El reclamo “ideal” de un Estado fuerte, a la “nórdica”, donde todos los servicios sean públicos, donde el respeto por el medio ambiente sea la norma, ignora cómo esos Estados lograron el nivel de desarrollo que tienen y que les permitió garantizar un bienestar que se envidia.

En estos días, los manifestantes “idealistas” dicen que el mundo va hacia las energías renovables y limpias, y rechazan la perforación para buscar hidrocarburos “costa afuera”, es decir, a más de 300 kilómetros de tierra firme.

En el clásico “lugar común” argentino del “no sé pero me opongo por las dudas”, una nueva manifestación no espontánea reclama “certezas” que provengan de “informes serios”. Ni los que se manifiestan leerán esos reportes, ni los políticos de oportunidad, del statu quo, lo harán. En definitiva: ¿Cuánto sabe el ciudadano medio de exploración, prospección, perforación y extracción de gas en plataformas off shore?

Crear la grieta

Semanas atrás, el Gobierno autorizó un estudio como parte de un programa que se inició con licitaciones lanzadas por el Gobierno anterior.

A veces, cuando no hay grieta, hay argentinos que se esfuerzan por crearla. Como el intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, que llegó con Cambiemos al municipio en 2019, cuando ya el gobierno de Mauricio Macri había licitado los permisos de exploración, y sólo 2 años después manifestó su intranquilidad en declaraciones radiales: “No estoy tranquilo. No hay ningún estudio realizado sobre la zona, es todo sobre zonas similares”, manifestó Montenegro, prácticamente ignorando que lo que el Gobierno autorizó es, justamente, el “estudio en la zona”.

“No tenemos elementos para generar tranquilidad en una situación como esta, de exploración”, continuó Montenegro, descartando más de 50 años de tradición argentina en exploración off shore, sólo porque se hizo en la cuenca austral. ¿Cómo se puede estar tranquilo sobre algo que nunca se hizo? La exigencia contrafactual del intendente denota, en última instancia, su necesidad política de hacer equilibrio y caer parado.

Más allá de este planteo encapsulado en la debilidad oportunista de un líder opositor, que se preocupa por la pesca (cuando tiene un puerto por dónde la pesca sólo hace Aduana, y sigue camino por camión a los puertos de Buenos Aires), la Argentina cuenta con una extensa plataforma submarina debajo del Mar Argentino con un potencial hidrocarburífero que, al menos, merece ser estudiado. Tal fue el objetivo de la licitación más importante de los últimos 30 años.

Intereses marítimos

“Los intereses marítimos de nuestro país, con costas de más de 5000 kilómetros de extensión  y 2.800.000 km2 de superficie de mar, son constituidos por varios aspectos, siendo sus fundamentales las vías de comunicación marítimas y fluviales, la exploración de sus riquezas y de sus fondos, el empleo del mar como orden político internacional y la protección del medio ambiente. Ninguno de estos componentes debe ir en mengua de otro, conservando el medido y justo equilibrio entre ellos, en el sendero del bienestar general de la población”, destacó la Cámara Naviera Argentina.

La entidad que agrupa a empresas navieras que prestarán servicios para el desarrollo de las actividades costa afuera en la plataforma continental destacó “la decisión las autoridades nacionales, con respecto a la continuidad y la expansión de la exploración y desarrollo de la actividad off shore, tarea analizada por los ministerios de Economía; Agricultura, Ganadería y Pesca; Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Armada Argentina y la Prefectura Naval Argentina, no sólo en cuanto a los alcances técnicos y operativos de los proyectos que se presentan, sino también en la ponderación de estudios y experiencias internacionales y nacionales sobre el impacto ambiental nulo que la actividad sísmica para la exploración y explotación de hidrocarburos pudiere eventualmente generar”.

“A los beneficios energéticos y económicos que la expansión de esta actividad pueda arrojar en el futuro, es de destacar que la marina mercante nacional podría encontrar paliativos para incrementar su participación en las tareas futuras, por medio de la incorporación de más embarcaciones de apoyo, supply, remolque,etc, y abriendo asimismo una nueva  ventana de inserción para nuestro personal embarcado, ampliando las fuentes de trabajo”.

Confianza

La Cámara Naviera “confía plenamente” en que “los resultados favorables de los estudios y análisis realizados, se efectuarán  los controles necesarios  y el debido seguimiento del monitoreo  para  garantizar la seguridad del medio ambiente marino, la vida humana en el mar y el hinterland, aspecto de particular importancia en los intereses marítimos en el mar”.

“En definitiva, creemos que es un paso adelante para consolidar a nuestro país, en el destino marítimo que su geografía le ha otorgado”, finalizaron.

La oportunidad de recibir inversiones y divisas genuinas, generar trabajo y desarrollo económico en zonas postergadas, no tiene por qué oponerse a una presunción de negligencia y corrupción a priori.

Cada político que opone un reparo previo confiesa su incapacidad de gestionar las condiciones necesarias de transparencia y control necesario. Y desconoce, lo que es peor, que la Argentina lleva 50 años explorando hidrocarburos en el mar en 280 pozos.