Este jueves 21 no habrá actividades en las terminales del Puerto Buenos Aires y se interrumpirá la navegación fluvial y marítima en el corredor de la vía navegable troncal.

Los gremios portuarios, marítimos y navales decidieron un paro por 24 horas que afectará las exportaciones e importaciones argentinas.

Así lo decidió el Consejo Directivo de la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra) que conduce Juan Carlos Schmid, secretario general del Sindicato de Dragado y Balizamiento.

Motivos

Los motivos: el hartazgo gremial por las indefiniciones políticas en torno a las licitaciones de dragado de la vía navegable, e incluso de la que definirá el Puerto Buenos Aires, que permanece en suspenso.

A su vez, se suma una de las peores noticias para la industria en general y naval en particular, que tiene que ver con el cierre definitivo de uno de los astilleros más modernos de la Argentina para la construcción en serie de barcazas: Punta Alvear, fábrica que administraba Atria Logística (ex UABL).

“Tenemos diálogo abierto con el Ministerio de Transporte, la Subsecretaría de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante, y la Administración General de Puertos. Pero entre los tres no hacen uno: ni ellos mismos saben qué hacer, y están envueltos en las tensiones del Gobierno nacional”, explicó Schmid en diálogo con Trade News.

Tres responsabilidades

“Transporte tiene tres grandes responsabilidades de infraestructura que todavía no están resueltas: las concesiones ferroviarias, las de las terminales de Buenos Aires y la de hidrovía”, explicó el dirigente gremial, que no se mostró sorprendido por el nivel de indefinición política y judicialización en las licitaciones.

“Hay un desmanejo absoluto. Hay desconocimiento. Estamos hablando de concesiones que vencieron hace un año, y se sigue jodiendo así al comercio exterior”, subrayó Schmid.

“Desde abril del año pasado, cuando finalizó la concesión a cargo de Hidrovía SA, se fueron tomando decisiones que lamentablemente crearon un verdadero pantano en la adjudicación (de las obras de dragado y balizamiento) de la principal ruta de navegación”, sostuvo Schmid.

“Hace 45 días desde el Gobierno nos prometieron medidas de promoción para la navegación interior. Pero lo cierto es que sólo vemos cómo las empresas cesan la bandera de los buques nacionales, y los tripulantes quedan en la calle”, amplió.

Río Uruguay

Asimismo, los gremios recordaron que el ex concesionario devolvió los equipos que pertenecían al Estado nacional, entre ellos un balizador que permanece inactivo, y que la Subsecretaría de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante no gestiona su operación y coordinación con Cancillería, área de la que depende la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU).

“Si no podemos poner en marcha siquiera un balizador estatal en el río con bandera argentina, ¿Cómo vamos a resolver el dragado de todo el sistema de navegación?”, fustigó Schmid, tras señalar que el jueves “nos vamos a manifestar a la Cancillería, porque la CARU es parte del problema también”.

Puerto Buenos Aires

Junto con las idas y vueltas políticas y judiciales que demoraron la licitación “corta” y paralizan a los funcionarios de quienes dependen la emisión de órdenes de servicio para, al menos, paliar la persistente bajante en la vía navegable con obras de emergencia, los gremios advierten que la parálisis administrativa se extiende también a licitaciones como las de las terminales del Puerto Buenos Aires.

De acuerdo con Fempinra, los sindicatos portuarios le exigieron al ministro de Transporte, Alexis Guerrera, que impulse la derogación del decreto 870/18 -que delegó en Transporte la extensión de todos los contratos de terminales-, así como también “la plena transferencia de todos los trabajadores portuarios a las futuras empresas, estén o no en planta permanente”.

“Allí, también, las idas y vueltas desataron una puja entre empresas todavía inconclusa”, dijo Schmid.