fbpx

Es sabido que la evolución del comportamiento humano cambia radicalmente patrones de consumo. Si bien estos cambios solían ser lentos –permitiéndole al mercado prepararse de a poco– hoy suceden literalmente de un día a otro, sin esperar a que la industria esté lista.

Con esta premisa, la logística también tuvo que evolucionar rápido, y muchas veces lo hizo sin una estrategia de soporte y, en la mayoría de las ocasiones, con costos muy altos.

Por eso es fundamental comprender qué motivan los cambios del comportamiento, porque sólo así podremos guiar la dirección y mantener la rentabilidad del negocio.

El nuevo consumidor

Estos son algunos de los factores que han formado al nuevo consumidor:

  • La democratización de la tecnología y la información. Hace no más de un par de décadas la información era generada y consumida por un puñado de personas. Internet y los distintos gadgets que lo personalizan, como los teléfonos inteligentes, las tabletas, laptops, wearables y demás, incorporaron a las masas al mundo de la tecnología: a la entrega y consumo de la misma.
  • Demand Source. El desarrollo de plataformas digitales, como marketplace o e-commerce, capaces de colaborar con las compañías para entregarle al consumidor una experiencia de compra buena, igual de eficiente, segura y disfrutable como la ofrecida de forma física.
  • Facilidad de pago. Las formas de pago, hasta hace poco, estaban limitadas a tarjeta de crédito. La adopción de métodos como el pago contra entrega, pago en tiendas de conveniencia y el uso de tarjetas de débito ayudaron a incluir a una gran cantidad de consumidores, de la economía informal al comercio digital, y así acelerar su propagación y adopción.
  • Crecimiento urbano y Smart Cities. Para 2030 se estima que seremos alrededor de 8500 millones de habitantes en el planeta; de estos, 5500 millones viviremos en grandes ciudades. Esto obligará a las ciudades a convertirse en Smart Cities, capaces de dar servicio a esa masa poblacional de forma limpia, eficaz y rápida. Dicha premisa será imposible sin un desarrollo importante de la IA (Inteligencia Artificial), el BD (Big Data), el IoT (Internet de las Cosas), entre otros; por lo que podemos esperar que este crecimiento desbocado de los modelos logísticos se mantenga constante en los siguientes años.

Estos 4 puntos están íntimamente relacionados, por lo que los avances en uno obligan a mejorar los demás. Es precisamente en esta sinergia en la que debemos estar alertas, para tener las respuestas necesarias conforme la vanguardia logística, que no es otra cosa que adaptarse rápidamente a los hábitos de consumo, específicamente al e-commerce.

La tienda física como tradicionalmente la concebimos se está transformando lugares en los que el cliente recibe una experiencia de marca y es cortejado o enamorado; tal como lo hace Apple desde hace años en sus establecimientos; o como las Autonomous Stores donde AmazonGo es un claro referente que brinda facilidad y rapidez; lo mismo que Hema Supermarket, de Alibaba, que busca transformar de manera interesante la convivencia con sus clientes en un híbrido Off-line y On-line.

Transformaciones en la logística urbana

Nos acostumbramos a que una buena parte de los Centros de Distribución (Cedis) estén típicamente en las afueras de las grandes ciudades. Esto tiene ventajas: facilidad para localizar grandes extensiones de área a menores costos; interconexión a otros nodos logísticos; mayor acceso a puntos geográficos estratégicos, y tráfico más fluido, entre otros.

Sin embargo, también presenta algunas desventajas de consideración, por ejemplo: los aleja del comprador final y por ende encarece el costo de última milla; alarga el tiempo de entrega; agrega costos operativos (transporte del personal), y dificulta la captación de talento humano, lo que puede incidir en mayor rotación (con los consecuentes costos escondidos), entre otros.

Por otro lado, si consideramos que para una empresa, dependiendo de su tipología y tamaño, el costo logístico oscila entre el 12 y el 15% de las ventas y, de este porcentaje, el “picking” o selección del pedido acapara entre el 5 y el 7%, a este dato le debemos añadirle el del costo de la famosa “última milla”, que puede representar hasta una tercera parte del costo total del precio del producto (dependiendo naturalmente de diversas variables).

De esa enorme porción, entre el 28 y el 35% le corresponde al transporte; y es aquí donde la logística urbana evoluciona y se nutre de nuevas estrategias “omnicanal”, donde destaca el surgimiento de los centros de Micro-Fulfillment y las Dark Store, que se están convirtiendo en poderosos aliados para la optimización de costos logísticos.

Beneficios del Micro-Fulfillment & Dark Store

Tanto el CMF (Centro de Micro-Fulfillment) como las Dark Store son conceptos relativamente nuevos en el mercado, que podemos definir como mini hubs logísticos estratégicamente ubicados en centros urbanos de alta densidad, que permiten la preparación de pedidos en un período muy corto de tiempo.

Su objetivo es optimizar (o disminuir al máximo posible) dos fuertes dolores de cabeza: el costo por picking y la última milla. Esto, sin dejar de lado la disminución de importantes costos como el de construcción, múltiples gastos operativos desde el mismo personal en adelante, que inducirá a un costo logístico integral mucho más competitivo, además de la satisfacción plena de nuestros clientes.

Aunque a simple vista pudieran interpretarse como el mismo concepto, en realidad hablamos de dos estrategias logísticas diferentes, pero altamente complementarias.

Esto dependerá de la tipología de nuestros productos y clientes, la ubicación geográfica de los mismos, la creación de valor que nos hayamos comprometido a brindar nuestros planes de crecimiento y un largo pero interesante etcétera para analizar de manera individual.

Por ejemplo, una empresa podría tener sólo Dark Store para complementar su logística; otra podría contar con un híbrido de las dos.

El CMF

Para comprender mejor las diferencias y ver cómo las podemos integrar, un CMF es pequeño por definición, pudiendo ocupar áreas desde 600 u 800 m2, hasta típicamente 3000 m2.

Suele estar altamente tecnificado, con automatismos desarrollados para responder de manera óptima a los requerimientos del e-commerce: robots e inteligencia artificial se unen de manera muy flexible, lo que permite que virtualmente cualquier área subutilizada dentro del mismo Cedis tradicional (que se encuentre dentro de área urbana), un estacionamiento, áreas aledañas a estaciones de servicio, o la misma tienda física de retail puedan convertirse con bastante facilidad en un área de preparación de pedidos.

El objetivo de dotarse de este tipo de tecnologías es tener la capacidad de entregar pedidos en un lapso de una hora, donde sólo 5 minutos son necesarios para surtir la orden: el tiempo restante se toma para el trayecto de última milla y entregar en el domicilio del cliente, aunque también es posible hacerlo en la puerta del Centro de Micro-Fulfillment bajo un concepto de “pick and collect”.

Los CMF originalmente fueron implementados en el sector de los supermercados en general, donde particularmente los clientes demandan una entrega instantánea; sin embargo, al notar los beneficios de las ventajas que ofrecía, comenzaron a ser adoptados en otros giros industriales.

Dark Store

Por otro lado, las Dark Store también son mini centros urbanos logísticos creados exclusivamente para la preparación de pedidos solicitados on-line. Los espacios que ocupan, a diferencia del Micro-Fulfillment, son más amplios; incluso, las tiendas físicas de retail pueden optimizar sus espacios convirtiendo una parte de ellas en Dark Store.

Debido a la pandemia, muchas tiendas que se quedaron sin la posibilidad de atender a clientes migraron sus instalaciones a Dark Store, logrando mantenerse en operación y ampliar su capacidad de respuesta al crecimiento exponencial de compra on-line, además de optimizar sus metros cuadrados.

Estos centros no tienen contacto con consumidores finales, pueden o no contar con automatismos, su interior luce muy similar a una tienda física de retail; sin embargo, al no tener presencia física de consumidores finales, su lógica conceptual estriba en 100% surtido de órdenes, por lo que su layout se enfoca en un proceso logístico y no en variables comerciales de estética o venta de productos.

Promesa de valor

Respecto de la conveniencia entre uno u otro, la respuesta dependerá mucho de la promesa de valor que la marca le da a sus clientes y de qué manera busca fidelizarlos, así como de múltiples factores por analizar para estructurar una estrategia rentable, congruente con la filosofía organizacional, además de ser óptima, para que logre satisfacer la atención comercial sin hacer una sobreinversión.

De acuerdo con datos del estudio “Deutsche Bank. Food Fight: Convenience & Digital Grocery Options at Tipping Point”, el 76% de los consumidores desea recibir su producto el mismo día, lo que aumentará la presión ejercida por otras marcas en cuanto a entregas casi instantáneas, como las de Amazon Prime (que busca hacerlo en dos horas), por lo que estas 2 nuevas modalidades logísticas pueden sernos altamente útiles, rentables y brindarnos competitividad empresarial.

Estrategias de comportamiento, tecnología, procesos, incluso nuevos productos, en diferentes presentaciones, a diferentes tiempos, son satisfactoriamente resueltas por Centros de Micro-Fulfillment y DarkStore, tomando en consideración su objetivo: la satisfacción del nuevo consumidor.

Si buscamos preservar la promesa de marca, ahondemos en implementaciones de este nivel. El consumidor no está dispuesto a recibir menos.


T21 es un medio líder en noticias del sector transporte y logística, aéreo, marítimo, terrestres y ferroviario, en México y América Latina. Actualmente, T21 es un medio asociado con Trade News

Dejar un comentario