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A menos de 24 horas del cierre del plazo para la presentación de candidatos para suceder a Roberto Azevêdo en la Dirección General de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el listado con cinco postulantes no despierta gran entusiasmo entre quienes opinan que para sobrevivir, el organismo debería estar liderado en la próxima etapa por una figura de fuerte peso político (idealmente surgida del consenso de las grandes economías, agregan los más puritanos).

Si no hay una sorpresa de último momento fruto de alguna negociación, una estrategia política para evitar el desgaste del postulante o simplemente una demora cabulera (Brasil presentó la candidatura de Azevêdo el último día, a última hora), mañana, a las 18 de Ginebra -13 en la Argentina-, la nómina contendrá los nombres de los candidatos presentados por México, Egipto, Nigeria, Moldova y Corea del Sur.

Adiós por Twitter

De los “peso pesado” que se mencionaban, el único que había oficializado su intención de postularse para el cargo de DG fue el comisario europeo de Comercio, Phil Hogan, quien a principios de junio supeditó su eventual candidatura al apoyo de los 27 países de la UE, y la semana pasada anunció por Twitter que finalmente no será de la partida.

Hogan explicó que por la “importantísima agenda comercial” de la UE había decidido no presentarse para el puesto. Alegó que sus prioridades pasan por las discusiones con China, Estados Unidos y el Reino Unido.

Nada se sabe por ahora de la gran favorita: Arancha González Laya.

El nombre de la actual ministra de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación de España; Directora Ejecutiva del Centro de Comercio Internacional (ITC, por su sigla en inglés) entre 2013 y 2019; subsecretaria general de la ONU; jefa de gabinete del ex director general de la OMC, Pascal Lamy, entre 2005 y 2013, con quien ya había trabajado en Bruselas (entre 2002 y 2005, cuando él fue Comisario de Comercio, y ella fue su asesora y vocera de comercio para la Comisión Europea, apareció al tope de la lista de “postulantes ideales” desde el primer momento.

Arancha González Laya, actual canciller de España, se mencionaba como una de las favoritas para suceder a Azevêdo al frente de la OMC.

¿El último empujón?

Debilitada por los reiterados cuestionamientos de Donald Trump, quien amenazó en más de una oportunidad con retirar a EE.UU de la OMC, la tildó de “obsoleta” y logró paralizar en diciembre al Órgano de Solución de Diferencias (OSD) al que muchos apodan la joya de la corona por considerarlo la piedra angular del sistema multilateral de comercio, la organización con sede en Suiza fue víctima también de los tironeos políticos y económicos que causaron la guerra comercial entre China y Estados Unidos.

Y si algo faltaba, en medio del profundo derrumbe que el Covid-19 provocó en el comercio global, y del creciente proteccionismo exacerbado por la pandemia, su Director General anunció el 14 de mayo, de modo sorpresivo, que dejará la organización a fines de agosto, un año antes de la fecha en la que debía concluir su mandato.

Candidatos confirmados

Despejar el camino

El diplomático brasileño justificó su decisión diciendo que “la reforma verdadera y significativa (que necesita el organismo) es una tarea a largo plazo” y que por eso consideró que lo mejor era agilizar el proceso de selección de su sucesor para que el año próximo, cuando se realice la 12 Conferencia Ministerial (CM12), el camino de la dirección del organismo estuviera despejado.

Sin embargo, las cosas podrían resultar exactamente al revés de lo planeado.

Un funcionario con sede en Ginebra, explicó a Trade News que tal como vienen las cosas, no sería raro que el proceso de selección de candidatos se dilate hasta noviembre, cuando se realicen las elecciones presidenciales en EE.UU. y en ese caso, la conducción del organismo quedaría en manos de alguno de los cuatro directores adjuntos.

¿Cómo sigue esta historia? A partir de mañana, los postulantes tendrán dos meses para los debates.

Entrevistas “laborales”

Según se informó hoy, los cinco nominados hasta el momento ya han sido invitados a reunirse con los miembros de la OMC en una convocatoria especial del Consejo General que se celebrará el miércoles 15 de julio, y que continuará el jueves 16 de julio y el viernes 17 de julio, según sea necesario.

La presentación ante el Consejo no es un tema menor. “Es como si fuera una entrevista de trabajo”, dijo un funcionario del organismo para explicar lo que allí ocurre.

Más allá del lobby y las negociaciones que se realizan por afuera, es en esa instancia donde cada candidato “se vende” y la capacidad de marketing personal resulta decisiva.

Los postulantes se presentan a puertas cerradas ante el Consejo, se someten a preguntas de los miembros y luego ofrecen conferencias de prensa individuales.

Luego será el turno de las entrevistas con “la Troika”, un comité integrado por los presidentes del Consejo General, del Órgano de Solución de Diferencias y del Órgano de Revisión de Políticas Comerciales.

Tras cada etapa de consultas, ese comité es el que elimina a los candidatos con “menos adhesiones”.

¿Qué pasa si el 31 de agosto no se ha logrado elegir a un nuevo DG? Entonces se decide cuál de los cuatro directores adjuntos (representantes de China, EE.UU., Nigeria y Alemania) asume de modo interino hasta tanto se resuelva la cuestión.

Advertencia de EE.UU.

En medio de este proceso, Robert Lighthizer fue una vez más el encargado de transmitir la postura de la administración Trump.

Donald Trump escucha al Director General de la OMC, Roberto Azevêdo, durante la conferencia que compartieron en el Foro 2020 de Davos.

El representante comercial de EE.UU. advirtió que si alguno de los candidatos ha registrado “alguna pizca de antiamericanismo en el pasado”, su país le vetará el acceso al cargo.

En sus críticas/reclamos a la OMC, los norteamericanos incluyen el hecho de que China siga siendo considerado como país en vías de desarrollo.

“Necesitamos un Director General que comprenda que una economía estatal extremadamente grande como China no puede ser disciplinada bajo las reglas actuales de la OMC”, repitió Lighthizer por estos días.

¿Cuánto influye en la supervivencia de la OMC el hecho de que la Dirección General quede en manos de alguien que más allá de sus cualidades técnicas y conocimiento no tenga peso político propio? “Así como cuando Maradona se fue de Boca el club siguió existiendo, lo mismo pasará con la OMC”, respondió un diplomático.

Ocurre que la supervivencia del organismo excede largamente la preocupación por él en sí mismo. Cada día más, queda en claro que la cuestión de fondo pasa por la supervivencia del multilateralismo, y la OMC tiene relación directa con eso.

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