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En los próximos días quedarán conformados los gabinetes de los ministerios de Transporte y Obras Públicas, a cargo de Mario Meoni y Gabriel Katopodis, respectivamente.

El gobierno de Alberto Fernández, a través del decreto 7/2019, estableció el nuevo mapa ministerial al introducir la primera modificación de la Ley de Ministerios. Los alcances que tendrá cada cartera serán determinantes para las licitaciones del Puerto Buenos Aires y la hidrovía Paraná-Paraguay.

Misma expectativa abarca al día a día de los puertos, las vías navegables y la marina mercante.

Jefe de Gabinete e Interior

De acuerdo con el decreto de Fernández, publicado el miércoles pasado, dentro de las atribuciones del Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, se encuentra: “Intervenir en los planes de acción y los presupuestos de las sociedades del Estado (…) organismos descentralizados o desconcentrados (…); así como en su intervención, liquidación, cierre, privatización, fusión, disolución o centralización”.

Cafiero intervendrá en cualquier cambio ateniente a una de las sociedades del Estado que más interesa a la comunidad marítima y portuaria: la Administración General de Puertos (AGP), controladora de las concesiones de las terminales de contenedores del Puerto Buenos Aires.

En tanto, Eduardo “Wado” de Pedro, ministro del Interior, tendrá intervención en “el régimen jurídico de las aguas de los ríos interprovinciales y sus afluentes, junto a las otras jurisdicciones con competencia en la materia”.

Obras Públicas

Asimismo, la recreación del Ministerio de Obras Públicas, y su ingerencia en las áreas que hacen a la infraestructura del comercio exterior –obras para la logística de las cargas de exportación e importación– tiene un ámbito de injerencia directo en la actividad del sector. 

Gabriel Katopodis y Alberto Fernández

La cuestión –que se resolverá esta semana– será saber si se reasignarán dependencias (y partidas presupuestarias) a Obras Públicas que antes dependían de Transporte, de acuerdo con un enfoque más federal de la gestión. 

“Todo lo inherente a la política de obras públicas y la política hídrica nacional” será competencia de Katopodis.

Obras Públicas entenderá en la “formulación, elaboración y ejecución de la política nacional relacionada con obras de infraestructura habitacionales, viales, públicas e hídricas”, lo que además abarca las obras “de infraestructura a nivel internacional”.

De acuerdo con el artículo 7, la cartera de Katopodis tendrá a su cargo “la construcción, habilitación y fiscalización de las infraestructuras correspondientes a transporte, en particular vías terrestres, aeropuertos, puertos y vías navegables”.

A su vez, supervisará “los organismos y entes de control de los concesionarios de obra o de servicios públicos del área de su competencia”.

El decreto 7 es taxativo en un punto: el Plan Belgrano será dirigido y ejecutado por el Ministerio de Obras Públicas.

Transporte

Por su parte, el Ministerio de Transporte será la autoridad de aplicación “de las leyes que regulan el ejercicio de las actividades de su competencia”, de acuerdo con el artículo 21, punto 3, del decreto.

Mario Meoni y Alberto Fernández

Las leyes de Actividades Portuarias (24.093) y de Marina Mercante (27.419) tienen a la actual Subsecretaría de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante como autoridad de aplicación.

El interrogante es qué destino tendrá dicha Subsecretaría que, hasta ahora, se encuentra bajo la órbita de la Secretaría de Gestión del Ministerio de Transporte.

El artículo 21.7 establece que Transporte ejercerá como “contralor” de “aquellos entes u organismos de control de las áreas privatizadas o dadas en concesión en el área de su competencia”, por ejemplo la AGP. 

Puerto Buenos Aires e Hidrovía

Un punto clave inherente a Transporte será ver qué se hace con el proyecto de resolución elevado por la anterior gestión, que establecía cese de la intervención y la creación de un Directorio con un Presidente y un nuevo estatuto para la nueva denominación: Puerto Buenos Aires Sociedad del Estado. 

Leyenda de actualización del sitio del Ministerio de Transporte en el marco del decreto 7/2019

De la primera lectura del decreto 7/2019 se desprende que, por ejemplo, si el Estado nacional construyera un nuevo puerto federal, distinto del actual, en tanto obra pública competerá a la cartera de Katopodis.

La hidrovía Paraná-Paraguay no tiene un organismo de control descentralizado creado por ley. Su monitoreo depende de la actual Dirección de Control de Vías Navegables, dentro de una Subsecretaría cuyo destino deberá resolverse en futuros decretos.

Mirada federal

Hubo, no obstante, una inobjetable declaración del presidente Alberto Fernández en ocasión de la jura como gobernador de Santa Fe de Omar Perotti: “La hidrovía debe ser gobernada por las provincias que en verdad tienen y usan la hidrovía”.

Sólo resta definir qué ámbito de obra decidirá Fernández al licitar la próxima concesión: si toma como base el proyecto estudiado por el gobierno saliente, el “gobierno” de la hidrovía estaría en manos de Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires.

Si en cambio el nuevo pliego tiene como mandato presidencial federalizar los beneficios de esta obra hasta la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay, se incorporarán además Chaco y Corrientes. Pero también hay reclamos históricos de potenciar los puertos de Formosa y Misiones, que también podrían reclamar participar en la obra de infraestructura más importante que tiene que resolver el Gobierno en 2020.

Por lo pronto, en el plano político, el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, es un fuerte impulsor de la ampliación de las obras de dragado hasta Barranqueras. En tal sentido, merece especial atención sus reuniones recientes con los ministros de Interior y Obras Públicas, De Pedro y Katopodis, respectivamente.

La fijación de las políticas futuras, por un lado, y el control y administración de lo que está en marcha, por el otro lado, serán materia de los decretos que se irán publicando en los próximos días.