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El nearshoring está entre nosotros. La pandemia generó una de las mayores disrupciones en el comercio y el transporte desde la Segunda Guerra Mundial, y se encargó de acelerar el proceso de relocalización de empresas que había comenzado hace algunos años, y al que la política comercial de Trump le dio luego otro empujón.

La interrupción en las cadenas logísticas y productivas provocadas por el Covid-19 encendió la luz de alarma. Si hasta la “hipereficiente cadena de suministro de automóviles simbolizada por las palabras just in time está sufriendo su mayor transformación en más de medio siglo”, tal como describe un artículo en The Wall Street Journal.

Los cambios están ocurriendo y mientras algunos analizan de qué se trata la nueva globalización –o desglobalización-, otros ajustan su estrategia para aprovechar los movimientos y posicionar a sus países en la nueva realidad.

En Costa Rica, Colombia y Panamá, por caso, se tejieron alianzas entre el sector público y privado para reforzar y modernizar el funcionamiento de las Zonas Francas (ZF), una de las herramientas clave para ganar terreno en el “mundo nearshoring”.

“El nearshoring nace de la definición de acercamiento a los mercados, un término que toma especial relevancia en los momentos de la pandemia y en los cuales la logística de transporte y facilitación aduanera se ha complicado. Frente a esto y con el objetivo de seguir abasteciendo mercados, las empresas buscan acercar sus cadenas de valor y prima la cercanía y disponibilidad sobre los factores de costo estrictamente hablando”, explica Carlos Wong, Presidente de la Asociación de Zonas Francas de Costa Rica.

Costa Rica

“Nos favorece la cercanía con los mercados de Norteamérica y Europa, por lo que tanto en servicios como en manufactura hemos podido aprovechar estas oportunidades generando 6 de cada 10 empleos nuevos de sector privado en estas nuevas actividades”, dice Wong a Trade News antes de referirse al papel del sector público y privado.

“El Estado juega un rol muy importante en el establecimiento de los marcos jurídicos y reglas claras, así como en el otorgamiento de incentivos que estimulen la inversión. Al sector privado le corresponde articular y gestar las oportunidades para convertir este fenómeno en ganancias para el país en términos de inversión, empleo y otros objetivos de desarrollo sostenible”, comenta el Presidente de la Asociación de Zonas Francas de Costa Rica.

Colombia

Diego Gaitán, gerente general de Desarrolladora de Zonas Francas S.A (grupo que gestiona 40 de las 120 ZF que hay en Colombia), asegura que en su país el tema ocupa un lugar central en la política de atracción de inversiones.

“Acaban de hacer una nueva reinvención del instrumento que denominaron Zonas Francas 4.0, con un enfoque más centrado en los servicios y el comercio electrónico, manteniendo el tema de la industrialización, simplificación y agilización de procesos como eje central de la simplificación”, dice desde Bogotá antes de describir la variedad de operaciones en las ZF.

Vista de la Zona Franca Bogotá, una de las 120 que funcionan en Colombia.

“Hay diferentes tipos de industrias, desde clínicas pasando por petroleras, productoras de papel y agroindustriales. Hay ZF que son uniempresariales, en parques industriales como el nuestro, de la ZF de Bogotá, con alrededor de 200 empresas instaladas. El régimen de ZF en Colombia va para los 60 años y ha venido evolucionando para transformarlo en un elemento eficiente en la atracción de inversiones. Muchos países vienen trabajando en este instrumento. República Dominicana es líder en atracción de inversiones: el 78% de sus exportaciones salen de ZF. Estados Unidos y Costa Rica también tienen ZF, es un gran incentivo para atraer empresas”, comenta Gaitán.

Del offshoring al nearshoring

A continuación, resume el paso del offshoring al nearshoring.

Menciona que en el auge de la globalización, muchas empresas que tenían la posibilidad de buscar nuevos mercados, empezaron a mudar sus operaciones cerca de los sitios donde se proveían de materias primas, y donde la mano de obra y los costos de producción eran menores, política que tuvo a China como principal destino.

Pero luego, la presión de los consumidores y de los países respecto de la licencia social, primero, la política comercial de Trump, luego, y la pandemia, finalmente, convencieron a muchas firmas de para regresar a la región, “no necesariamente a su país de origen”, aclara.

En el nuevo contexto se plantea si las denominadas Cadenas Globales de Valor (CGV) se transformarán ahora en Cadenas Regionales de Valor (CRV).

¿Bendición geográfica?

Así como cuando se analizan las CGV se pone especial atención al eslabón en el que participan empresas/países (el inicio de la cadena es sinónimo, en general, de menor valor agregado), la era nearshoring suma otro dato a tener cuenta: la ubicación geográfica de la empresa/país.

“En el proceso de encadenamiento y transformación que se viene dando, la distancia es clave, porque ahora hay fenómenos muy complejos como la escasez de contenedores. Hoy o no puedo transportar la mercancía o si se consigue lugar, toca pagar mucho, entre tres y cuatro veces lo que costaban los fletes. Eso está encareciendo muchísimo todo lo que tiene que ver con abastecimiento de materia prima y tecnología”, dice Gaitán.

Un informe reciente de Bank of America Global Research indica que más del 80% de las empresas de EE. UU. instaladas en Asia piensa hacer nearshoring.

Para apoyar esa tendencia, el gobierno nortemericano lanzó varias iniciativas, entre ellas, “Regreso a las Américas”, un programa impulsado durante la administración Trump que a través de incentivos financieros buscaba motivar a las empresas con operaciones en Asia a que se reubiquen en suelo estadounidense, Latinoamérica y el Caribe.

Un informe reciente de Bank of America Global Research indica que más del 80% de las empresas de EE. UU. instaladas en Asia piensa hacer nearshoring. Imagen nocturna de Shanghai. Foto de Leslin_Liu/Pixabay

De Trump al BID

Con la salida de Trump de la Casa Blanca, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Mauricio Claver Carone (nominado por el gobierno de Estados Unidos para ocupar un cargo que históricamente estuvo reservado para latinoamericanos), tomó la idea como propia.

Claver Carone habló de la “creación de empleos, la digitalización y el nearshoring como ejes centrales de su gestión en el BID y se refirió también a la necesidad de impulsar una reorganización regional de las cadenas de valor, a través de la repatriación de capitales e industrias.

Qué hacer

Pero más allá de la voluntad de sumarse al proceso de nearshoring, ¿cuáles son las condiciones necesarias para atraer inversiones?

En el listado que enumeran los expertos, aparecen, al tope:

  • Transformación educativa para contar con recursos humanos capacitados para dar respuesta a las demandas actuales de las empresas.
  • Infraestructura y conectividad.
  • Simplificación de trámites y marcos regulatorios claros y transparentes (seguridad jurídica).

“El talento humano, la disponibilidad de servicios públicos de calidad, una buena conectividad, y eficiencia en los puertos, juegan un papel clave”, dice Gaitán antes de aclarar que esa agenda se debe abordar sí o sí con el gobierno, razón por la cual es fundamental el trabajo conjunto entre sector privado y público.

Y entonces cuenta parte de la tarea que Desarrolladora de Zonas Francas S.A desarrolla desde hace un año con ProColombia, entidad que promueve el turismo y la inversión extranjera en el país.

“Venimos trabajando para identificar sectores de alto potencial de crecimiento, con presencia activa en la región y que podrían beneficiarse montando sus plantas de producción acá. Hicimos un trabajo especial con ProColombia. Sería utópico pensar que lo podemos hacer solos. Lo primero, fue desprendernos de la idea de que esas empresas tenían que venir solo para nosotros. Hay alrededor de 17.500 firmas del extranjero que le venden a Colombia. Se redujo el grupo a 2500 y las clasificamos en términos de tamaño, dinamismo, y potencial a partir del número de clientes que tenían en el país”, cuenta Gaitan para describir el proceso previo a tomar contacto con esas empresas.

“El nearshoring es una respuesta a las necesidades que tienen los industriales de acercarse a los mercados y a las materias primas, de hacerse más competitivos, buscar reducción de costos y ser mucho más eficientes en el desarrollo de sus procesos productivos. Estamos trabajando en eso”, concluye.

Panamá

Ambar Ruiz, Directora General de Zonas Francas del Ministerio de Comercio e Industrias de Panamá, explica por qué el nearshoring es una gran oportunidad para las ZF de su país.

“Gracias a nuestra conectividad y a la seguridad que ofrecemos no sólo de palabra, sino garantizándolo con la Ley de Estabilidad Jurídica de las Inversiones, así como por el hecho de librar a los inversionistas de fluctuaciones cambiarias mediante la utilización del dólar americano como moneda de curso legal, Panamá es el punto de convergencia ideal para acceder a 1300 millones de consumidores. Desde aquí se puede estar entre 1 y 7 horas en cualquier punto del continente americano”, describe.

Ambar Ruiz, Directora General de Zonas Francas de Panamá.

Ruiz enfatiza que todo eso es el resultado de más de 100 años de compromiso y trabajo para mejorar la plataforma logística de Panamá.

“Por eso somos el hub de hubs, que conecta con 144 rutas marítimas de 1700 puertos y 160 países, que cuenta con más de 132.000 vuelos directos a 90 destinos en 38 países. Y eso es cada vez más relevante ya que diferentes estudios indican que el 30% de los consumidores elegirá una empresa que haga las entregas al día siguiente”, agrega.

Cuando se le pregunta por la situación en la región, Ruiz responde que América latina tiene muchos aspectos a su favor.

“Unidos podemos hacer grandes cosas. Por ejemplo, en Panamá hay conexión de 7 cables de fibra óptica y uno en construcción, que ofrece: 100% del tráfico regional de internet, 97% del tráfico internacional de voz y 90% de transmisión de data. No se debe perder de vista que el presente y el futuro inmediato es de la economía 4.0. Si tenemos eso grabado actuaremos en consonancia y podremos avanzar”, concluye la funcionaria panameña.