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Mientras Prefectura Naval Argentina avanza con la investigación sobre el derrumbe de la estructura de descarga de la terminal de fertilizantes Pier Doce, del Puerto Necochea, trascienden versiones que manifiestan cierto relajo en los controles y autorizaciones de la obra.

El sábado pasado, en plena operación de descarga de fertilizantes sólidos, la cinta transportadora y tolvas de Pier Doce, habilitadas en diciembre de 2020, se desplomaron. El Consorcio de Gestión de Puerto Quequén emitió un breve comunicado donde rescató que no hubo que lamentar víctimas en el accidente y que se activaron rápidamente los protocolos de contingencia en el marco del Código Internacional para la Protección de los buques y de las Instalaciones Portuarias (PBIP).

El inicio de la obra, y su certificación, se realizó durante el gobierno de Cambiemos. El final de obra, en tanto, fue rubricado por la gestión actual de la Dirección Nacional de Puertos de la Subsecretaría de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante.

Pero, según pudo saber Trade News, el final de obra no habría autorizado el inicio de las operaciones. Fuentes consultadas indican que el puerto habría comenzado a operar sin que Prefectura y la Aduana hubieran dado su visto bueno final, tal vez apurados por el inicio de la nueva gestión de Jorge Álvaro, un alfil del gobernador Axel Kicillof, que asumió en las primeras semanas de noviembre de 2020.

Denuncias previas

Ahora, la presión política que llevó adelante el Consorcio de Gestión del Puerto Quequén podría quedar expuestas como factor de eventual negligencia con la investigación en curso.

La obra Pier Doce fue denunciada en medios en 2018, por irregularidades en el proceso de construcción. Incluso, una cautelar frenó las obras ante denuncia de ambientalistas. No obstante, Arturo Rojas, por entonces presidente del consorcio portuario pasó por alto las advertencias, y la cautelar fue finalmente suspendida. Rojas utilizó la gestión portuaria como trampolín a la intendencia de Necochea, cargo que logró y ocupa actualmente.

La denuncia manifestaba que Pier Doce se construyó encima de viejas tuberías de combustibles pesados que alimenta la central termoeléctrica, y advirtió sobre la solvencia técnica de quienes monitorearon y llevaron adelante el proceso. De hecho, en su momento, algunos directores habrían manifestado oportunamente reparos medioambientales. No obstante, el Consorcio impuso los avances sin inconvenientes.

De hecho, desde el Consorcio se remarcó oportunamente que la obra fue declarada ambientalmente “apto” por el OPDS, por la resolución 350/15, y que el proyecto también estaba aprobado por Agencia Nacional de Materiales Controlados (ex Renar), minimizando así potenciales peligros en relación con la operación de hidrocarburos enCentrales de la Costa S.A.

Álvaro se reunió en las últimas horas con el gobernador Axel Kicillof y el subsecretario de Asuntos Portuarios bonaerense, Juan Cruz Lucero, donde logró una foto de apoyo a la gestión a días del accidente. Ninguna mención al incidente.

En marzo pasado, el diputado Claudio Dellecarbonara presentó un pedido de informes en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires para confirmar si realmente Pier Doce contaba con su estudio de impacto ambiental (EIA) aprobado, para conocer los motivos por los que la Justicia suspendió la medida cautelar y para saber, en detalle, si la empresa y el consorcio cumplimentaron los condicionantes impuestos por la OPDS en su resolución 350/15.