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No se sabe si son cuadrados o rectangulares -como las representaciones que se encontraron en tumbas del Antiguo Egipto-, pero parece haber unanimidad respecto de que, lejos de la fascinación que le generaban a Jorge Luis Borges, los laberintos del comercio internacional en Argentina son un castigo casi mitológico.

La encerrona en la que se encuentran quienes intentan operar en comercio exterior en el país no es original: las dificultades son las mismas desde hace años y la única variación parece estar dada por su profundidad.

Así lo confirman los resultados de la 3º Encuesta de Comercio Exterior realizada por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), en conjunto con las Cámaras de Comercio Exterior de todo el país.

Figuritas repetidas

Al tope de las preocupaciones de exportadores e importadores figuran restricciones y/o mayores costos de logísticas; problemas con el tipo de cambio y restricciones cambiarias; y dificultad en el abastecimiento de insumos para exportar debido a los retrasos en las autorizaciones y permisos para importar.

La tercera edición de la Encuesta de Comercio Exterior –para la que se entrevistó a más de 100 pymes de la Ciudad de Buenos Aires y de las provincias de Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Chubut, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Santa Fe, Santiago del Estero, Tierra del Fuego y Tucumán- tuvo como objetivo principal relevar un panorama federal de la situación del sector y, a su vez, comparar la evolución con respecto a las encuestas realizadas anteriormente (la primera, en julio de 2020, y la segunda en octubre de 2020).

El último estudio de la CAC se enfocó en conocer la situación actual y las perspectivas para el primer semestre de 2021, además de obtener información más precisa acerca de las principales dificultades que enfrentan las empresas en el ámbito del comercio internacional.

 

Problemáticas de las exportaciones

Además de las dificultades enumeradas en el cuadro, queda en claro que los problemas logísticos han ido creciendo cada desde que se realizó la primera encuesta.

Por su parte, la caída de la demanda, se sigue manteniendo entre las principales problemáticas relacionada con la situación que seguimos viviendo a nivel mundial a raíz de la pandemia por Covid.

Problemáticas de las importaciones

Respecto de la situación operativa de las empresas encuestadas, más de la mitad (55,5%) se encuentra operando de manera habitual, mientras que el 26% lo hace parcialmente y el restante 18,5% se encuentra sin operaciones de comercio internacional.

En comparación con el estudio anterior (de octubre 2020), los porcentajes se mantienen prácticamente iguales, mostrando una leve mejoría en las pymes que no estaban comercializando internacionalmente (esa cifra disminuyó de 21,2% a 18,5%).

Finalizado 2020, ¿cuál fue el estado de sus
operaciones en el exterior respecto de 2019?

Exportaciones

Importaciones

Tal como pasa con los problemas, cuando se les pide a los empresarios que enumeren las principales medidas que debería tomar el Estado Nacional para mejorar la situación de las pymes en relación al comercio internacional, las respuestas se repiten: facilitación del comercio; reducción de impuestos (sobre todo los derechos a la exportación); e implementar políticas cambiarias claras, aparecen entre las principales iniciativas para “no perder competitividad a nivel internacional”.

Por último, se consultó a las participantes sobre sus perspectivas para el primer semestre de 2021.

La mayoría (46%) cree que la situación de las operaciones de comercio internacional se mantendrá igual, y el 43% dice que realizará inversiones durante los primeros 6 meses para contrarrestar esa situación (el 39% no realizará inversiones; el 14% invertirá en los primeros 3 meses del año).

El 28% de los entrevistados cree que la situación actual mejorará, mientras que el 13% opina que estará peor y el 10%, “mucho peor”.

Todos siguen intentando -sin éxito- escapar del laberinto.