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Con críticas todavía frescas a la administración anterior, alineamiento con el Gobierno actual y una preocupación por la “pandemia del desempleo” que sobrevendrá cuando se superen las distintas fases del aislamientos, referentes sindicales portuarios y fluviales plantearon sus preocupaciones y proyectos en un seminario organizado por Globalports.

Leonardo Salom (APDFA), Roberto Coria (Guincheros) y Julio González Insfrán (Patrones Fluviales) coincidieron en los lineamientos que esperan tomen fuerza política: industrialización, inversión, innovación tecnológica y una mayor apuesta a los desarrollos argentinos.

“Este gobierno nos escucha. Hay un prejuicio con los sindicatos: parece que cada vez que hablamos es para reclamar. Eso es una falacia. Somos los primeros en llevar propuestas. Si un sindicato está en la calle es porque fracasó el diálogo. Hoy estamos en la mesa para dialogar. Y esto es un acierto político”, señaló Salom, dirigente del gremio que agrupa al personal jerárquico de los ferrocarriles y puertos del país.

Tras destacar su optimismo con el futuro del puerto Buenos Aires, liderado por “trabajadores de carrera, conducidos por José Beni (interventor de la Administración General de Puertos) a quien respeto por su trayectoria profesional y conocimiento”, Salom dijo que ese futuro dependerá de la “articulación” que se logre entre el Estado, los trabajadores y las empresas.

“Esta articulación fue obligada por la pandemia. Ahora hay que fortalecerla. No va a alcanzar sólo con el Estado presente, sino con los sindicatos y las empresas para lograr una sociedad más justa, igualitaria y solidaria”

Leonardo SalomApdfa

“Esta articulación fue obligada por la pandemia. Ahora hay que fortalecerla. No va a alcanzar sólo con el Estado presente, sino con los sindicatos y las empresas para lograr una sociedad más justa, igualitaria y solidaria”, apuntó.

Reconstrucción

“Tenemos la enorme responsabilidad de ayudar en la reconstrucción”, planteó el abogado, tras agregar: “Eso se logrará generando un equilibrio entre los derechos de los trabajadores y el reposicionamiento del sector empresarial. Tenemos que ayudar a reconstruir el sector privado, sólo así vamos a poder seguir avanzando en el progreso de los trabajadores. Y las empresas tendrán como desafío dejar de pensar al trabajador como un costo y pensarlo como el que materializa el proyecto empresario”, señaló.

Respecto de la política portuaria, celebró los desarrollos en Ushuaia, pero se concentró también en la provincia de Buenos Aires, donde apuesta a “lograr la ansiada ley de puertos” provincial. “Necesitamos una autoridad fuerte que coordine a todos los puertos de la provincia, tanto públicos como privados. Veo muy bien lo que están impulsando (al respecto) tanto Lucero (Juan Cruz, subsecretario de Actividades Portuarias) como Costa (Augusto, ministro de la Producción)”.

Inversión

“Hay que volver de la pandemia a una industrialización, al desarrollo de inversiones en tecnología, en la actividad portuaria y logística, porque estas son las llaves para mejorar los costos”, manifestó Coria.

El líder de Guincheros desmitificó que sean “los sindicatos o los convenios colectivos de trabajo” los que hacen que el país no sea competitivo.

“Hay una matriz que no nos dice cuál es el costo del producto. Vemos el movimiento en todos los puertos, desde las importaciones en contenedores a los fertilizantes y la arena para Vaca Muerta. Pero también vemos cuántos errores administrativos hay que hacen imposible exportar, lo que les cuesta a los productores del interior exportar porque la cadena de costos tiene una carga administrativa terrible, y muchas veces (las trabas se dan) entre provincias”, indicó.

Con una también feroz crítica a la administración de Macri y al proyecto fracasado de modernización del Puerto Buenos Aires, Coria también pidió “prudencia” frente a los reclamos y planteos que se le hagan al Gobierno “que no sólo recibió una terrible herencia, sino que enfrentó en 7 meses el desafío de la pandemia”.

“Hay que volver de la pandemia a una industrialización, al desarrollo de inversiones en tecnología, en la actividad portuaria y logística, porque estas son las llaves para mejorar los costos”

Roberto CoriaGuincheros

“La pandemia descubrió el país que tenemos. Este modelo agroexportador, exclusivo, está terminado. Necesitamos el desarrollo industrial, hacer nuestros propios trenes, nuestras vías... Tenemos historia en esto, la materia prima y la capacidad. ¿Vamos a seguir yendo a China porque es más barato?”

Julio González InsfránPatrones fluviales

Marina mercante e industria nacional

Por último, Julio González Insfrán, advirtió sobre la oportunidad que tiene la Argentina de participar en el negocio del flete de exportaciones.

Citando cifras de la Bolsa de Comercio de Rosario, Insfrán estimó que “nos perdemos un negocio de US$ 3400 millones que implica el transporte de 76 millones de toneladas, que se van en bandera extranjera”.

Lograr participar de ese negocio implica recuperar la marina mercante. “Si bien luchamos por una ley, el gobierno anterior vetó los puntos más importantes, como el financiamiento”, recordó.

A propósito, planteó las ventajas de la construcción de remolcadores en astilleros argentinos con propulsión a gas natural licuado (GNL), “que representa un costo de US$ 55.000 para mover 40.000 toneladas de granos en un trayecto de 800 kilómetros”.

Ese volumen, por esa distancia, cuesta US$ 146.000 por vía fluvial utilizando gasoil; US$ 361.000 si se mueven por tren, y US$ 1.400.000 si se transportan en camión.

“Si el gobierno quiere una marina mercante competitiva tiene que invertir en estos buques (a GNL) porque el costo del combustible baja en un 68%”, señaló, tras lamentar, no obstante, “que ni siquiera tenemos estaciones de GNL… Nos estamos perdiendo la visión del negocio”, apuntó.

20 políticas, 20 años

Insfrán presentó además las “20 políticas para los próximos 20 años, a partir de 2020”, entre las que se incluyen:

  1. Recuperar los artículos más importantes de la ley de marina mercante e industria naval vetados.
  2. Reducir la carga impositiva
  3. Eliminar el impuesto a la transferencia de los combustibles: la flota paraguaya que carga combustible en la Argentina lo hace sin pagar los impuestos internos, que sí pagan los armadores nacionales, haciendo más costosa la operación de la bandera argentina.
  4. Garantizar una reserva de cargas para los armadores argentinos.
  5. Actualizar las políticas en la hidrovía respecto de los convenios de trabajo, que hace que las terceras banderas “sean más baratas porque los trabajadores prácticamente no tienen cobertura social”.
  6. Eliminar las demoras en el tránsito por la hidrovía.
  7. Eliminar las calificaciones técnicas que exige la Prefectura para embarcaciones ya calificadas en el exterior y que ingresan en el sistema.
  8. Construir trenes de empuje en astilleros nacionales.
  9. Construir buques de ultramar.
  10. Invertir en infraestructura portuaria.
  11. Bajar los costos portuarios.
  12. Recuperar la línea de bandera marítima, “tal como se hizo con la línea aérea” de bandera.
  13. Tener un régimen laboral sin la presión fiscal: “Por nuestro régimen de trabajo, estamos 24 horas al servicio del buque y por 2 a 3 meses embarcados, y en los salarios nos mata el impuesto a las ganancias. Somos caros porque el Estado se lleva el 50% de nuestro trabajo”.
  14. Más capacitación profesionales de los tripulantes.
  15. Implementar nuevas tecnologías de propulsión.
  16. Apostar a la sustentabilidad ambiental.

“La pandemia descubrió el país que tenemos. Este modelo agroexportador, exclusivo, está terminado. Necesitamos el desarrollo industrial, hacer nuestros propios trenes, nuestras vías… Tenemos historia en esto, la materia prima y la capacidad. ¿Vamos a seguir yendo a China porque es más barato?”, deslizó Insfrán.

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