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La Cancillería comunicó que “se ha procedido a fondear una boya en el kilómetro 200,800, en el inicio del Canal Magdalena” el pasado 23 de marzo.

“Gracias al trabajo coordinado entre el Ministerio de Transporte de la Nación, el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto y el Servicio de Hidrografía Naval de la Argentina, se ha procedido a fondear una boya en el kilómetro 200,800, en el inicio del Canal Magdalena”, señala el comunicado oficial.

De esta manera, se procedió a establecer –o restablecer– “una señal de aguas seguras o de recalada, para su navegación con calados compatibles con sus profundidades naturales”.

“En consecuencia –continúa el comunicado– el Servicio de Hidrografía Naval procederá a efectuar el correspondiente aviso a los navegantes”, al tiempo que la delegación argentina ante la Comisión Administradora del Río de la Plata “ha procedido a notificar su emplazamiento a Uruguay, conforme lo acordado oportunamente en el ámbito de la CARP”.

Antecedentes

En 2013 la Argentina autorizó la navegación por el Canal Magdalena y posicionó la boya en el kilómetro 196 por medio de la disposición 584 de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables, a cargo de Horacio Tettamanti, como parte de un programa de impulso a la navegación alternativa al canal Punta Indio para acceder al sistema de navegación troncal.

No obstante, tras la objeción de Uruguay, se procedió a retirar la boya y a responder los planteos que la contraparte había interpuesto. Tras el acuerdo uruguayo al respecto, en 2014, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner lanzó la licitación para el dragado del canal a través de la resolución 600/14.

La restitución de la boya fue largamente demandada por Tettamanti, principal impulsor del Canal Magdalena.

“Constituye un acto de reivindicación en el más amplio sentido de la palabra y de sus alcances, y lo es también de la disposición N° 584/2013 de la entonces Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de la Nación a cargo del ingeniero Horacio Tettamanti, mentor indiscutible del proyecto del canal”, indicó ante una consulta de Trade News el ex subsecretario de Puertos Juan José Chiappino, uno de los colaboradores de aquél proyecto.

Gratificante

“Representa además un hecho gratificante para quienes hemos gestionado y elaborado desde sus inicios, las bases, estudios de campo, especificaciones técnicas y evaluaciones diversas necesarias para su concreción a través del llamado a licitación realizado en 2014. Dichos estudios y evaluaciones fueron luego concretados por la delegación argentina de la CARP”, amplió.

Según Chiappino, el fondeo de la boya “resultaba imprescindible” ya que establece el hito principal del “comienzo de una etapa, la cual ya no tiene marcha atrás, como es la ejecución de la obra propiamente dicha, para disponer inicialmente de una profundidad compatible con los 36 pies de calado, luego ampliable en etapas sucesivas hasta los 47 pies, aunque por el momento se haya habilitado su navegación con calados compatibles con sus profundidades naturales, aproximadamente 15 pies, a lo largo de toda su traza”.

“Una vez concretada la obra –continuó– licitación pública mediante, cambiará por completo la logística del comercio exterior argentino, con importantes reducciones de tiempos de navegación y de costos que beneficiarán integralmente al país, con el incremento y fortalecimiento del tan postergado cabotaje nacional, que permitirá navegar sin barreras físicas entre todos los puertos argentinos”, concluyó.


Foto: MarineTraffic, 24/3/2021, 17:43 hs