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Aunque los últimos anuncios del Gobierno muestran signos de flexibilización, la Argentina sigue dando pasos lentos hacia una reapertura y continúa sin una visión clara para los pasajeros y las aerolíneas, dijo la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA por sus siglas en inglés).

Mediante un comunicado, la organización que representa a alrededor de 290 líneas aéreas que constituyen el 82% del tráfico aéreo global, renovó el reclamo que desde hace meses lleva adelante para que se regularicen las operaciones aéreas en el país.

Desconocemos en qué criterio científico se ha basado el Gobierno hasta ahora para determinar los cupos diarios de pasajeros. Pero el número cada vez mayor de viajeros vacunados, las buenas condiciones sanitarias que han permitido un progresivo desconfinamiento y la prevalencia de las pruebas y medidas de bioseguridad, permiten restaurar la operación aérea sin tener que poner topes. Los países que han adoptado un enfoque coordinado basado en riesgos para la gestión del control fronterizo han recuperado rutas. Mientras que en Argentina las medidas draconianas adoptadas hasta ahora están impactando en la conectividad del país con el mundo, evidenciando una reducción en sus pares de ciudades de junio a julio de 2021 de 107 a 89”, dijo Peter Cerdá, Vicepresidente Regional de IATA para las Américas.

Restituir la confianza

Por eso IATA renueva, una vez más, su llamado al gobierno argentino para trabajar con la industria en elaborar un plan de reanudación y reapertura, que sea claro y definido, con plazos específicos, que permitan reconectar al país de manera segura y catalizar los beneficios que genera una aviación activa y competitiva en el desarrollo social y económico de sus habitantes.

“Tenemos plena comprensión que, ante todo, el Gobierno ha querido proteger la salud de los ciudadanos. Sin embargo, creemos que ya están dadas todas las condiciones para avanzar hacia una nueva normalidad, con la convicción de que es necesario y sobre todo posible, reactivar la economía, el turismo, y las fuentes de trabajo, de forma segura, y al mismo tiempo lograr el reencuentro de las personas en un contexto en que deberemos aprender a convivir con el Covid-19 y sus variantes, no sabemos hasta cuándo. Es hora de estimular la confianza mediante un plan claro que permita tanto a operadores como usuarios, la previsibilidad necesaria para programarse y así generar una reactivación sostenida de la aviación en beneficio de todos los argentinos”, enfatizó Cerdá.

Revisar procesos

El Vicepresidente Regional de IATA para las Américas sostuvo que por eso resulta necesario revisar la eficacia en los procesos y el tiempo de espera en los controles sanitarios a la llegada al país, principalmente en Ezeiza, los que deben ser “estandarizados, rápidos y eficaces para evitar aglomeraciones innecesarias en los aeropuertos”.

“Las personas necesitan volver a hacer uso de un servicio esencial de transporte aéreo, sin trabas o medidas que excedan lo realmente necesario para preservar la seguridad. Al entrar en la temporada de verano, necesitamos que la aviación comercial vuelva a ser viable para todos los argentinos. El país tiene que competir, tener precios razonables y dar los servicios esperados. De lo contrario, se seguirá poniendo en jaque la viabilidad de la operación y la conectividad aérea del país”, concluyó Cerdá.