fbpx

En lo que muchos califican como la primera señal de distensión tras varios meses en los que el Mercosur fue sinónimo de reclamos y acusaciones mutuas y públicas, Argentina y Brasil acordaron la semana pasada una reducción del 10% en el Arancel Externo Común (AEC) que el bloque aplica a las compras extrazona.

La decisión -que ahora deberán ratificar Paraguay y Uruguay- es consecuencia de la reunión que el flamante canciller Santiago Cafiero mantuvo en Brasilia con su par Carlos França (Brasil ejerce actualmente la presidencia pro témpore del Mercosur).

En un comunicado conjunto, los cancilleres dijeron haber logrado el consenso necesario para definir en conjunto con los demás socios del Mercosur el alcance y las características de la revisión del AEC (que actualmente promedia 13%).

Profundizar la integración

La información difundida por el Palacio San Martín indica que Cafiero y França “coincidieron en la importancia de trabajar en la complementariedad entre la agenda interna y externa del bloque con el objeto de profundizar la integración como una oportunidad colectiva de enfrentar los desafíos globales”.

Santiago Cafiero, canciller de Argentina, y su par brasileño, Carlos França, en Brasilia. Foto Cancillería Argentina.

Hubo promesas para “identificar y coordinar acciones” que impulsen la recuperación económica en la etapa post pandemia en diferentes ámbitos, como la integración productiva para un ensamble virtuoso con los circuitos comerciales globales, la economía digital y de los servicios basados en el conocimiento, la integración energética y la integración en el sector de la salud.

Los ministros “manifestaron su voluntad para seguir trabajando en la consolidación del Mercosur como plataforma conjunta de inserción internacional en un contexto mundial competitivo, incluso a través de la negociación de acuerdos extra-regionales, la mejora del ambiente regulatorio y el perfeccionamiento de las reglas de origen”, reza el comunicado.

Ganadores y perdedores

Algunos expertos opinan que el acuerdo sellado en Brasilia significa una derrota para la postura aperturista del gobierno brasileño, encarnada por el ministro de Economía, Paulo Guedes, quien originalmente proponía una reducción del 50% en el AEC, ante la resistencia argentina optó luego por apoyar el recorte del 20% motorizado por Uruguay y, finalmente, aceptó el 10% de la Argentina.

Además, se estipula mantener la protección sobre los “sectores de la industria liviana más vulnerables”, de acuerdo con la opinión del gobierno argentino: calzados, textiles, productos de marroquinería y electrodomésticos.

Estrategia uruguaya

Según el diario El Observador, de Uruguay, así como Argentina pretende acercarse a Brasil para bloquear parte de la agenda liberalizadora que impulsa la gestión de Jair Bolsonaro, Luis Lacalle Pou ratificó que la postura de Uruguay es negociar la rebaja del AEC atada a la flexibilización del Mercosur.

“Lo que hemos dicho más de una vez a todos los presidentes y cancilleres en reuniones bilaterales o del Mercosur es que al mismo tiempo que la baja del arancel debería presentarse la flexibilización del bloque. Tenemos claro que es de la mano, las dos cosas al mismo tiempo”, dijo Lacalle Pou.

El próximo lunes, el canciller Fernando Bustillo (que la semana pasada acordó con Cafiero mantener reuniones mensuales) recibirá en Montevideo a su par brasileño. De acuerdo con la información de El Observador, França llega a Uruguay para conocer de primera mano el estado de las negociaciones del TLC con China, así como la postura de Uruguay respecto de la reducción del arancel.

Quizás entonces surja de modo más claro hacia dónde camina el Mercosur.