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Pese al complejo panorama económico local e internacional, la cadena vitivinícola argentina logró recuperar mercado interno y expandir su comercio internacional. Según datos del Observatorio Vitivinícola Argentino, los despachos crecieron 4,2% en diez meses y las exportaciones 3,1% en 11 meses.

El informe distribuido por la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), señala que en medio de un contexto de turbulencia macroeconómica, el vino logró capear el temporal y cerrará 2019 con datos positivos tanto a nivel doméstico, con crecimiento en los despachos de vino al consumo interno, como en las exportaciones, anotando aumentos tanto en los envíos al exterior de fraccionados, a granel, mosto y pasas de uva.

Impacto de la recesión

El trabajo del organismo público-privado que gestiona y articula las acciones necesarias para cumplir con los objetivos del Plan Estratégico Argentina Vitivinícola 2020 (PEVI), detalla que la recesión de la economía argentina y la caída en general del poder adquisitivo tuvo su correlato en la variable “consumo”.

Así lo señalan los datos de Kantar Worldpanel en los que se advierte que todos los meses de este año, desde enero a septiembre, el consumo en Argentina disminuyó en relación al mismo mes del año anterior con picos de peor caída en marzo y junio.

Se describe también una alta volatilidad, siempre negativa, ya que en los meses que se comenzaba a evidenciar cierta recuperación, o disminución de las caídas, bruscamente se volvieron a registrar derrumbes del consumo, por lo cual 2019 será un año negativo para la variable consumo en Argentina.

“Modo supervivencia”

El contexto del 2019 también marca que el consumidor se puso en “modo supervivencia” y se avocó mayoritariamente a sostener lo básico y restringir lo prescindible con el objetivo de máxima de llegar a fin de mes, ya que la caída en “alimentos” fue menor a la caída del consumo en general, aunque todos los rubros de “alimentos” se contraen, especialmente congelados (-13%), lácteos (-12%) y bebidas (-11%).

Sin embargo, el vino logró crecer en despachos y se encamina a cerrar el año con números positivos en comparación con 2018.

“El segmento vitivinícola exhibe un aumento del consumo en el mercado interno, tras caer a su mínimo nivel el año pasado, que combina con una fuerte recuperación de las exportaciones, siendo el segmento que más se vio favorecido por la fuerte mejora de la competitividad externa tras la devaluación del peso argentino de agosto, impulsado, además, por un buen nivel de stock y de alta calidad tras una buena cosecha”, destaca un informe sectorial de IES Consultores.

Vino, la excepción

Según datos de la consultora IES, el vino es la única bebida que logra un crecimiento a nivel doméstico en 2019.

Con los diez primeros meses de 2019 relevados, el vino crece 1,4% en el consumo interno frente a caídas de bebidas como la cerveza, gaseosas y licores.

En base a información de despachos al consumo del mercado interno del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), relevados por el Observatorio Vitivinícola Argentino, en los primeros 10 meses del año se observaron signos de recuperación en un contexto generalizado de caída del consumo masivo.

En el período enero/octubre, el vino fraccionado en el mercado doméstico creció 4,2%en la comparación interanual.

Así, y aunque restan relevar dos meses de despachos al mercado interno para concluir el año, la tendencia indica que 2019 cerrará en positivo.

Más consumidores locales

Tomando otros datos de consumo, según un relevamiento de hogares argentinos realizado en octubre de 2019 por Kantar para el Fondo Vitivinícola, este año un total de 9,4 millones de hogares compraron vino en los últimos 12 meses, lo que marca un crecimiento de 1,5 puntos porcentuales en relación a igual período de 2018.

Eso significa que en 2019 alrededor de 200.000 hogares volvieron a consumir vino en relación a los números del año pasado, explicó Joaquín Oría, investigador de Kantar y responsable del informe.

A nivel consumidores, el vino recuperó ventas en todos los niveles socioeconómicos excepto en el medio bajo, y en todos los segmentos de precios, en especial en los premium.

En cuanto a hogares, ganó preferencias en aquellos cuyos integrantes son menores a 49 años, destaca el informe de Kantar.

Exportaciones en positivo

A la hora de analizar la información referida a las exportaciones de vino (que abarcan los primeros 11 meses de 2019), las cifras son alentadores en todas las categorías.

Las exportaciones de vino fraccionado expresadas en volumen crecieron 3,1% (por la exportación de más de 1.773.000 hectolitros), mientras que el vino granel muestra un salto de 21%.

El jugo concentrado de uva es el producto que más creció este año con una suba de 32,9% por el despacho externo de poco más de 127.000 toneladas.

En cantidades, marca que el volumen exportado de mosto creció en 31.434 toneladas en la comparación interanual.

También las exportaciones de pasas de uvas vienen mostrando un desempeño alentador para la industria.

En 2019 se replica el comportamiento de 2018, cuando se alcanzaron las 42.127 toneladas y los 82,3 millones de dólares, máximo valor exportado de este producto. Todo indica que 2019 cerrará con valores muy similares a los de 2018.

La uva de mesa, en cambio, viene de una estrepitosa caída, desde las 73.000 toneladas exportadas en 2006 a las 5500 toneladas vendidas en 2018.

No obstante, también presenta durante este año una recuperación respecto de 2018 en el volumen exportado.

El vino fraccionado, el granel, el mosto y las pasas de uva se encaminan a cerrar 2019 con crecimiento en el volumen exportado.

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