En abril, la Argentina registró el quinto superávit comercial consecutivo, con un saldo de 1820 millones de dólares.

El último informe de Abeceb señala que la cifra implica una reversión de US$2012 millones respecto del déficit comercial de US$193 millones de abril de 2023, a inicios de la sequía.

En el acumulado del primer cuatrimestre de 2024, el superávit de balanza comercial alcanza US$6157 millones, versus un déficit de US$1536 millones en el mismo período de 2023, y entre los más altos para el tramo enero-abril de las últimas tres décadas.

Los analistas de la consultora explican que la mejora del resultado comercial de abril es producto de la caída de los valores importados (totalizaron US$4708 millones y se redujeron en un 22,7% versus el mismo mes de 2023).

Al mismo tiempo, las exportaciones alcanzaron US$6527 millones, lo que significa un aumento en valor de 10,7% anual, luego de un incremento del 11,5% en marzo, del 5,6% en febrero, y del 9,6% en enero.

En abril, el comercio internacional con Brasil tuvo un leve impacto negativo: las exportaciones al principal socio del país totalizaron US$1056 millones, una baja de 2,9% interanual, mientras que las importaciones se contrajeron en un 34,5% anual, llegando a US$1059 millones, resultando en un ligero déficit de US$3 millones.

¿Qué pasó con las exportaciones?

Los valores exportados crecieron un 10,7% interanual en abril (pasando de ventas externas por US$5898 millones en abril de 2023 a US$6527 millones en el mismo mes de 2024), y marcaron su cuarto incremento anual consecutivo en un año y medio.

En el acumulado del año, las exportaciones crecieron 9,4% en valor interanual versus el mismo tramo de 2023.

Los valores exportados crecieron exclusivamente debido a un fuerte incremento en las cantidades (+21,6%), ya que se registró una baja en los precios de 9% anual en dicho mes.

El informe de Abeceb explica que esa dinámica repite el primer trimestre, cuando las cantidades crecieron un 18,6% anual, pero los precios cayeron un 8,1%, moderando el efecto total.

Reversión efecto sequía

De este modo, puede verse que hubo una recuperación genuina de los envíos externos, con tracción de las cantidades, pero primando fundamentalmente la reversión del efecto sequía.

Si se desagrega por rubro, se observa que aquellos ligados al agro presentaron fuertes subas: los valores exportados de Productos Primarios (PP) crecieron 53,8% anual, y los de Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) lo hicieron un 4,3%. Estos se vieron impulsados por las cantidades, que crecieron un 80,8% para PP y 25% para MOA, con caídas de precios (-14,8% anual y -16,6% anual respectivamente) explicando la diferencia.

En rigor, los valores exportados de Cereales crecieron un 58,2% interanual, subiendo en US$ 409 millones, y las exportaciones de Semillas y Frutos Oleaginosos subieron en un 32,8% anual (US$ 33 millones).

En tanto, el rubro de Combustibles y Energía mostró una fuerte suba en el cuarto mes del año: 44,4% anual (gracias a una fuerte suba en las cantidades, de 43,2% respecto del mismo mes del año previo), mientras los precios permanecieron estables (+0,8% i.a.).

Manufacturas de Origen Industrial

Finalmente, las exportaciones atadas a la industria vieron un desempeño negativo por tercer mes consecutivo: los valores exportados de Manufacturas de Origen Industrial (MOI) cayeron 15,7% interanual, explicado principalmente por una caída en las cantidades enviadas (-12,6%) con precios estables (+0,8%).

Esto sigue a lo sucedido en febrero y marzo, que exhibieron bajas de 8,1% y 3,9% en valores, como consecuencia de caída en las cantidades de 2,9% y de 5,8% respectivamente.

En rigor, en el cuarto mes de 2024, los valores exportados del sector automotriz (en el rubro “vehículos automóviles, tractores y otros; sus partes y accesorios”) cayeron un 27,9% interanual, mientras que la industria metalmecánica (“metales comunes y sus manufacturas”) presentó una baja de 2,5% anual, una desaceleración respecto a marzo (-32,7%).

La caída en los valores de las exportaciones a Brasil (2,8% anual), fue protagonizada por una baja de 26,7% interanual en las MOI, un rubro de alto peso en el comercio bilateral. Esta baja se observó especialmente en lo referente a material de transporte terrestre (-34,9%), aunque también impactaron la metalmecánica (-21,5%), los productos químicos (-15,3%), y los plásticos (-12,6%).

El resto de los rubros exhibieron subas, liderados por Combustibles y Energía (+133,4% i.a.), seguido por PP (+28,9%), y MOA (22,5%).

A nivel de productos seleccionados, los mayores aportes al aumento de las exportaciones provinieron del maíz en grano (US$359 millones o 74%) y de los aceites crudo de petróleo (US$255 millones o 98%) adicionando entre ambos más de US$ 600 millones a la suba del total exportado que fue US$ 629 millones.

¿Qué pasó con las importaciones?

Los valores importados se contrajeron 22,7% anual en abril respecto del mismo mes de 2023: en detalle, la caída se explica por una baja de los volúmenes de 16,4% anual, mientras que los precios se redujeron en un 7,7%. Esta caída fue mayor que el -14,1% de enero o el -18,6% de febrero, pero omitiendo la fuerte baja de 36,7% anual en marzo, que contaba con un efecto de base de comparación con 2023 que distorsiona el análisis.

En el interior de las compras externas, casi todos los rubros presentaron bajas. La única excepción fue Vehículos Automotores de Pasajeros, cuyas compras externas crecieron (en valores) un 7,1% anual, motivadas por incrementos del 4,5% en las cantidades y del 3,2% en los precios.

Así, el sector acumula un 31,6% en valores y un 33,9% en cantidades anual de suba en el primer cuatrimestre (debe notarse que esta mejora significativa sigue explicándose fundamentalmente por la normalización de los flujos de comercio desde niveles muy bajos en 2023, ya que se eliminaron buena parte de las trabas a la importación, y no con la recuperación de la demanda o de la producción).

Sector automotriz

La producción automotriz en abril se contrajo 21%, y las ventas cayeron un 33,6%, según la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa). En este sentido, puede verse que las exportaciones automotrices en valores se contrajeron en un 27,6% promedio (tanto entre vehículos como neumáticos y autopartes), y las unidades exportadas bajaron 32,9% (Adefa).

En cuanto al resto de los rubros de importación se observaron fuertes bajas, lideradas por Combustibles y Lubricantes: los valores importados de este sector disminuyeron 58,9% interanual, debido a una fuerte baja de las cantidades de 66,88%, contra una suba de precios de 21,8% anual.

Los valores importados de Bienes de Consumo, mientras tanto, mostraron una baja de 15,8% anual, traccionados por una baja del 11,2% anual en las cantidades y del -5,2% interanual en los precios percibidos.

El resto de los rubros, atados a la producción y la industria, mostraron contracciones notables en su conjunto. Entre ellos, el más afectado fue Bienes Intermedios, cuyos valores cayeron 22,4% interanual –repartidos entre un descenso del 22,2% en los precios y la casi estabilidad de 0,3% en cantidades, muy distinto a meses previos (-23,5% anual en cantidades en el primer trimestre).

Mientras tanto, las compras externas de Bienes de Capital cayeron 15% versus igual mes de 2023, traccionadas por una baja del 15% anual en las cantidades y sin variaciones en los precios percibidos.

Por último, las Piezas y Accesorios para Bienes de Capital vieron sus valores contraerse un 17,5% debido a una profunda disminución del 26,5% en volúmenes, pese a una suba del 12% en precios.

Las importaciones desde Brasil, que se redujeron en un 27,9% interanual en abril, se vieron en casi todos los rubros, con subas únicamente en Vehículos Automotores (19,5%) y Bienes de Capital (9,2%), en ambos casos probablemente en respuesta a la normalización de controles sobre insumos específicos.

Por el contrario, los valores importados cayeron en todos los demás componentes: Combustibles y Lubricantes (-81,6%), Bienes Intermedios (-40,6%), Bienes de Consumo (-18,6%), y Partes y Piezas de Bienes de Capital (-22,7%).

Perspectivas

El informe de Abeceb señala que con un tercio del año ya completado, pueden anticiparse las tendencias clave para el resto de 2024.

En primer lugar, las exportaciones han mostrado una fuerte recuperación respecto de 2023 (+9,8% interanual acumulado en valores, y +19,8% en cantidades), aunque las manufacturas industriales han quedado atrás (-10,8% en valores y -7% en cantidades). Esto afectará negativamente al comercio regional, especialmente con el Mercosur en su conjunto, y con Brasil en particular.

El agro sería el gran protagonista de la recuperación exportadora, ya que los PP continúan mostrando fuertes guarismos (36,3% en valores, y 49,6% en volúmenes) gracias a la reversión del efecto sequía, con impactos sobre los envíos de la agroindustria (+7,6% en valores, + 27,2% en cantidades). En tanto, la minería, los combustibles, y la energía mostrarían también buena tracción (21,2% en valores, y 25,7% en cantidades), gracias al impulso proporcionado por la culminación de proyectos de inversión de los últimos dos años.

Por el contrario, las importaciones han marcado un descenso generalizado (23,8% i.a. acumulado en enero-abril, y del 18,9% anual en cantidades), debido a una combinación de factores que traccionaron a la baja las compras externas, entre los que se destacan un peso más depreciado, la debilidad de la demanda doméstica (que caería en torno a 8% anual), y la contracción del sector industrial y de la construcción.

Si bien la apreciación del peso podría alentar a futuro un mayor incremento de las importaciones, es de esperar que la debilidad del nivel de actividad y el empalme a una “modesta recuperación” esperada, mantenga todavía varios meses por delante de bajos niveles de importación (aunque crecientes).

Con todo, los expertos de Abeceb mantienen la proyección de un elevado superávit comercial en torno a los US$16.000 millones para 2024.