encuesta realizada por la UIA:

  • Ocho de cada 10 empresas se ven afectadas por la suba del costo de fletes y la escasez de contenedores.
  • Más de la mitad de quienes respondieron a la encuesta indicó que eso repercute en una suba de los costos, falta en la provisión de insumos y pérdida de la competitividad.
  • Tres de cuatro empresas registraron subas de costos del transporte por encima del promedio de otros costos.
  • Dos de cada tres tuvieron que trasladar esas subas a precios.
  • Una de cada cuatro vio limitada las exportaciones por esta suba.
  • El transporte por camión predomina fuertemente tanto para la provisión de insumos como para el despacho de productos.
  • La mitad de las empresas indicó que tiene flota propia, si bien un 89% utiliza equipos de terceros.
  • Tres de cada cuatro empresas manifestaron que la presencia de mujeres en puestos operativos de transporte y logística es nula.

Cambio de autoridades

En el comienzo de la actividad, Alejandro Leiras, Director de Capacitación de Arlog, anunció el cambio de autoridades en la entidad a partir del 1° de mayo. Raúl Garreta, actual presidente de Arlog, dio la bienvenida a Fabián Yanonne, quien lo sucederá en el cardo a partir de mayo.