El holding International Trade Logistics (ITL), controlante de la principal terminal de contenedores del país, Exolgan, presentó su primer reporte de sustentabilidad como grupo, que incluye por primera vez datos de las otras unidades de negocios, ya que los dos primeros reportes correspondieron sólo a la actividad de Exolgan.

Con datos correspondientes al año 2023, los temas y formatos del reporte están alineados con el Reporte de Sustentabilidad de PSA International y también con los principios de sustentabilidad de Terminal Investment
Limited (TiL, la división portuaria de la naviera MSC), los dos accionistas propietarios de Grupo ITL.

Roberto Negro

“Nos enfrentamos (en 2023) a notables desafíos en medio de la incertidumbre económica global, acompañada por tensiones y conflictos geopolíticos, y también por la coyuntura local como, por ejemplo, la elevada inflación y la situación política y económica. Estas condiciones han posicionado a las organizaciones para asumir un papel más destacado en la creación de valor, especialmente en lo que respecta a la agenda del desarrollo sostenible”, destacó Roberto Negro, CEO de ITL en la presentación del informe.

Prioridad empresaria

“La construcción de la resiliencia se erige como una prioridad central para los líderes empresariales, ya que no hay perspectiva de un “nuevo normal”. Las empresas deben prepararse para poder afrontar con mayor frecuencia,  ventos climáticos extremos, desastres naturales, problemas de salud global y crecientes tensiones geopolíticas. Aquellas organizaciones que no anticipen lo inesperado ni trabajen en fortalecer su resiliencia corren el riesgo de fracasar ante la próxima crisis”, enumeró.

De hecho, basta en pensar con los eventos de sequía extrema que afectaron a la Argentina en 2023, y continuaron con efectos terribles en el Canal de Panamá y en el norte de Brasil, en la zona de Manaos, minando las operaciones fluviales de la zona franca, al tiempo que las inundaciones este año en el sur del país vecino provocaron cierres de operaciones en puertos centrales para el transbordo de las cargas argentinas.

Junto con los episodios climáticos que tensionan las cadenas de suministro, la inestabilidad política arrastra consecuencias que persisten, desde la invasión rusa a Ucrania hasta el actual conflicto en el Mar Rojo que provocó el desvío de más del 80% de la flota de portacontenedores que normalmente atraviesan el Canal de Suez (principal arteria del comercio global) hacia el Cabo de Buena Esperanza en Sudáfrica, con los consabidos aumentos de costos y de tiempos de tránsito.

Regionalización

En esa línea, Negro sostuvo que “la regionalización de las cadenas de suministro seguramente marcará un nuevo hito en 2024, con más empresas adoptando esta medida para enfrentar desafíos como complicaciones en la cadena de suministro. Además, la sostenibilidad y la adaptación a nuevas demandas del mercado impulsarán este cambio ya que la integración económica mundial persistirá”.

El CEO de ITL no dejó de subrayar hitos tecnológicos y socio culturales que afectarán toda la actividad económica, desde el avance de la “electrificación” en el camino de la “transición energética” hasta la integración de la “inteligencia artificial” que espera “se extienda a diversos dispositivos, transformando la forma en que trabajamos y vivimos”.

“Como Grupo, nos hemos adelantado, y ya estamos trabajando en estas temáticas”, concluyó.

Por su parte, Julián Pallanza, director de Recursos Humanos, Salud, Seguridad, Sostenibilidad y Asuntos Corporativos de ITL, manifestó que como parte de su compromiso permanente como “empresa sustentable” el holding se enfoca “no sólo en la productividad y eficiencia, sino en la mejora de la calidad de vida de sus colaboradores y las comunidades en las que operan”.

Objetivo 2030

Julián Pallanza

Pallanza destacó que como parte del Sistema de Gestión de Respuesta al Clima, “hemos delineado nuestro plan de transición energética hacia el año 2030, con el objetivo de continuar reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero y avanzar hacia nuestra meta de reducción del 50% en el corto plazo”.

“Se han implementado nuevos contratos de energía renovable para alimentar nuestros procesos eléctricos, y hemos realizado una significativa inversión de tiempo y recursos en la segunda prueba de biodiesel como alternativa de combustible para nuestro equipo operativo. Los resultados han sido altamente satisfactorios, consolidando la adopción de opciones bajas en carbono como base para las operaciones futuras”, puntualizó.

En línea con la filosofía del grupo y de los accionistas que lo contienen, Pallanza advirtió sobre la transición que se vive a escala global “desde una fase de competitividad a una de cooperación”. “En ITL no hemos sido la excepción, y en cuanto a la gestión de nuestro equipo, hemos logrado reducir los indicadores de accidentes, reafirmando el continuo esfuerzo en materia de seguridad en todos los niveles”, dijo.

Inversión social

Por último en materia de acciones con la comunidad, “bajo el concepto de inversión social”, que marcó a la empresa desde el inicio de sus operaciones en 1995, “se construyeron más de 200 viviendas de calidad en el barrio, junto con mejoras en iluminación y saneamiento. La Responsabilidad Social Empresarial se arraiga en nuestros valores, con un programa comprensivo que ha sido sostenido durante el año pasado, asegurando la entrega de más de 30.000 kilogramos de alimentos a los comedores locales, y participando en eventos especiales como el inicio de clases, el día del niño, la Navidad y el día de Reyes”, fundamentó.

“Los desafíos actuales -finalizó- son oportunidades para fortalecer nuevas formas de colaboración con otras partes interesadas. En estos tiempos de aprendizaje continuo, solo de esta manera podemos afirmar el éxito de una empresa con una política comprometida en la generación de valor económico, social y ambiental”.