Pandemia, cambio climático, inclusión, comercio electrónico y digitalización de la economía. El temario del Foro Público de la Organización Mundial del Comercio (OMC) dejó en claro los componentes que debe incluir la agenda para construir un mundo mejor y accesible para todos, un desafío ambicioso que podría mostrar los primeros pasos concretos si se lograra avanzar en la reformulación de la infraestructura institucional global.

Durante cuatro días, más de 5700 representantes de grupos de la sociedad civil, académicos, empresarios, estudiantes, miembros de la OMC y funcionarios de todo el mundo, incluidos jefes de Estado, ministros y parlamentarios, entre otros, participaron de 102 sesiones en las que se abordó buena parte de esas prioridades.

El Foro Público es el encuentro anual de proyección exterior más importante de la OMC, y la edición 2021 tuvo como título “El comercio después del Covid-19: desarrollar la resiliencia”.

Presente y futuro

Entre el 28 de septiembre y el 1 de octubre, en formato híbrido, analizaron y debatieron los efectos de la pandemia en el comercio y la manera en la que el sistema multilateral de comercio puede ayudar a desarrollar la resiliencia no sólo frente a la actual pandemia sino a futuras crisis.

El Foro Público se organizó bajo tres subtemas:

  • Mejorar la resiliencia después del Covid-19.
  • Reforzar el sistema multilateral de comercio.
  • Actuar colectivamente para lograr un comercio sostenible.

Viejos planteos, renovados desafíos

La reforma de la OMC es una cuestión de la que se viene hablando en diferentes instancias y órganos de la institución con sede en Ginebra desde hace varios años.

En síntesis, se trata de actualizar las normas redactadas hace más de 25 años para lograr lo que Ngozi Okonjo-Iweala dijo sería su prioridad al asumir como Directora General (DG) de la OMC: modernizar el organismo con el objetivo de que pueda resolver los problemas del siglo XXI.

“Mientras luchamos por terminar con la pandemia aprovechando al máximo el poder del comercio para hacer frente a la desigualdad de las vacunas, debemos reflexionar seriamente sobre lo que se necesita para volver a construir una economía mundial mejor, más verde, más próspera y más inclusiva. Una OMC que responda mejor a las realidades económicas cambiantes y a la evolución de las necesidades de las personas a las que servimos”, dijo Okonjo-Iweala al inaugurar el Foro Público.

Proteccionismo moderado

“En la pandemia, el comercio ha sido una fuente de resistencia, ayudando a los hogares, a las empresas y a los gobiernos a hacer frente a los dramáticos choques. Permitió el acceso a alimentos y suministros médicos, y contribuyó a la recuperación económica”, dijo.

Luego, comentó que “la moderación en el uso del proteccionismo” permitió que el estímulo fiscal y monetario impulsara un fuerte repunte del comercio mundial a partir de mediados del año pasado, y que el comercio mundial de bienes volvió a alcanzar niveles récord, aunque los servicios se recuperan más lentamente.

“A medida que los científicos desarrollaron las vacunas contra el Covid-19 a una velocidad récord, las cadenas de suministro de varios países se unieron para proporcionar los insumos especializados y los bienes de capital necesarios para la producción de vacunas a escala. La mayoría de las principales vacunas dependen de insumos procedentes de una docena de países o más”, destacó la funcionaria.

La edición 2021 del Foro Público de la OMC se hizo en formato híbrido. Foto WTO/Ja.

Debilidades y fortalezas de la hiperconexión

La DG, primera mujer en ocupar ese cargo, señaló que si bien es cierto que la economía global hiperconectada nos hizo más vulnerables a las crisis –con las interrupciones del transporte internacional, los cortes en la cadena de suministro y la propia pandemia como ejemplo-, son esos vínculos estrechos los que permiten que seamos más resistentes a las crisis.

“Cuando los suministros nacionales están en crisis, podemos importar. Cuando nos golpea la peor pandemia en un siglo, los científicos de todo el mundo pueden compartir ideas y tecnología y desarrollar vacunas seguras y eficaces a una velocidad récord”, comentó aunque admitió que el panorama no es del todo halagüeño.

Creciente desigualdad

Okonjo-Iweala señaló que el repunte del crecimiento y el comercio es desigual entre países y regiones, al igual que el acceso a las vacunas Covid-19.

Recordó que 100 millones de personas cayeron en la pobreza extrema, sobre todo en el sur de Asia y el África subsahariana, y que mientras que en los países desarrollados casi el 60% de las personas están totalmente vacunadas, en África esa cifra apenas alcanza el 4%.

“Esto es devastador para la vida y el sustento de los africanos. Es moralmente inaceptable y, a medida que se extienden nuevas variantes, una amenaza para la salud y la recuperación económica en todas partes. El sistema comercial puede y debe hacer más para reducir la desigualdad en materia de vacunas, y para ayudarnos a afrontar los retos más urgentes en otros lugares, desde nuestros océanos hasta nuestro clima. Por eso es tan importante obtener resultados en la OMC, en las semanas que quedan antes de nuestra 12ª Conferencia Ministerial (MC12)”, reunión que se realizará entre el 30 de noviembre y el 3 de diciembre próximos, en Ginebra.

La voz de las empresas

La Cámara Internacional de Comercio (CCI) y el B-20 Italia, en representación de la comunidad empresarial mundial, coincidieron en destacar la necesidad urgente de reformar la OMC a fin de que pueda afrontar los desafíos del siglo XXI.

Representantes de las dos organizaciones instaron a la OMC a desempeñar un papel clave para garantizar el acceso a las cadenas de suministro eficaces y pidieron que en la MC12 se concluyan las negociaciones sobre la reducción de las subvenciones pesqueras perjudiciales.

Okonjo-Iweala destacó que “las empresas tienen interés en la OMC ya que el sistema sigue proporcionando estabilidad y previsibilidad a sus operaciones. Mantiene bajo control las barreras arancelarias y no arancelarias y ofrece vías para abordar la discriminación contra sus exportaciones” y por eso les hizo un pedido especial.

Resultados concretos

“Necesitamos resultados concretos en la MC12. Es necesario para demostrar que la OMC está de nuevo en marcha, y que puede ofrecer resultados a los miembros y a las personas que confían en el comercio para impulsar una fuerte recuperación económica. El apoyo de la comunidad empresarial -y su compromiso activo con sus gobiernos, y en los medios de comunicación- será crucial para alcanzar esos resultados”, dijo.

John WH Denton, Secretario General de la Cámara de Comercio Internacional, participa en el Foro Público de la OMC. Foto WTO/Ja.

A su turno, John WH Denton, Secretario General de la CCI, subrayó la importancia de restablecer una OMC que funcione eficazmente, algo que no ocurre actualmente, expresó.

“Para que la OMC sea útil tiene que tratar los temas del siglo XXI, ocuparse de los temas relevantes, de las cuestiones relacionadas con la pandemia. Tenemos que aprender de lo que acaba de ocurrir y preparar a la organización para hacer frente a las crisis sanitarias en el futuro. Tiene que ocuparse de la agenda digital. Tiene que unir clima y comercio… no podemos tener empresas que funcionen en un planeta que no funciona”, aseveró.

Sistema fragmentado

Carlos María Correa, Director Ejecutivo del South Centre (un organismo intergubernamental con sede en Ginebra e integrado por 54 países en desarrollo) destacó la necesidad de superar la actual fragmentación del sistema internacional de normas comerciales y abogó por un sistema comercial centrado en las necesidades y los derechos de las personas.

El experto argentino dijo que la crisis del Covid mostró al mundo las profundas asimetrías existentes en aspectos económicos, sociales y sanitarios, y que la realidad post-pandémica debe ser una oportunidad para crear un nuevo sistema basado en la igualdad y la solidaridad que sea realmente eficaz. “El mundo debe ser diferente al que encontró el Covid-19”, sostuvo.

De pelucas a semiconductores

Yeo Han-Koo, Ministro de Comercio de la República de Corea, destacó la importancia de la economía digital y de alta tecnología para el trabajo de la OMC.

El funcionario explicó que el papel proactivo del gobierno, el fomento de la colaboración entre el sector público y el privado y el firme compromiso con la digitalización fueron ingredientes fundamentales para que Corea se transformara en uno de los principales exportadores del mundo y mutara la venta de pelucas –producto más vendido en los ’60- por textiles y electrónica ligera, volviéndose un especialista en automóviles y semiconductores en la actualidad.

Eso podría ser perfectamente reproducido por los países en desarrollo, especialmente si los miembros de la OMC concluyen un acuerdo sobre comercio electrónico, dijo Han-Koo.

Modernización

En un mensaje grabado, la Secretaria de Estado de Comercio Internacional del Reino Unido, Anne-Marie Trevelyan, dijo que los miembros de la OMC deben avanzar en la próxima Conferencia Ministerial en tres áreas:

  • Promover un mejor funcionamiento de la OMC haciendo que la función de negociación vuelva a funcionar.
  • Modernizar las normas existentes en áreas en las que hay voluntad de hacer más, como la salud y el medio ambiente, el comercio electrónico y el empoderamiento económico de las mujeres.
  • Promover el comercio libre y justo abordando las prácticas que distorsionan el mercado y asegurándose de que los miembros asumen obligaciones acordes con su tamaño y nivel de desarrollo.

“No podemos ignorar el hecho de que las normas del comercio mundial están anticuadas, y que el libro de normas de la OMC se esfuerza por seguir el ritmo de los desafíos mundiales del presente y de las industrias del futuro”, dijo antes de comentar que la CM12 es un momento ideal para reflexionar sobre la necesidad de hacer frente a esos retos de forma inclusiva, flexible y transparente, con resultados que los miembros “desean ver”.

Aporte desde Argentina

El sector empresarial local estuvo representado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicio (CAC).

Marcelo Elizondo, prosecretario de la CAC y presidente del capítulo local de la Cámara de Comercio Internacional, habló en el Foro Público sobre la necesidad de la transformación digital en el comercio electrónico transfronterizo.

“Tenemos que reinventarnos. El e-commerce no es una plataforma para ofrecer productos, sino para mostrar empresas. Esto exige a las pymes tres atributos: innovación y calidad (certificaciones); construcción de prestigio, reputación (intangible); y arquitectura de vínculos: es decir, pasar del ‘contrato de compraventa’ al ‘contrato relacional’”, dijo durante su exposición.

Elizondo señaló que la construcción de ecosistemas vinculares es esencial en el marco de ese nuevo escenario ya que la mitad del PBI mundial está representada por intangibles. Por ello, propició, es necesario que la economía pueda mejorar sus mediciones para avanzar en cambios regulatorios a nivel nacional y supranacional.