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En abril el contenedor cumplirá 62 años. ¿Será por eso que Jack Ma anticipa su jubilación? El fundador y CEO de Alibaba asegura que el comercio electrónico dejó de ser el postre para transformarse en el plato principal y que las formas en las que se realiza el comercio mundial se modificarán.

Tan carismático como poderoso –su patrimonio neto actual es de alrededor de US$38.000 millones-, Jack Ma cautivó a los diferentes auditorios a los que se enfrentó en Buenos Aires en diciembre pasado para participar de la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (MC11).

Las formalidades del comercio mundial se modificarán. En los últimos 100 años el comercio estuvo concentrado en grandes empresas que movían todo a través de grandes contenedores, de B a C (Business to Consumer). Creo que en el futuro será al revés, del Consumidor hacia las Empresas, y no se hará a través de contenedores sino a través de encomiendas. El comercio electrónico es la única solución. No es una de las posibles soluciones sino LA solución. Y lo es especialmente para ayudar a los países en desarrollo, es la solución para las pymes. Es lo que hemos hecho en los últimos 18 años en China. El comercio electrónico necesita normas simples y modernas, lo que significa que tienen que diseñarse específicamente y a medida”, dijo el empresario chino.

Jack Ma dice que el comercio electrónico es la solución para los cambios que se producirán en el comercio internacional

El fundador de Alibaba –firma que fundó el 4 de abril de 1999 en Hangzhou y que hoy que tiene un valor de mercado cercano a US$460.000 millones– llegó a la Argentina por tercera vez en un año.

Contó que decidió viajar a Buenos Aires porque sabiendo que en la Ministerial de la OMC se reunían más de 160 ministros de Comercio de diferentes países, creyó muy importante poder compartir las experiencias, lecciones y “errores” de los que aprendieron en China.

Compartiendo información es como se aprende y así es como hicimos que ocurrieran las cosas y logramos que en China se desarrollara tan rápido el comercio electrónico y crecieran los emprendedores”, comentó durante uno de los paneles del Foro de Inversiones que se realizó en el CCK.

¿Por qué viene tanto a la Argentina?, preguntó el moderador. “Me gusta su gente y cultura. Especialmente esta última vez estuve caminando por las calles (efectivamente lo retrataron caminando en jogging y zapatillas por el centro porteño), y pude ver a mucha gente apasionada, con grandes ideas. Creo que sus productos podrían ser vendidos en el mundo”, respondió.

Jack Ma, Ma Yun o “The Boss”, como lo llaman, es hoy el segundo hombre más rico de China (su primer salario, apenas graduado como profesor de inglés, fue de 9 dólares).

E-commerce inclusivo

“Nunca supe que sería billonario y tan afortunado, que viajaría alrededor del mundo encontrando gente tan interesante. Hoy mi objetivo es tener un comercio electrónico inclusivo”, dijo.

Sin pruritos, se declara un ferviente defensor de la globalización y el libre mercado, y aunque enfatiza que la globalización no es mala, admite que necesita mejoras.

“Soy un fuerte creyente en la globalización y en el libre comercio, y en que la tecnología ayudará al mundo porque le da acceso a las pymes, a la gente joven y a las mujeres. Brinda oportunidades. Hoy a la gente no le gusta la globalización porque los países en desarrollo no tienen oportunidades ni soluciones. Tampoco la gente joven ni las pymes. Y es la tecnología la que les permitirá hacer las mismas cosas que han hecho las grandes empresas durante los últimos siglos”, dice entusiasmado.

Luego contará el ejemplo en primera persona para reforzar sus dichos.

Nuestra experiencia en China, en los últimos 18 años, prueba que el comercio electrónico está diseñado para los países en desarrollo. China no tenía infraestructura alguna de logística ni un buen ancho de banda. Empecé mi negocio en mi departamento, cuando en China no había nada, ni siquiera celulares, pero en los últimos 18 años hicimos que todo pasara. Estoy convencido de que este es el futuro (por el comercio electrónico). Sólo en los últimos 10 años, Alibaba creó 33 millones de empleos en China. Por el Día del Soltero (el 11/11), por las ventas online, se facturaron US$25.000 millones en un día. Más del 50% fueron ventas de pymes y buena parte de esas empresas no existían hace 5 años”, explica.

¿Y qué pasa con los efectos negativos que, como si se tratara de un combo inseparable, incluye la tecnología?

No se preocupen por la tecnología. La revolución tecnológica destruye trabajos, pero también los crea. ¿Te gusta la revolución tecnológica? Está ocurriendo. ¿No te gusta? Está ocurriendo igual. Mejoremos la OMC haciendo la globalización más inclusiva. Cada país tiene que tener la oportunidad de estar ahí, cada pyme, cada joven. No es difícil, si China pudo hacerlo, si nosotros pudimos hacerlo, ustedes pueden hacerlo. Me acuerdo que hace 18 años le dije a los 8 fundadores de Alibaba: si podemos hacerlo, el 80% de los jóvenes chinos podrá hacerlo. No teníamos dinero. No teníamos nada más que la tecnología. La tecnología ayuda a la gente. La inteligencia artificial es algo que aterra a la gente pero el ser humano lo hará mejor. Conocemos menos del 7% del cerebro humano. Tenemos que tener confianza. Hoy no usamos el 93% de nuestro cerebro. Sólo con el 7% desarrollamos las máquinas y robots que conocemos. No hay que preocuparse por eso”, insistió.

Aunque en cada charla que da Jack Ma insiste con la idea de que “nadie es experto en el futuro”, vaticina algunos cambios.

Dice que así como antes hablábamos del Made in China o Japón (ahora se habla del Made in the World  para referirse a los productos de ciudadanía global o Hechos en el Mundo a raíz de las denominadas Cadenas globales de valor, ya que, por ejemplo en los más de 200 componentes de un teléfono celular intervienen más de 20 países), en el futuro hablaremos del “Made in Internet”.

Jack Ma y Azevedo durante la presentación de “Enabling E-commerce” © WTO/ Cuika Foto

¿Y qué papel juega en este nuevo mundo la regulación?, le preguntó Trade News.

Cuando empezamos con esto en China, no sabían cómo regularlo. Si el gobierno se hubiera dado cuenta de cómo regularlo, probablemente no hubiera crecido así. Tenemos que reglamentar el comercio electrónico pero no ahora, sino en 10 años, porque recién ahí es cuando sabremos qué hay que regular”, respondió mientras se escuchaban de fondo las carcajadas de los periodistas que cubrían la conferencia de prensa.

Mundo hipercontrolado

“Creo que nuestro mundo está muy controlado por los reguladores. Hoy, por mi propia experiencia, digo: ¡Por favor dejen que surja la innovación primero! Tenemos que hacer políticas para facilitar la vida de los emprendedores. Cuando aparece una nueva tecnología es un gran momento para que los emprendedores innoven. La innovación y las políticas de regulación normalmente son contradictorias. Si hay demasiado control no habrá innovación. Creo que se trata de un balance. En Europa no se ven grandes compañías de internet y una de las razones es que tienen demasiados temores. Están preocupados por esto, por aquello. Tienen reguladores para todo. Ellos controlan todo y frenan todo. En cambio en los países en desarrollo no tenemos tanta regulación, y eso es una oportunidad que las pymes tienen que aprovechar”, dijo el empresario chino.

La charla se dio luego de la presentación de “Habilitando el e-commerce” (Enabling e-commerce), una iniciativa conjunta de la Plataforma de Comercio Mundial Electrónico (que preside Jack Ma), la OMC y el Foro Económico Mundial (WEF), que apunta a generar un diálogo global entre gobiernos y el sector privado para dar un marco regulatorio a la actividad que pueda “beneficiar a las pymes”.

“Esta iniciativa supone un diálogo, una plataforma entre el sector privado y el público para intercambiar experiencias y permitir la participación, aprender unos de otros y elaborar las políticas más adecuadas. Creemos que a través de esta iniciativa en 10 años los países más chicos y las pymes podrán estar más presentes en el comercio internacional mejorando la globalización de forma más inclusiva”, agregó Jack Ma.

La despedida fue tan sencilla como contundente: “Soy optimista, soy emprendedor, empresario. Mi trabajo es promover el comercio electrónico. Si les gusta, avanzamos… y si no, también”, dijo con la misma sonrisa con la que había arrancado.