fbpx

Pico, pala y (doble) barbijo. Eso es lo que dice el estado de WhatsApp de Alejandro Reca, Director y CFO (Chief Financial Officer) de Establecimientos San Ignacio. Los hechos –y los números- confirman que más allá de la frase, ésa es la filosofía que Reca y Alejandro Bertin (CEO) han aplicado para transformar a la firma en la principal exportadora de dulce de leche de la Argentina y la única empresa láctea habilitada para exportar a la Unión Europea (UE).

Alejandro Reca, CFO de Establecimientos San Ignacio.

San Ignacio –que es, además, el único exportador de dulce de leche con sello argentino- está presente en más de 20 países de América, Europa, Asia y Oceanía con su dulce de leche familiar, repostero y heladero, y queso azul.

Al mismo tiempo que diversifica productos para el mercado local (queso crema, leche chocolatada y dulce de leche + cookies & cream, entre otros), la firma sigue expandiendo su presencia en mercados externos.

Operar en Argentina

Cuando se le pregunta cómo es operar en comercio internacional en la Argentina, cuáles son las principales fortalezas del país para el sector y cuáles las principales debilidades, Reca responde: “Fortalezas: el espíritu emprendedor y la resiliencia de los empresarios; y la reputación (aunque no creciente) en la calidad de los alimentos”.

¿Y las debilidades? “La infraestructura y los servicios existentes son caros y el Gobierno quiere controlar / intervenir pero carece de un sistema íntegro”.

-Si tuvieras la oportunidad de hablar con el Presidente, ¿cuáles serían las tres cosas más importantes que le dirías necesita el sector para desarrollarse?

-Predictibilidad en su accionar, priorizar el trabajo, la educación y la inversión como motores de la reactivación sostenida, y la remoción de las distorsiones estructurales (subsidios al consumo) y gradual reducción en los planes.

-¿Y las tres más urgentes?

-Menos control de precios o en su defecto que tenga lugar una consideración de la cadena de valor; sanear el esquema impositivo, principalmente Ingresos Brutos donde lo conceptual es distorsivo, además de su arbitraria implementación; y ajustar a la realidad las regulaciones que hacen a las condiciones de financiamiento por parte de los bancos. El sistema financiero debe mirar más los flujos y menos los aspectos patrimoniales.

Antes y después de Japón

-¿Cuáles son hoy los principales mercados externos y productos de exportación de San Ignacio?

-Estados Unidos y Chile son los principales mercados para nuestro dulce de leche. Las exportaciones representan el 17% de nuestra facturación y vienen creciendo sistemáticamente. Durante 2020 y lo que va de 2021, el queso azul fue el principal componente de las ventas externas. En este caso, Rusia es el principal destino.

Planta de Establecimientos San Ignacio en Sauce Viejo, Santa Fe.

-En 2018 concretaron la primera venta a Japón, uno de los mercados más exigentes para los productos alimenticios. ¿Desarrollaron alguna estrategia comercial particular? ¿Cuáles son los canales de distribución? ¿Se vende el mismo producto que se distribuye en la Argentina o se modifica la receta?

-Fue un hecho que marcó un antes y un después en la historia de San Ignacio. Hoy, tres años después, no sólo seguimos sosteniendo ese mercado, sino que con el paso del tiempo fueron aumentando los pedidos.

Tenemos la misma estrategia que tenemos para todos los mercados: paciencia y ajustar nuestros tiempos a los del cliente, mantener nuestras certificaciones y protocolos. Tener la certificación BRC-SG (certificación internacional que lograron en 2012) fue una condición necesaria.

En Japón, nuestro dulce de leche se distribuye a través de almacenes y supermercados. La distribución es coordinada por el importador. De momento estamos exportando presentaciones en frasco de vidrio de 450 y 840 grs de nuestro dulce de leche familiar. La receta es, básicamente, similar.

Campaña digital

Junto con la llegada del primer contenedor a Japón, la empresa realizó una campaña de prensa en los medios digitales de las principales ciudades del país. Esa fue la vía por la que decenas de millones de nipones pudieron conocer al dulce de leche. El posterior patrocinio y acompañamiento al Equipo Nacional de Tiro argentino, que participó en los Juegos Olímpicos de Tokio, fue en la misma línea.

-¿Cuáles son las expectativas y los principales planes de la empresa? ¿Hay inversiones previstas, desembarco en nuevos mercados?

-Buscamos convertirnos en la referencia en cada familia de productos que elaboramos, tanto en el mercado local como en el de exportación. Los lanzamientos de nuevos productos han sido, de momento, orientados al mercado local.

Tenemos un ambicioso plan de inversiones orientando a aumentar las capacidades de elaboración de queso crema y queso azul, junto con mejoras en las condiciones de inocuidad y la relación de nuestro proceso productivo con el medio ambiente a través del uso de equipos más eficientes desde lo energético, junto con la continua revisión y mejora de nuestros procesos productivos.

Estamos en plena transformación del “cómo hacemos lo que hacemos”.

En el mercado de exportación estamos desarrollando nuestros destinos a través de la puesta en marcha de una red de representantes. Esperamos concretar una serie de primeros e históricos embarques a Portugal, China, India y Vietnam.