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La Asociación de Empleados de Despachantes de Aduana (AEDA) realizará la primera medida de fuerza de su historia mañana jueves 30 de diciembre a partir de las 7 de la mañana en los portones de Exolgan, en reclamo por la falta de avance en las negociaciones paritarias con el Centro Despachantes de Aduana (CDA).

Alrededor de 1100 camiones diarios se mueven en esta terminal, entre unidades que retiran contenedores con importación y vacíos para ser consolidados con exportaciones, y otros que ingresan con cargas para embarcar o con equipos vacíos para su devolución a las líneas marítimas.

Esta actividad, siempre sensible para una economía e híper sensibilizada tras la pandemia y el caos logístico internacional, sufrirá mañana una interrupción en la principal terminal de contenedores del país. Cientos de despachantes de aduana deberán re coordinar turnos y enfrentar el vencimiento del forzoso. Cientos de cargadores deberán costear estos imponderables.

Contexto

La negociación comenzó a principios de diciembre, cuando AEDA le reclamó al CDA un bono de 30.000 pesos de fin de año para sus 2300 afiliados.

“Nos reunimos hasta último momento con las autoridades del CDA. Ellos argumentan que deben transmitirle la propuesta a los asociados para darnos una respuesta”, señaló a Trade News Damián Montardit, el joven conductor de AEDA, que asumió a mediados de octubre, tras la renuncia del secretario general.

La negociación por el bono no prosperó. Pero el 31 de este mes vence el segundo de los tres tramos de la paritaria, y ambas partes acordaron concentrar la negociación en los salarios.  “Accedimos a dejar este bono de lado porque priorizamos actualizar los salarios, que vienen muy atrasados”, explicó el representante de los empleados de los estudios de despacho aduanero.

El diálogo siguió su curso. El presidente del CDA, Enrique Loizzo, confirmó que “la Comisión Directiva del CDA no decide paritarias: no negociamos como institución, sino a través de los socios”, reconoció el directivo a este medio.

Sorpresa

“Estamos realmente sorprendidos por esta actitud. Habíamos llegado a un acuerdo de palabra, luego de varias reuniones, de otorgar un 23% escalonado: 18% en enero y 5% en febrero”, advirtió Loizzo.

Por su parte, Montardit señaló que la última propuesta de AEDA fue de “un 23% (completo) a partir de enero”. “Con el rechazo a nuestra propuesta dimos por terminado el diálogo y decidimos tomar medidas”, aseguró.

De acuerdo a las últimas paritarias, en el primer tramos se dio un aumento del 19%, en el segundo uno del 16% y ahora AEDA pide un 23% para cerrar un aumento anual del 58%. El CDA había acordado la cifra, pero de manera fraccionada, y la negociación se estancó.

“Esta decisión (de bloquear una terminal) se toma fuera de contexto porque el diálogo nunca se cerró: la presión no es una manera de trabajar”. “Tomar este tipo de medidas en este momento es ilógico”, lamentó.

“En los últimos 5 años siempre hicimos una recomposición por encima de la inflación porque entendemos que es lo que corresponde. Y en los últimos dos años hicimos un esfuerzo enorme para no despedir gente y para seguir pagando los sueldos”, advirtió.

Base baja

De acuerdo con el gremio, los aumentos “se licúan” con la inflación y, además, parten “siempre de una base muy baja”. El salario inicial de un empleado de despachante de aduana (que no incluye a los comisionistas) está en 44.045 pesos, a los que se suman $ 635 diarios en concepto de almuerzo, que son remunerativos.

“Nosotros trabajamos desde el día 1 de la pandemia y somos conscientes de que entre un 70 y un 80 por ciento de las oficinas dieron un bono. No pretendemos ganar lo que gana un guinchero, pero sabemos los volúmenes que se manejan en la cadena del comercio exterior, y hay empleados que ganan lo mismo que un repartidor de pizza”, subrayó el titular del gremio que, a mediados de 2022, tendrá elecciones nuevamente para elegir autoridades.

Afectados por un conflicto de terceros, desde Exolgan informaron que ya pusieron en aviso a las autoridades para que actúen de oficio y eviten así la interrupción de las operaciones en el último día hábil completo de 2021.