El secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, firmó la resolución 22/2026 por medio de la cual se ajustaron los procedimientos del régimen de importación de vehículos eléctricos, con el fin de agilizar la renovación del parque automotor hacia nuevas tecnologías.
La flamante norma introduce cambios sustanciales en la administración de los cupos para importar unidades con una alícuota del 0% en el derecho de importación extrazona (DIE), para darle así mayor dinamismo a la asignación de las 50.000 unidades anuales previstas en el decreto 49/25.
El foco está puesto en evitar que la burocracia o los tiempos logísticos hagan caer los beneficios fiscales para autos cuyo valor FOB no exceda los US$ 16.000.
Acumulación de saldo y “rollover”
La principal novedad de la norma es que permite trasladar el cupo no ejecutado de un año al siguiente. Según el nuevo texto, el “cupo anual no insumido” no se perderá al cerrar el ejercicio el 31 de diciembre, sino que se acumulará para su asignación en las convocatorias del período subsiguiente, sumándose al límite máximo anual del nuevo año.
Esto significa que si la demanda o la oferta no logran cubrir las 50.000 unidades en 2025, el remanente engrosará la disponibilidad para 2026, permitiendo a las terminales y distribuidores planificar con un horizonte más flexible.
Cláusula logística: prórrogas por demoras
La norma toma debida nota de la realidad de la cadena de suministro global y su impacto en los plazos de nacionalización. Si bien la regla general establece que el incumplimiento de las fechas comprometidas implica la pérdida del cupo, se habilita ahora una instancia de prórroga.
Los importadores podrán solicitar extender los plazos de importación dentro del período anual inmediato posterior si demuestran que el retraso se debió a “causas ajenas a la voluntad del asignatario”. La resolución cita explícitamente ejemplos que suelen ser dolores de cabeza recurrentes para el comercio exterior: “demoras logísticas, aduaneras o de producción, debidamente documentadas”.
Criterios de asignación y adelantos
La Dirección Nacional de Gestión de Política Industrial será la encargada de gestionar las convocatorias. A la hora de definir quién se queda con el cupo, el Gobierno mirará dos variables clave: el mes estimado de nacionalización y el menor precio ofrecido. No obstante, se deja la puerta abierta para sumar otros criterios vinculados al desarrollo de la industria automotriz local y las necesidades del mercado.
Por último, los solicitantes podrán adelantar la cantidad de vehículos a importar respecto a lo planificado, aunque -salvo la excepción de fuerza mayor mencionada- no podrán retrasar su entrega sin riesgo de sanción.
















