Los últimos dos años fueron los más desafiantes para los agentes a cargo de las cadenas de suministro, de todo tipo de industrias y en todo el mundo, así como también para los expertos en logística que debieron cambiar de paradigmas ante las disrupciones de procesos y las interrupciones en los sistemas de transporte.

Mientras las economías más abiertas al comercio no logran todavía volver a la normalidad logística, la política de “Covid cero” que lleva adelante el Gobierno chino confinó al centro comercial, industrial y financiero más importante de Asia, Shanghai, que lleva más de dos meses de aislamiento.

A pesar de que los puertos y los aeropuertos siguieron funcionando, lo cierto es que el transporte que vincula a la producción con los despachos de exportación e importación se vio totalmente paralizado debido a que los choferes están obligados a presentar testeos negativos de Covid de no menos de 48 horas. El volumen del comercio y del transporte en Shanghai es tal que los certificados se vencen y los transportistas deciden no arriesgarse: prefieren no ingresar en las ciudades aisladas por temor a no poder salir.

Ante la falta de camiones y la necesidad de mantener la economía en movimiento, el grupo chino CIMC -el principal fabricante de contenedores del mundo- apostó a través de su división logística a desarrollar servicios intermodales, integrando los buques con el ferrocarril.

“En China, como en el resto del mundo, el camión sigue siendo el principal modo de transporte para el comercio interior. Atentos a la situación sanitaria, el Gobierno comenzó a alentar el paso de mercaderías del camión al tren, y es en este contexto que la división CIMC Wetrans Logistics de nuestro grupo comenzó a extender su oferta y construir su propia red de servicios ferroviarios”, indicó a Trade News Romina Parquet, CEO de CIMC-Delfin Group en Argentina.

Parquet destacó que no sólo se está ante una opción mucho más sustentable en términos ambientales y de menor costo, sino que “es una buena opción para sortear las políticas de bloqueo en las ciudades confinadas: los choferes, los camiones y las cargas pueden quedarse encerrados entre ciudades; los trenes no”, explicó.

El holding chino comenzó entonces a operar varios servicios intermodales integrando trenes, buques y barcazas y espera que más cargadores incorporen esta modalidad que comienza a imponerse. Los servicios ya se ofrecen en Dalian, Tianjin, Qingdao, Ningbo, Shenzhen y, por supuesto, en Shanghai.

“Es una respuesta rápida y sólida para mantener en movimiento al comercio exterior de China en tiempos difíciles. Los servicios intermodales, que ya estamos operando, vinculan a los principales puertos de China, que son los más activos del mundo, con un centenar de ciudades y centros fabriles”, apuntó la ejecutiva.

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Foto de portada: China Dialogue