A principios de año, el Foro Internacional del Transporte (ITF, en inglés), publicó un informe sobre la acción global y asuntos legales relacionados con la transición al uso de camiones sin conductor. A pesar de que la tecnología y la innovación avanzan rápidamente, los cambios normativos y de infraestructura seguirán por un par de años más.

Es posible que todavía estemos lejos de un futuro donde camiones y barcos sean controlados exclusivamente por la inteligencia artificial (IA). Sin embargo, prepararnos para ese futuro en el que dependeremos más de los vehículos autónomos debe ser una prioridad para las corporaciones que emplean grandes flotas en múltiples regiones geográficas.

No hacerlo, ante esta potencial e inevitable realidad, sería un grave error para los que participamos de la industria de la logística.

Ya hay pruebas que se llevaron a cabo, como la “carrera de la cerveza”, sin conductor durante 120 millas, que Anheuser-Busch realizó en 2016 entre Fort Collins y Colorado Springs, Colorado, en Estados Unidos.

Sin embargo, vale aclarar que Lior Ron, el cofundador de la compañía Otto de camiones autónomos que patrocinó el proyecto, dijo que en un futuro previsible, la tecnología IA simplemente actuará como un copiloto para un conductor de camión.

En DHL comenzaremos pruebas de varios vehículos de entrega autónomos en 2018, incluyendo nuestro DHL StreetScooter, gracias a nuestra cooperación con NVIDIA y ZF, uno de los proveedores automotrices más grandes del mundo.

Línea de producción de los StreetScooter, los vehículos eléctricos de DHL. Foto: DP-DHL

 

Esta tecnología ofrece muchas ventajas, tanto para las compañías como para los conductores.

En primer lugar, esperamos que los camiones autónomos tengan un consumo de energía mucho más eficiente y, por lo tanto, sean más rentables y beneficiosos para el medio ambiente, un factor muy importante para una compañía como la nuestra, que se fijó como objetivo no generar emisiones para el año 2050.

Luego está el trabajo en sí. El transporte en camión es un trabajo duro: los conductores, en particular los que realizan rutas largas, trabajan largas jornadas y necesitan estar concentrados en todo momento. Ya en estos momentos hay una escasez laboral en mercados como Estados Unidos y el Reino Unido.

Según el sitio web de industria truckinginfo.com, en 2016 hubo un déficit de aproximadamente 50.000 conductores sólo en los Estados Unidos. Y hay proyecciones que señalan que se necesitarán 100.000 conductores adicionales ya que la fuerza laboral está envejeciendo.

Truckinginfo.com dijo que la edad promedio de un conductor de camión es de 49 años y muchos de ellos se están jubilando. Los conductores pasan largos períodos lejos de sus hogares y a menudo otras opciones laborales más atractivas los atraen a otros lugares.

Es en relación directa con estas áreas donde veo beneficios reales para los conductores.

La tecnología autónoma ciertamente ayudará a los choferes. Los avances tecnológicos también brindarán más seguridad: los conductores aún deberán estar alerta, pero al tener parámetros como la velocidad, la aceleración y el frenado controlados por medio de la automatización con reacción sin retraso, la seguridad vial aumentará significativamente.

Piense en los pilotos de avión. La habilidad y pericia del piloto son todavía extremadamente necesarias, a pesar de que algunas de las tareas de despegue y aterrizaje son llevadas a cabo de manera automática por computadoras.

La tecnología trabaja con la tripulación humana, no la reemplaza. Ésta será la manera en que el camión autónomo operará durante mucho tiempo por venir.

Otto, el camión autónomo, durante una de las pruebas realizadas para Budweiser. Foto: Business Insider

 

Además, preveo un futuro en el que podremos conectar dos o más camiones por medio de la tecnología de comunicación directa entre vehículos para formar un “tren de camiones” o “pelotón”, capaz de funcionar como una sola unidad. Esta tecnología tiene el potencial de habilitar a la industria para ser más segura y mucho más eficiente ya que un solo conductor, asistido por la IA, podrá transportar cómodamente varias cargas de camión.

Actualmente, DHL participa en un proyecto de investigación de pelotón financiado por el gobierno británico, dirigido por la consultora de transporte TRL, para probar el uso de esta forma de tecnología de comunicación en el Reino Unido, usando nuestros escenarios prácticos de logística.

En este proyecto, los conductores estarán presentes en todos los vehículos con el conductor principal controlando la aceleración y el frenado de todos los vehículos, mientras que los conductores de los siguientes vehículos tendrán control del volante de sus unidades y estarán listos para tomar el control de ser necesario.

Las pruebas en el Reino Unido proporcionarán a los accionistas la evidencia que les permitirá evaluar mejor los efectos a largo plazo de la tecnología de pelotón en la seguridad vial, la economía, el medio ambiente y la congestión de tráfico.

“Tren de camiones”, una de las experiencias donde participa DHL, financiada por el Reino Unido. Foto: CIPS.org

 

Lior Ron espera que los camiones sin conductor circulen en las carreteras de los Estados Unidos en la siguiente década. Puede que tenga razón. Sin embargo, con los desafíos relacionados con la tecnología y la normativa que vemos incluso en lo que concierne a los vehículos de pasajeros en la actualidad, el futuro de la operación completamente autónoma de camiones de carga podría encontrarse muy lejos aún.

Estoy de acuerdo con el ITF en que los gobiernos deben ser visionarios y considerar las maneras de gestionar la transición a los camiones autónomos para evitar posibles disrupciones sociales a causa de la pérdida de empleos.

Considerar un futuro donde los camiones sean autónomos es importante para nuestra industria. La tecnología de aprendizaje automático probablemente nunca llegue a reemplazar a los conductores en nuestra industria, pero podrá ayudar a mejorar su desempeño y, si se aprovecha adecuadamente, tiene el potencial de facilitar su trabajo y hacerlo más seguro.

El autor es director comercial de DHL