La Aduana descubrió nuevas maniobras de sobrefacturación de importaciones, es decir, la maniobra por la que se declara un valor mayor de importaciones ante la Aduana argentina respecto del valor declarado por el exportador en origen. 

En concreto, investiga a 7 empresas que son los principales exportadores de soja y derivados de la Argentina, que importaron porotos de soja desde Paraguay -ante la falta de producción local por la sequía- para así poder elaborar harina y aceite de soja, y luego reexportar el producto derivado. 

En todos los casos investigados, la maniobra consistió refacturar las importaciones a través de intermediarios radicados en otros países cuya acción, según la Aduana, no justificaría el diferencial entre la factura de origen y la declarada en la Argentina. 

Procedimiento

El organismo que dirige Guillermo Michel explicó el procedimiento: 

El poroto de soja de Paraguay se transportó directamente a la Argentina con una factura documentada en Paraguay por US$ 474 la tonelada, pero en la Argentina se declaró la importación con una factura de un intermediario por US$ 625, es decir, una sobrefacturación del 32%. 

Ese porcentaje de incremento sería la “comisión” del intermediario, por ejemplo, radicado en Suiza, por una compra que la Argentina realizó en Paraguay. 

La Aduana presume que el verdadero objetivo era sacar más divisas del país e investiga más de 3000 operaciones similares. Hasta ahora, el total investigado asciende a importaciones declaradas en Paraguay por 12,3 millones de dólares y que en la Argentina se informaron por 16,2 millones de dólares, por lo que la declaración inexacta penalizada por el Código Aduanero asciende a casi 4 millones de dólares.

Multas y antecedentes

Al cierre de esta edición, la Aduana multó a Vicentín por más de 446 millones de pesos y a la china Cofco por unos 52 millones de pesos. 

El organismo que conduce Michel informó además que esta investigación dio lugar a la apertura de sumarios contenciosos iniciados en 2020, por el mismo motivo, y por sobrefacturaciones superiores a los 55 millones de dólares. 

La sobrefacturación no sólo busca girar más dólares de lo que realmente vale la mercadería importada. En este caso puntual, la soja paraguaya ingresó bajo el régimen de importación temporal, que permite importar el poroto y transformarlo en harina o aceite para su exportación. Este régimen permite deducir el valor de lo importado temporalmente de lo que luego se debe pagar por derechos de exportación. Por lo tanto, la sobrefacturación por más de 4 millones no sólo permitió fugar más dólares en opinión de la Aduana, sino erosionar la base imponible para el pago de las retenciones.