Conscientes de que la sustentabilidad del negocio naviero y de que el cuidado del medio ambiente ya no es sólo una barrera para-arancelaria de selectos mercados de consumo sino un compromiso global, Maersk incursiona en un nuevo producto: transporte neutro en carbono.

La principal naviera del mundo, que fijó un objetivo hacia 2050 para reducir al mínimo las emisiones de gases contaminantes en sus unidades operativas, inició una prueba piloto para algunos clientes “altamente comprometidos con soluciones sostenibles para su cadena de suministro”.

El Grupo H&M es el primero en participar de esta iniciativa de “transporte sin emisiones de carbono”.

Para ello, Maersk recurre al biocombustible a partir de aceite de cocina usado, certificado como sustentable por el organismo Certificación Internacional de Sustentabilidad y Carbono (ISCC, por sus siglas en inglés).

Mette Maersk

“La prueba de biocombustible a bordo Mette Maersk ha demostrado que las soluciones descarbonizadas en el transporte ya pueden utilizarse hoy, tanto técnica como operativamente. Si bien aún no es una solución definitiva, es ciertamente parte de la solución y puede servir como una transición para reducir las emisiones de CO2”, destacó Søren Toft, director de Operaciones de Maersk.

Las empresas comprometidas con cadenas de suministro más amigables con el medio ambiente pueden certificar la trazabilidad de las emisiones de CO2 en su logística. Al subirse con sus cargas a buques que incorporen el biocombustible, pueden contabilizar así la disminución de su huella de carbono.

Para certificar el procedimiento, Maersk recurrió a la Mesa sobre Biomateriales Sostenibles (RSB, en inglés) para garantizar que se acrediten en la “cuenta” de los clientes el ahorro en carbono.

Impacto

“Cuando se toma una vista del ciclo de vida completo que incluye también todas las emisiones de la producción y el transporte ascendentes, el combustible supone un ahorro del 85% en comparación con el combustible de bunker”, explicó Maersk en un comunicado.

El objetivo de estos proyectos piloto es desbloquear el potencial de los combustibles sostenibles para que se conviertan en una realidad comercial.

“Nuestra gran ambición de volvernos positivos con el medio ambiente para 2040 requiere la cooperación y el compromiso de todas las partes en la cadena de suministro. Queremos que nuestro tamaño sea una fuerza para el bien y permita escalar soluciones innovadoras, como el transporte oceánico neutro en carbono”, agregó Helena Helmersson, COO de H&M.

Maersk explicó que utilizarán la experiencia con este biocombustible para luego ampliar la oferta con otras soluciones que permitan además ser “generar opciones más rentables de neutralización de carbono para el transporte sin emisiones de carbono”.

Transición

“El cambio de los combustibles fósiles puede ser costoso para los transportistas en la actualidad. Por lo tanto, garantizar la adopción a gran escala de soluciones neutrales al carbono requiere innovación técnica y políticas globales de apoyo”, argumentó la naviera.

“Creemos que este es el único camino comercialmente viable para realizar las inversiones requeridas que nuestra industria requiere para alcanzar el objetivo de emisiones cero de carbono. Estamos muy complacidos de ver un cambio significativo en la confianza y la participación de los clientes, proveedores de combustible, fabricantes de equipos y competidores hacia soluciones sostenibles “, destacó Toft.

El transporte marítimo sigue siendo el medio de transporte global más eficiente en cuanto a emisiones de carbono, pero representa entre el 2 y el 3% de las emisiones globales. “Este número seguirá creciendo si no lo controlan los líderes de la industria y los responsables políticos”, agregó Maersk.

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