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Lo que los medios chilenos publicaban la semana pasada a modo de trascendidos terminó confirmándose hoy: Latam Airlines Group, la mayor aerolínea de América latina buscará su reorganización financiera adhiriendo al Capítulo 11 de la ley de bancarrota de Estados Unidos.

El Grupo emitió un extenso comunicado en el que explica que en medio de la severa crisis provocada por el Covid-19, Latam Airlines Group SA y sus filiales en Chile, Perú, Colombia, Ecuador y EE.UU. “se acogieron a una protección voluntaria bajo el proceso de reorganización financiera del Capítulo 11 de EE.UU”, y que sus filiales en Argentina, Brasil y Paraguay no están incluidas en esa solicitud.

Durante una conferencia de prensa virtual, Roberto Alvo, CEO del Grupo, se encargó de resaltar que no se trata de un proceso de quiebra sino de un proceso de “rehabilitación financiera” al que en el pasado se sometieron con éxito varias aerolíneas norteamericanas.

Casos testigo

“Muchas aerolíneas de larga data con operaciones en EE. UU., entre ellas Delta, United Airlines y American Airlines, se han acogido a este proceso y han tenido éxito. Eso es exactamente lo que pretendemos hacer”, se lee en una infografía que está en una web creada especialmente para responder las dudas de “empleados alrededor del mundo, sus familias, los proveedores y clientes”.

Con el mismo objetivo, se habilitó una línea telefónica a la que por ahora se puede acceder desde EE.UU. y Canadá, aunque según informó la empresa, en los próximos días habrá una línea telefónica gratuita internacional.

Además del comunicado, el Grupo Latam creó una web en la que se responden dudas sobre la decisión de acogerse al Capítulo 11 de la ley de bancarrota de EE.UU.

Por qué el Capítulo 11?

“Tras haber considerado todas las opciones cuidadosamente, Latam confía en que el proceso de reorganización bajo el Capítulo 11 es el mejor camino hacia el futuro para cumplir con los objetivos del Grupo, mientras permite una administración de su flota y el manejo de su deuda, que en su mayoría se encuentra en EE.UU. Cabe destacar que este proceso es completamente diferente al concepto de quiebra, bancarrota o liquidación. Latam se acoge a la protección especial de este proceso para pagar a sus empleados, cumplir con sus obligaciones, pagar a proveedores críticos y realizar cualquier otra operación habitual de su negocio, mientras el Grupo trabaja con la Corte y sus acreedores para resolver su caso”, dice el comunicado en uno de sus primeros párrafos.

La compañía explica que las características del proceso de reorganización del Capítulo 11 –al que a principios de mayo apeló Avianca- permitirán que el Grupo minimice disrupciones en el negocio y proteja los intereses de las partes interesadas, “mientras reestructura su balance financiero para resurgir como un grupo de aerolíneas más ágil, resiliente y sostenible”.

Aunque este tipo de proceso no tiene tiempos fijos, Alvo estimó que en este caso durará al menos 12 meses, dijo que el Grupo tiene pasivos por alrededor de US$10.000 millones y que la casi la totalidad fueron tomadas con multinacionales que operan bajo la ley de Nueva York (otro motivo para apelar al Capítulo 11).

Por qué Argentina, Brasil y Paraguay quedan afuera

En el comunicado del Grupo, bajo el título de “Entidades no incluidas en la solicitud”, se explica que “las entidades de Latam en Argentina, Brasil y Paraguay no están incluidas en la solicitud del Capítulo 11”, se añade que las entidades de Latam en Brasil “continúan conversaciones con el gobierno brasileño con respecto a los siguientes pasos, buscando apoyo financiero para las operaciones del grupo en Brasil”, y destacan que “independientemente de si están incluidas en la solicitud o no, todas las compañías del Grupo continuarán operando en la medida que lo permitan las restricciones de viajes y la demanda”.

Al ser consultado por Trade News sobre este punto, Andy Ricover, especialista senior en transporte aéreo respondió: “Más allá de que en Argentina no aplican las disposiciones legales de Estados Unidos y por lo tanto no tiene sentido sumar al país a la presentación hecha por Latam para reorganizar financieramente el Grupo por el Capítulo 11 de la ley norteamericana, imagino que el nivel de endeudamiento que pudiera tener el Grupo en el país no justificarían un procedimiento como ese”.

Diferenciar

El consultor, que acaba de elaborar un relevamiento de la situación de las aerolíneas latinoamericanas a pedido del Banco Mundial, dijo que en el caso de Brasil, “sospecha que Latam debe estar interesada el plan de financiamiento que ofrece el BNDES (Banco Nacional de Desarrollo de Brasil)” y por eso la cuestión quedó stand by.

De todos modos, puso especial énfasis en una idea: “Es muy importante distinguir la situación (financiera) en la que la pandemia encontró a cada empresa. Latam es una firma muy saludable, bien administrada y con una estrategia de negocios clara e inteligente. Los problemas actuales son efecto del Covid-19. No dudo de que seguirá adelante y superará la crisis”.

Del record de 2019 al derrumbe en 2020

“Latam entró a la crisis del Covid-19 como un grupo de aerolíneas saludable y rentable, sin embargo, circunstancias excepcionales han generado un colapso de la demanda y no sólo han detenido a la aviación global y sus ingresos, sino que han cambiado a la industria hacia el futuro,” dijo Alvo.

En el comunicado oficial, se publican números para sustentar sus dichos. Se menciona que el año pasado, el Grupo lanzó 26 nuevas rutas y transportó un récord de 74 millones de pasajeros (5,4 millones más que en 2018).

Roberto Alvo CEO Latam Group

Se menciona luego que entre los planes para 2020 –desbaratados por el “efecto coronavirus” figuraban mejorar la experiencia de sus pasajeros a través de renovaciones de cabina y fortalecer sus alianzas estratégicas para seguir conectando a América latina con el mundo.

Los Cueto, Amaro y Qatar Airways

En otro de los pasajes del comunicado, Latam informa que el Grupo ha asegurado el apoyo financiero de sus accionistas, incluidos las familias Cueto y Amaro, que tienen una relación de larga data con el grupo y Qatar Airways, quienes inyectaran US$900 millones en financiamiento adicional bajo una estructura de deudor en posesión (DIP, Debtor in Possession).

“Estos socios cuentan con un profundo entendimiento de la industria, el Grupo y sus desafíos operativos. Su apoyo demuestra su confianza en Latam, sus filiales y su sostenibilidad a largo plazo. En la medida en que la ley lo permita, el Grupo está listo para dar la bienvenida a accionistas interesados en participar en este proceso para suministrar financiamiento adicional”.

Además, se señala que al momento de la petición, el Grupo tenía aproximadamente US$1300 millones disponibles y que Latam y sus filiales “también están sosteniendo conversaciones con los gobiernos respectivos de Chile, Brasil, Colombia y Perú para buscar apoyo para acceder a financiamiento adicional, proteger empleos, en la medida en que sea posible y minimizar la disrupción de sus operaciones”.

Cómo sigue todo

En el escrito, Latam reitera en varias oportunidades su compromiso “para preservar la continuidad del negocio mientras se reorganiza”. Por eso, según consta en el comunicado:

  • Latam Airlines Group SA y sus filiales continuarán operando vuelos de pasajeros y carga, sujetos a la demanda de sus servicios y restricciones de viajes.
  • Se honrarán todos los pasajes actuales y futuros, así como los vouchers de viaje, millas y beneficios de viajero frecuente y políticas de flexibilidad.
  • Los empleados del grupo seguirán recibiendo sus salarios y beneficios, según lo estipulan los términos de sus acuerdos laborales.
  • Los proveedores recibirán sus pagos en tiempo y en forma por todos los bienes y servicios entregados desde el 26 de mayo de 2020 en adelante y a lo largo de este proceso.
  • Las agencias de viajes y otros socios comerciales no se verán afectados ni tendrán disrupciones en su interacción con el grupo Latam.

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