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CIUDAD DE SANTA FE (enviado especial).- El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, puso la casa y sus pares de Entre Ríos y Corrientes, Gustavo Bordet y Gustavo Valdés, respectivamente, aceptaron la invitación para debatir sobre la hidrovía y sus roles como vector de integración y desarrollo regional, por un lado, y factor de transporte más económico para el comercio exterior de las producciones provinciales, por el otro.

Los gobernadores de Corrientes, Gustavo Valdés; Santa Fe, Miguel Lifschitz, y Entre Ríos, Gustavo Bordet. Foto: Gobernación de Santa Fe

El encuentro, que tuvo lugar la semana pasada en la Casa de Gobierno de la provincia, sucedió prácticamente en paralelo a una nueva reunión del Consejo Portuario Argentino (CPA), que renovó autoridades y debatió con funcionarios de la Aduana el avance de un listado de casi 20 temas que los puertos públicos vienen planteando desde hace dos años, con el recambio de las autoridades.

Lifschitz, ponderó los avances de los últimos 20 años, y las ventajas que la hidrovía le generó a la producción agrícola, y destacó como desafío que se necesitan más “obras e inversiones“, al tiempo que reclamó disminuir las “trabas burocráticas” y pidió “armonizar las normativas” entre los países de la región, como pasos claves para “reducir los costos y los conflictos en el tráfico”.

Obras y dragado

“Necesitamos obras e inversión, mantener el dragado y consolidar la hidrovía“, se alineó Bordet, luego de recordar que Entre Ríos, “con dos de los ríos más caudalosos del mundo estuvo dos años sin puertos operativos“.

Mientras se espera la pronta reactivación de Ibicuy, los puertos entrerrianos de Diamante y Concepción del Uruguay están en funcionamiento. Este último, puntualmente, volvió a recibir buques de ultramar para la carga de arroz gracias a la gestión de la empresa Delfino.

Por su parte, Valdés -en cuya provincia el Gobierno nacional encaró la construcción de un puerto, en Itá Ibaté- fue más allá de las necesidades de infraestructura y desarrollo portuario.

“La bandera de conveniencia fue el fin de la marina mercante”, arrancó, y subrayó: “No coincido con lo que se dice que hay que reactivar a flota: está muy activa, y se pueden ver hasta 20 convoyes por día (navegando)“.

Desburocratizar

“Si queremos competir con Paraguay tenemos que tener las mismas condiciones. Es preciso desburocratizar el sistema, pero no sólo a nivel sindical, sino también con Prefectura, (promoviendo) normas claras y ágiles“, apuntó.

Como prueba de que viene de familia de agentes marítimos y armadores, señaló: “Si le quiero cambiar el motor a un auto lo puedo hacer en dos días (el trámite); en un barco puede llevar de 1 a 2 años”, argumentó.

Y también dejó asentado un reclamo: “No podemos usar el río Uruguay por (la represa de) Salto Grande. Se olvidaron de hacer la esclusa, y por eso sólo se puede llegar navegando hasta Concordia“, bromeó, tras agregar ya serio que “son 100 millones de dólares los que hacen falta para hacer un canal que permite volver a usar el río (Uruguay)”.

En los pasillos del evento, los operadores privados que participaron de la jornada diferenciaron la navegación por el canal troncal del acceso a los distintos puertos provinciales, donde el calado no es suficiente para buques de mayor porte, necesarios para una eficiencia mínima en la operación, y un costo del flete que no torne inviable a estos puertos.