La cámara que representa los intereses de las empresas norteamericanas que hacen negocios con la Argentina, AmCham, le elevó al gabinete de Javier Milei una propuesta para dejar atrás el régimen de SIRAs y resolver la abultada deuda comercial acumulada por el sector privado con proveedores del exterior por la falta de dólares, que la entidad calculó en US$ 56.000 millones, casi el triple de la deuda operativa con la que se financia anualmente la importación.

La Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina tiene 650 empresas asociadas que se desempeñan en 42 sectores de la economía y que son responsables del 24% del PBI, 39% de la recaudación fiscal, 35% de las importaciones y 45% de las exportaciones. 

Diagnóstico

Por el peso en la economía, su voz trasciende un mero planteo sectorial. En tal sentido, plantearon que la importación de insumos se encuentra en una posición crítica debido al agotamiento del créditos con proveedores del exterior, que derivó en la cancelación de entregas.

La Cámara que preside Alejandro Díaz advirtió que de los US$ 56.000 millones de deuda operativa comercial por importaciones, casi un 59% corresponde a deudas intercompany, es decir, de las filiales con sus casas matrices, y elevaron sugerencias para la próxima administración tanto para el tema dólares como para la situación de las SIRA. 

Propuestas

En relación con los dólares, propusieron: 

  1. Garantizar el pago de las deudas que a futuro se generen por importaciones, o sea, el flujo operativo
  2. Permitirles a los importadores o bien acceder al MULC o bien a los dólares financieros para el stock de deudas, con posibilidad de alternar entre los distintos tipos de cambio sin limitación alguna.
  3. Si no hay dólares por falta de reservas, permitirles a las empresas gestionar su cancelación futura mediante el acuerdo de un sendero de pago creíble, confiable, comprometido y finalmente respetado.

Respecto de las SIRAS, señalaron que el proceso está minado por la intervención de numerosos organismos en las aprobaciones que, además, no sólo son difíciles de conseguir, sino que tampoco se conocen bien los criterios de aceptación o rechazo. 

En tal sentido, sugirieron eliminar este mecanismo de aprobación burocrático, y que sea sólo un sistema informativo para que el Estado conozca las necesidades reales de dólares actuales y futuras.

Desregular, simplificar y lograr eficiencia y competitividad de las empresas sintetizan el reclamo de éste sector particular, que es en definitiva de todo el comercio exterior.


Imagen de portada: David Peterson en Pixabay