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El Covid-19 profundizó muchos de los problemas que ya sufrían quienes intervienen en el comercio internacional desde Argentina: restricciones y altos costos en la logística internacional, demoras para obtener las Licencias No Automáticas de importación, reducción de la demanda y dilaciones en la cadena de pago.

Los datos surgen de un relevamiento realizado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), en conjunto con las Cámaras de Comercio Exterior de todo el país.

Con el objetivo de obtener un panorama federal de la situación del sector en el país, las organizaciones consultaron a 200 pymes exportadoras de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de las provincias de Buenos Aires, Chaco, Chubut, Córdoba, Entre Ríos, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Neuquén, Rio Negro, Salta, Santa Fe y Tucumán.

Las firmas que participaron, que representan a diferentes sectores -alimentos y bebidas, autopartes, equipamiento médico, indumentaria y textil, maquinaria agrícola y agropartes, entre otros-, respondieron sobre cómo es la operatoria actual del comercio internacional y cuáles son los principales problemas que tuvieron a la hora de exportar e importar durante la pandemia.

Operaciones

De las 200 empresas incluidas en la encuesta, algo más de la mitad dijo estar operando de manera normal (53,3%), mientras que 26,7% permaneció parcialmente operativa y el restante 20% no tuvo operaciones desde marzo.

A aquellas firmas que dijeron haber tenido problemas en la exportación y en la importación, se les pidió que describieran cuáles fueron los mayores inconvenientes durante sus operaciones.

La logística, presente

A la hora de concretar exportaciones, se destaca la caída de la demanda (problema totalmente relacionado con la situación actual causada por el Covid-19). En segundo lugar, mencionaron los inconvenientes preexistentes a la pandemia, relacionados con las restricciones y altos costos de la logística internacional, aspecto que se profundizó durante el confinamiento.

Cuando las consultas se hicieron a quienes importan, lo que apareció al tope son las dificultades para lograr autorizaciones y permisos, principalmente debido a los retrasos en las autorizaciones de las Licencias No Automáticas (LNA).

También mencionaron las restricciones y mayores costos de la logística –como los exportadores-, y, casi a la par, los problemas en las cadenas de pago, referidos al egreso de divisas en relación con el régimen cambiario vigente que “sufre constantes modificaciones desvirtuando cualquier posible planificación”, dice el estudio.

Complicaciones

En el mismo capítulo de “problemáticas”, se les preguntó cuáles fueron los procesos operativos que se volvieron más engorrosos durante los últimos 6 meses.

Entonces, los cobros y pagos, y los requisitos documentales de importaciones y exportaciones fueron los que aparecieron al tope de las respuestas. Según explicaron los empresarios, esos problemas están relacionados con el ingreso y liquidación de divisas, así como en las autorizaciones de las LNA.

En cuanto a las acciones que las empresas creen que debería tomar el Estado para mejorar la actual situación del comercio internacional, los representantes del sector privado citan la reducción de impuestos, principalmente de los derechos de exportación, seguido por más y mejores medidas para facilitar el comercio.

Por último, se les preguntó sobre la adaptación de los canales de ventas durante la pandemia.

La mayoría de las empresas encuestadas dijo no haber reemplazado su canal tradicional por plataformas de comercio electrónico, pero gran parte de ellas admitió que está evaluando sumar esa modalidad de comercialización.

El trabajo de la CAC estima que ese comportamiento no sólo podría tener que ver con una resistencia al cambio, sino también con la falta de plataformas públicas y privadas, como así también las complicaciones logísticas y de costos que alejan a una pyme de la posibilidad de vender por su propia cuenta sus productos al exterior mediante el uso de estas herramientas.

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