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Algunos de modo más diplomático. Otros con un lenguaje más directo. Todos con el mismo objetivo: explicitar la defensa del sistema multilateral de comercio.

Ese fue el mensaje común de los discursos que se escucharon durante la inauguración oficial de la 11° Conferencia Ministerial (CM11) de la OMC, en el nuevo Centro de Exposiciones sobre la Avenida Figueroa Alcorta, al lado de la Facultad de Derecho.

La Argentina quiere contribuir a dinamizar el crecimiento, hacer su aporte, construir consensos para un desarrollo equitativo y sostenible y creemos que sólo se puede lograr trabajando juntos, a través de una mayor interconexión de nuestras economías que promuevan la creación de empleo, la educación de calidad, la innovación y la inserción de las pymes en las cadenas de valor“, dijo el presidente Mauricio Macri.

En el escenario principal lo acompañaban sus pares de Brasil, Michel Temer; de Paraguay, Horacio Cartes; de Uruguay, Tabaré Vazquez; el director general de la OMC, Roberto Azevêdo, y la presidenta de la CM11, Susana Malcorra.

“Uruguay reitera la necesidad de preservar y fortalecer el sistema multilateral como un instrumento fundamental para la gobernabilidad global, más allá de lo comercial”, dijo Vázquez.

El presidente de Uruguay explicó que “una cosa son el pragmatismo y la innovación y otra la imprevisibilidad e irresponsabilidad” y concluyó diciendo: “No hay futuro en soledad”.

Luego fue el turno de Cartes, quien destacó que el comercio “es un instrumento vital para el desarrollo” y dijo que el compromiso de Paraguay como Estado y miembro de la OMC es “profundizar el sistema multilateral para beneficio del comercio internacional legal y transparente y contribuir al desarrollo social inclusivo de nuestros pueblos”.

Suana Malcorra, Tabaré Vázquez, Michel Temer, Mauricio Macri, Horacio Cartes y Roberto Azevêdo. Foto: © WTO/ Cuika Foto

Temer no sólo reforzó el concepto del apoyo de los países de la región al multilateralismo (se sumó en el mismo sentido a través de un mensaje grabado en un video la presidenta de Chile, Michelle Bachelet), sino que destacó que Brasil “dejó atrás la recesión, la economía se está recuperando” y que con los socios del Mercosur “rescataron la vocación original del bloque”.

Borges, en la inauguración

“No me canso de defender el sistema (multilateral) no porque sea perfecto, sino porque es fundamental”, dijo Azevêdo que se refirió a la “omnipresente”amenaza del proteccionismo y citó a Borges. Esta conferencia trajo Ginebra -sede de la OMC- a Buenos Aires, por eso, dijo, él se permitía “traer” al argentino que había elegido a esa ciudad para descansar.

“Borges dijo: Nadie es la Patria pero todos lo somos. Podemos decir que todos somos la OMC y por lo tanto tenemos la responsabilidad de preservar el sistema”, comentó.

Aunque nadie hizo una alusión directa, quedó en claro que los mensajes tuvieron un destinario principal: Donald Trump.

Las decisiones que ha tomado el presidente de los Estados Unidos en diferentes frentes –tanto políticos como comerciales- generan preocupación en varios sectores.

Macri comenzó su discurso resaltando que para la Argentina y América del Sur es un hecho histórico que la OMC se reúna en nuestra región por primera vez, al tiempo que es una oportunidad que permite renovar “nuestro firme compromiso con el sistema multilateral de comercio, que nos llevará a mejorar la vida de nuestra gente”.

Según el Presidente, por más de 20 años la OMC ha sido una pieza fundamental del sistema de gobernanza económica global.

“Desde su creación, el comercio ha sido una fuente central de crecimiento y desarrollo. Sin embargo, sabemos que los beneficios aún no han alcanzado a todos y esto ha producido cuestionamientos hacia la globalización económica”, admitió.

Nueva etapa del país

Luego destacó que esta reunión coincide con una nueva etapa del país que “despierta mucho entusiasmo porque queremos ser una Argentina confiable, productiva, sostenible e inserta en el mundo. Ser sede de esta Conferencia y asumir la presidencia del G20 afirma nuestra vocación por ser parte de una conversación global que mejore la calidad de vida de millones de argentinos”.

Macri dijo frente a un auditorio repleto (la OMC tiene 164 miembros y se estima que participan en la Conferencia alrededor de 3500 personas) que como país anfitrión la Argentina quiere fijar las bases para el debate sobre cómo tornar más eficiente el sistema multilateral de comercio para que éste se convierta en motor de desarrollo.

“Estamos convencidos que el camino para lograrlo es un mundo abierto, en donde todos comercian con todos, con reglas claras y justas. Pero los desafíos por delante son muchos. Creemos que no es sostenible avanzar con esquemas donde el otro es siempre el proteccionista o el que no cumple la regla”, dijo.

“Los problemas de la OMC se resuelven con más OMC, no con menos OMC. Es momento de ser pragmáticos y de avanzar sobre la base de un esquema que si bien no es el ideal nos permite dar pasos pequeños pero firmes”, sostuvo el Presidente.

Consenso

“Seguimos creyendo en que hay que buscar el consenso que es fundamental para llegar a decisiones legítimas que todos sintamos como propias. Un consenso construido con responsabilidad, con el compromiso de evitar el bloqueo y con el único fin de maximizar la defensa de los intereses nacionales. Es necesario ser conscientes de qué se espera de cada uno de nosotros que cedamos, y cuanto más podamos ceder en beneficio colectivo, más estaremos en la dirección correcta”, explicó Macri.

Según su visión, las organizaciones internacionales funcionan cuando la responsabilidad de los funcionarios de cada gobierno con su gente están en equilibrio con sus responsabilidades internacionales. “Podemos invocar la primacía del interés internacional y esperar la próxima crisis o tener en cuenta los intereses compartidos que examinaremos con propiedad. Qué OMC necesitamos y podemos impulsar”, concluyó.