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En apenas dos meses, Ngozi Okonjo-Iweala “puso patas para arriba” a la Organización Mundial del Comercio (OMC). A la energética Directora General la obsesiona alcanzar soluciones concretas, y su cruzada por una distribución equitativa de las vacunas contra el Covid-19 es una clara muestra de eso.

La economista nigeriana que asumió como Directora General de la OMC el 1 de marzo ha repetido en estos días que su tarea es hacer que los miembros del organismo trabajen juntos para encontrar una solución pragmática a la desigual distribución de las vacunas hacia los países en vías de desarrollo.

Su empuje y experiencia –viene de presidir la Junta de la Alianza Mundial para el Fomento de la Vacunación y la Inmunización (GAVI)- sirvieron para reposicionar en el centro de la escena a la golpeada OMC.

Resurrección

Que los países decidan plantear –y canalizar- la cuestión en el organismo que es sinónimo del multilateralismo es una señal de que la instancia sigue siendo válida, a pesar de los fuertes embates que le propinó Donald Trump durante su presidencia, cuando a las reiteradas amenazas de abandonar la OMC y aprobar el presupuesto (el país aporta alrededor del 11% del total de los fondos), se sumó la decisión de paralizar el funcionamiento del Órgano de Apelación en diciembre pasado.

Okonjo-Iweala está convencida de que el drama de las vacunas es “la” cuestión moral y económica de nuestro tiempo, y de hecho, el tema de la propiedad intelectual y el acceso a los medicamentos y equipos médicos esenciales para lucha contra el Covid ocuparon la mayor parte de la agenda de la reunión del Consejo General de esta semana.

Políticas económico-sanitarias

La DG enfatizó que la manera en que la OMC aborde esta cuestión será crucial y explicó que las políticas relativas a las vacunas son políticas económicas, porque la recuperación económica mundial no puede sostenerse a menos que se encuentre una forma para lograr el acceso equitativo a las vacunas, los tratamientos y los medios de diagnóstico.

Ngozi Okonjo-Iweala, Directora General de la OMC.

En la reunión del Consejo General, los Miembros de la OMC acordaron que el Consejo de los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio (Adpic) podía seguir examinando la propuesta presentada inicialmente por la India y Sudáfrica (que luego contó con el apoyo de numerosos países) para una exención temporal de determinadas obligaciones del Acuerdo sobre los Adpic con el objetivo de dar una respuesta a la pandemia.

Aunque Okonjo-Iweala cree que el pronunciamiento de EE.UU. sobre la cuestión de las patentes daría un impulso a la negociación, la reacción de Alemania genera ciertas dudas.

Ulrike Demmer, la vocera de Angela Merkel, insistió hoy en que lo que falta son “las capacidades productivas” y que “el problema no es la liberalización de las patentes”.

La DG de la OMC coincide en ese punto. Hoy habló sobre la necesidad de incrementar la capacidad de producción “porque el 80% de la fabricación de vacunas se concentra en 10 países en Norteamérica, Asia meridional y Europa”.

La voz de la región

Apenas tres cifras resumen de modo perfecto el impacto del Covid-19 en nuestra región: América latina y el Caribe concentran 8,4% de la población mundial, 30% del total de fallecidos por causa del virus y una tasa de vacunación inferior a 2,5% en la mayoría de sus países.

Los datos fueron citados ayer por el vicecanciller de Paraguay, Raúl Cano Ricciardi, durante la reunión del Consejo General de la OMC, cuando junto con un grupo de países latinoamericanos (Colombia, Costa Rica, Ecuador, Panamá, República Dominicana), hizo una presentación en favor del “acceso equitativo a la vacunas”.

La Argentina también alzó su voz en el mismo sentido al ratificar su postura de que las vacunas contra el Covid-19 deben ser bienes públicos globales, con el objetivo de que todas las poblaciones tengan un acceso equitativo a ese insumo y a las innovaciones médicas surgidas para hacer frente a la pandemia.

“Bajo el entendido que situaciones excepcionales requieren de soluciones excepcionales, nuestro país apoyó la propuesta de Sudáfrica e India en el Consejo de Adpic para suspender la protección de los derechos de propiedad intelectual de productos médicos, inclusive las vacunas”, necesarios para la prevención y tratamiento del virus, informó el Palacio San Martín.

La peor crisis en 120 años

En diálogo con Trade News, Cano Ricciardi dijo que la pandemia provocó la peor situación económica de los últimos 120 años en América latina y el Caribe, con una caída promedio de 7,7% en 2020.

“Las exportaciones cayeron en promedio alrededor de 13% y más de 2,7 millones de empresas, la mayoría de ellas mipymes (micro y pequeñas empresas), cerraron. Los países han invertido 4,3% del PBI en medidas fiscales para intentar dar una respuesta a eso, pero es importante recordar que nuestra región sigue siendo una de las más endeudada del mundo, en promedio 79% del PBI”, comentó el viceministro de Relaciones Económicas e Integración de Paraguay.

¿Qué buscan con esta presentación ante la OMC? “Con estos datos queremos mostrar que muchos de los países recurrimos al sistema multilateral vía Covax y no obtuvimos las respuestas adecuadas. Al 3 de mayo, alrededor de 26 millones de ciudadanos de América latina, algo menos del 5 % de la población, han podido completar su vacunación. Buscamos crear conciencia en aquellos países que tienen remanente, en los que compraron y tienen reservas, para que puedan compartir con aquellos que estamos en una situación mucho más vulnerable; y que el mecanismo Covax recobre su fuerza a través del multilateralismo para reducir esa inequidad en el acceso de las vacunas”, concluyó Cano Ricciardi.