“Los corredores bioceánicos son claves para la integración regional. Van a fortalecer las relaciones con Chile, con Brasil, y deben ser las venas por las que circule el entramado productivo, que por supuesto incluye también a Uruguay y Paraguay”, dijo Guillermo Justo Chaves, jefe de Gabinete de la Cancillería Argentina, al participar del webinario “Corredores Bioceánicos Patagónicos: una opción de integración entre el Mercosur y la Alianza del Pacífico”.

Durante el encuentro, organizado por el Presidente del Parlamento del Mercosur Oscar Laborde, Chaves comentó que “los corredores bioceánicos son hoy más una necesidad que un sueño o proyecto lejano, porque la integración global de comercio demanda una reducción de costos en la logística. Por eso, la posibilidad de salida a Asia y al Pacífico tanto para la Argentina como para Brasil es un desafío que no podemos postergar más”.

El ABC de Perón

Tras recordar la vigencia de “Juan Perón cuando pensó en el ABC, la alianza entre la Argentina, Brasil y Chile”, Chaves planteó que los corredores bioceánicos son “una prioridad de la política exterior argentina”, según informó la Cancillería mediante un comunicado de prensa.

Luego destacó que para concretarlos “tiene que haber una decisión política muy fuerte de los gobiernos, y eso tiene que ir de la mano de recursos que se necesitan para el mejoramiento de la infraestructura, ya sea vial, ferroviaria, marítima o fluvial. Tiene que ser una prioridad por parte de los gobiernos, si pensamos en un futuro donde nuestras naciones sean realmente competitivas y nuestras poblaciones puedan acceder a mejores condiciones de vida y mayor bienestar”.

Cuello de botella

“Los ministros de Transporte, Mario Meoni, y de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, tienen entre sus objetivos el desarrollo de los corredores bioceánicos, lo mismo que las gobernadoras y gobernadores. Tenemos que acelerar la concreción de los corredores para que los planes no queden sólo en deseos”, agregó Chaves.

“El mayor cuello de botella de nuestra economía está compuesto por la restricción externa y los problemas para aumentar las exportaciones. El gran desafío de la Argentina es la producción de alimentos para consumo humano. Los corredores deben ser un mecanismo de integración para que aprovechemos esa cadena de valor, porque los corredores van de la mano del desarrollo de los países. No son solamente autopistas de conexión sino que fundamentalmente son infraestructura de desarrollo, porque favorecen la integración social, logística, el movimiento de personas, el intercambio cultural y la generación de trabajo”, concluyó.

Subcontinente bioceánico

Por su parte, Laborde dijo que “hay que repensar el Mercosur, cambiar su paradigma. Hace 40 años tuvo una concepción de comercio intraregión, y de importar y exportar por el Atlántico. El mundo cambió muchísimo. No se puede ignorar el impulso del sudeste asiático. Si el Mercosur quiere integrarse al mundo tiene que pensar en un subcontinente bioceánico, y ser entonces un polo en un mundo multipolar”.

“El Mercosur y la Alianza del Pacifico tienen que interactuar, pensarlos de manera integrada. Ahí está el desafío. Tiene que haber una integración multimodal de los corredores: vincular red de carreteras, ferroviaria, hidrovía, y solamente así va a tener sentido”, comentó Laborde.