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El Grupo Latam Airlines dio otro paso en su estrategia para consolidarse como líder de los operadores cargueros en la región  al anunciar la expansión de su plan de crecimiento de flota convertida a carguera.

A los ocho aviones 767-300 Boeing Converted Freighters informados en marzo, se suman ahora dos modelos adicionales, completando así una flota de hasta 21 767-300 cargueros al 2023, decisión con la que la aerolínea prácticamente duplicará el tamaño de su flota carguera al tiempo que reducirá su edad promedio de 17 a 14 años.

Mediante un comunicado, Latam detalló el plan de expansión de carga aérea por el que la firma espera sumar gradualmente 10 Boeing 767-300 Boeing Converted Freighters en los próximos tres años (el primero será recibido a fines de este año).

Actualización

En un principio, el plan de crecimiento de flota carguera del grupo contempló cuatro aviones confirmados con Boeing y cuatro opciones de conversión.

A dos meses del anuncio, Latam ratificó la adquisición de estos ocho aviones y comunicó la conversión de dos Boeing 767-300ERs adicionales.

Con la reconversión de aviones de pasajeros en cargueros, Latam busca consolidar su presencia en la región.

“La decisión de expandir la flota se basa en que existen oportunidades de crecimiento atractivas, en los aumentos de eficiencia conseguidos y en la flexibilidad que permite el Boeing 767F. Como resultado se podrá crecer rentablemente, incluso en escenarios similares a los enfrentados antes de la pandemia. Gracias a ello, las filiales de carga de Latam continuarán respondiendo a las necesidades de sus clientes, y apoyando el desarrollo de la región con una mejor y más amplia conectividad”, dijo Andrés Bianchi, CEO de Latam Cargo.

En medio de la peor crisis en la historia de la aviación, el negocio de la carga aérea se transformó en la reserva de oxígeno económico para las golpeadas aerolíneas.

Consolidación

Crecer de 11 a 21 aviones cargueros llevará a los operadores de carga del grupo a expandir y reforzar su presencia desde, hacia y entre Sudamérica, y consolidarse como el principal grupo de operadores cargueros en la región, explican en la compañía. Por lo pronto, y tras realizar ligeros ajustes, se definió la distribución de la capacidad de las primeras ocho aeronaves para aumentar su oferta en los mercados relevantes de sus clientes.

“A nivel general se refuerza la conectividad desde Sudamérica hacia América del Norte y viceversa. Específicamente, se robustece la conexión desde Colombia y Ecuador para apoyar la exportación del sector floricultor. También, se reforzará la exportación del salmón de Chile y su mercado importador. Y, en Brasil se aumentará la capacidad desde y hacia América del Norte y Europa, fomentando ambos mercados, exportador e importador”, explicó Kamal Hadad, Director de Alianzas y Network de Latam Cargo.

Flexibilidad

Hadad agregó que la flexibilidad de la flota carguera le permite a Latam evaluar múltiples alternativas.

“Por ejemplo, las dos conversiones adicionales podrían ser utilizadas para renovar la flota actual o para iniciar nuevos proyectos de crecimiento. El grupo tiene tiempo para tomar las decisiones que correspondan”, comentó.

Para beneficiar a corto plazo a sus clientes, los operadores de carga de Latam utilizarán algunos 767-300ER’s que están a la espera de ser convertidos bajo un formato híbrido.

Con ese fin, se retirarán completamente los asientos de la cabina de tres aeronaves, para alcanzar un payload de hasta 46 toneladas por vuelo. Dos de estos aviones ya se encuentran operativos para brindar más capacidad y se espera que el tercero lo haga durante el segundo trimestre.

Además, Latam está aumentando la similitud entre sus cargueros 767-300 de fábrica y convertidos para maximizar su capacidad, incluida la posibilidad de transportar carga delicada.