En su último informe, la Unión Industrial Argentina (UIA) advirtió que la actividad en el mes de abril se desplomó más de un 14% y que el sector acumula ya más de 15.000 despidos producto de la recesión.

Las bajas más pronunciadas se dieron en el sector automotriz, con una retracción de casi el 28%, seguida de los despachos de cemento, que cayeron un 27% y por los patentamientos de maquinaria agrícola, que retrocedieron un 23%.

El informe estima que si bien la actividad podría estar cerca de un piso, el sector industrial enfrenta dificultades por la baja demanda, así como por los aumentos de costos.

En la encuesta mensual que realiza la central fabril, el 53% de las empresas dijo que registró caídas de la producción, el 60% caída en las ventas, el 37% merma en las exportaciones y el 24% disminución en el empleo. 

Autos, en problemas

La industria automotriz es la más golpeada, y así lo atestigua el hecho de que en las últimas semanas prácticamente todas las terminales pararon su producción, según informó la prensa especializada. 

Renault y Nissan reducirán de 8 a 6 horas los turnos de producción a partir de julio y decidieron frenar las máquinas para adecuar la producción al nivel de demanda, decisión que también tomó General Motors por los mismos motivos.

La principal terminal del sector, Toyota, concluyó un plan de retiros voluntarios debido a la caída en las exportaciones a Chile, Colombia, Ecuador y Perú.

Por su parte Fiat también decidió frenar la producción por demoras en la llegada de partes y piezas desde Brasil.