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El 63% de las firmas exportadoras de Córdoba es víctima del coronavirus.

Así como con el paso del tiempo “se descubren” nuevos efectos del Covid-19 en los seres humanos, también empiezan a emerger las consecuencias económicas y sociales que la pandemia provoca en las empresas.

En el podio de los efectos negativos que creen sufrirán sus empresas, figuran, al tope, la disminución en la producción y en las exportaciones, y el aumento de los problemas financieros y de liquidez.

Los datos surgen de la encuesta semestral que la Cámara de Comercio Exterior de Córdoba (Cacec) hace entre sus asociados.

En promedio las empresas vieron caer sus ventas al exterior en un 54% y cerca del 70% de las empresas disminuyeron sus ventas externas por montos de más del 40%.

Durante abril, el Observatorio de Comercio Exterior -que depende del Instituto Superior de Comercio Exterior- relevó la opinión de empresas de la industria manufacturera y que desarrollan de manera continua actividades de exportación y/o importación de bienes (quedaron excluidas en esta etapa las empresas pertenecientes al sector servicios e importadores puros).

Termómetro

Más allá de los resultados cuantitativos, el trabajo sirve como termómetro para relevar el clima en el sector privado exportador de la provincia.

Según informó Cacec, por primera vez desde que se realiza la encuesta (agosto de 2014), las expectativas negativas superan a las positivas, tanto en importaciones como exportaciones, lo que adelanta “el difícil escenario que deberán enfrentar las empresas en los próximos 12 meses”.

Freno a la competitividad

La presión impositiva, la inflación y el costo del financiamiento fueron las tres opciones más elegidas a la hora de responder “el principal impedimento para alcanzar una mayor competitividad”.

El 31,8% de las empresas consultadas cree que es posible que tenga que disminuir su planta laboral debido a los efectos negativos de la pandemia (en esta pregunta el encuestado podía elegir más de una opción).

¿De cuánto sería un tipo de cambio competitivo? De acuerdo con el promedio de las respuestas, cada dólar debería valer 83,14 pesos (en abril de 2015, esa cifra era de $11,88).

Si se compara el valor que los empresarios consideran como “cambio competitivo” ($83,14) y el tipo de cambio oficial, se observa un “retraso cambiario” de 26,4%, dice el estudio.

Cuando se les pidió que enumeraran las medidas que podrían aplicarse para mejorar la actual situación de crisis que viven de las empresas, la eliminación de impuestos por los próximos 6 meses y facilitar el acceso a líneas de créditos de bajo interés fueron las propuestas más elegidas.

 

Para el trabajo se encuestó a 130 empresas. Del total, 34% emplea entre 10 y 50 personas; 34%, entre 50 y 200; 18%, a más de 200; y 14% a menos de 10.

Respecto de los sectores al que pertenecen las firmas, se las agrupó en dos grandes divisiones: las de Manufacturas de Origen Industrial (MOI) representaron el 75% de la muestra, y las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), el 25%.

Inflación

Con respecto a las expectativas inflacionarias para los próximos 12 meses,  48,4% de las empresas entrevistadas, respondió que espera un nivel de entre 30 y 45%, mientras que poco más de un tercio considera que se superará ese intervalo.

Al observar la evolución de la expectativa respecto del nivel de inflación anual se comprueba cómo esa percepción tuvo un aumento continuo.

El próximo gráfico sirve para apreciar la evolución del tipo de cambio oficial al momento en el que se realizaban las diferentes encuestas. De allí surge que la variación en los últimos 6 meses fue de 12,4 %.

Los costos logísticos aparecen al tope de las instancias operativas que provocan mayor impacto negativo sobre el valor del producto

En la segunda parte de las preguntas adicionales de la encuesta, se consultó a los empresarios cuáles son a su entender los principales obstáculos que se interponen para que sus compañías no sean más competitivas en el comercio internacional.

En el conjunto de respuestas se observa que la presión impositiva, la inflación y el costo del financiamiento han sido el principal impedimento para alcanzar una mayor competitividad.

Se advierte que aun en el segundo semestre de 2019, el nivel del tipo de cambio y su influencia negativa en la competitividad, no era muy significativa.