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El Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca y la Asociación Intermodal de América del Sur (AIMAS) organizaron un el “Taller de inversiones intermodales”, una jornada realizada la semana última con junto el objetivo de establecer una agenda de trabajo que incentive la inversión privada “en pool” de dispositivos intermodales de transporte y vagones ferroviarios.

El taller se enmarca en la propuesta de intermodalización de la “Mesa Piloto Intermodal” que coordina la Dirección Nacional de Transporte Automotor de Cargas (DNTAC), del Ministerio de Transporte, en línea con los compromisos asumidos por la Argentina en materia de cambio climático, tras ratificar el Acuerdo de París, que compromete al país a una reducción progresiva de la emisión de gases de efecto invernadero.

La agenda de trabajo contempló no sólo la permanente necesidad de reducir los costos logísticos y aumentar la competitividad, sino también fomentar el arraigo. “La intermodalización del transporte de cargas es una respuesta clara a estos objetivos”, señalaron los organizadores.

Miguel Donadío, presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, inauguró el taller

El intermodalismo, en los países que poseen ferrocarriles y vías navegables, implica una fuerte integración del camión, el tren y el barco, y la propiedad de los dispositivos intermodales es de múltiples actores”, indicaron, para contextualizar los desafíos que implica la misión intermodal.

La Mesa, que trabaja desde 2017 en el ámbito de la DNTAC, entiende que “es necesario formular uno o más modelos que hagan posible que las empresas privadas puedan adquirir o invertir en vagones de carga y en otros dispositivos intermodales, y facilitar el desarrollo de nuevos centros de transferencia de cargas adyacentes a vías ferroviarias”.

“El objetivo fue analizar alternativas de modelos de negocio intermodales y sus instrumentos de inversión, para contemplar las necesidades logísticas (tanto comerciales, técnicas como operativas), rentabilizar operaciones, reducir el impacto ambiental del transporte y sus externalidades, en definitiva, bajar los costos de transporte a partir de la integración de modos como, por ejemplo, entre camión, tren y barco”, desatacó Sebastián Carrizo, de AIMAS.

Interesados

El presidente del puerto, Miguel Donadío, inauguró la jornada de trabajo con el director nacional de Transporte Automotor de Cargas, Guillermo Campra. Directivos de casi 40 empresas del sector logístico, de 7 provincias, participaron del evento. Entre ellas, se contaron concesionarios ferroviarios y portuarios, transportistas, dadores de cargas, proveedores de semirremolques, material ferroviario, contenedores, dispositivos y accesorios para las operaciones, empresarios de la explotación de hidrocarburos, universidades, consultores y asesores empresarios y gubernamentales.

“Se trabajó en cómo adquirir vagones ferroviarios portacontenedores, cerrados y portarrodados para el mercado interno, con garantía de tracción asegurada por los diferentes operadores de la red ferroviaria mediante acuerdos de tráfico. También en la compra de contenedores y maquinarias para operar cargas en centros de transferencias y terminales portuarias, y en el desarrollo de nuevos espacios logísticos intermodales que integren tren y camión a lo largo del país”, añadió Carrizo.

En línea con los proyectos de Participación Público-Privada (PPP) que se impulsan a nivel nacional, la comunidad logística propuso iniciativas de inversión privadas “para construir una economía intermodal sustentable con flujos sostenibles de productos, semiterminados, insumos y materias primas potenciando así las diferentes cadenas de suministros, abastecimiento y distribución”, indicó el especialista en logística.

La idea es “priorizar los accesos ferroviarios a las diversas terminales portuarias del país, no sólo para mejorar el comercio exterior, sino fundamentalmente para potenciar el comercio interior y el desarrollo de las economías regionales”, amplió.

Contenedores para el mercado interno

Uno de los planteos también tuvo que ver con la posibilidad de usar los contenedores del comercio exterior “para el comercio interior, a través de la normativa existente de admisión temporaria“, aunque se habló de “revisar las cargas impositivas y aduaneras según si el contenedor transita con carga o vacío”.

La escasez de contenedores reefer fue otras de las preocupaciones, y surgió como alternativa la posibilidad de alquilar y hacer leasing “bajo modalidades no marítimas”, o bien estudiar su construcción local “para satisfacer las demandas de nuestro comercio interno”.

“Analizamos la alternativa de compra, leasing o alquiler de contenedores domésticos bajo la modalidad de pool de inversiones y pensar soluciones logísticas integrales desde el diseño de nuevos centros de transferencia intermodales que permitan el desarrollo de nuevas zonas de actividad, plataformas logísticas, cross-docking, en playas y estaciones ferroviarias, parques industriales, zonas francas, puertos y aeropuertos, para captar la mayor diversidad posible de cargas, en toda la extensión de la red ferroviaria y los diversos modos de transporte”, destacó Carrizo.

“Uno de los logros del primer taller –continuó– fue la manifestación de la afinidad asociativa entre los diferentes participantes que para desarrollar una comunidad intermodal para potenciar
negocios. La conclusión fue que los costos logísticos internos disminuirían sensiblemente si se aumenta el factor de ocupación del tráfico de contenedores, ya que se reduciría la ruptura y
manipulación de carga aumentando la seguridad y bajando los costos de seguros, así como diversificando los puntos de carga y descarga intermodal a lo largo del país”, apuntó.