El lenguaje formal del mundo diplomático dice que en función de “los avances nodales, los Estados Parte del Mercosur comparten la convicción de que el proceso negociador se encuentra próximo ya a una etapa de cierre”. El comunicado de Cancillería se refirió de ese modo a las tratativas para un acuerdo comercial con EFTA (Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein).

La traducción simplificada al léxico político más llano es que si no ocurre nada extraño, finalmente el bloque que integran Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay (Venezuela está suspendido) tendrá el primer logro concreto en mucho tiempo para mostrar que, pese a todo, sigue vivo.

Los países que integran la zona de libre comercio de la EFTA (por su sigla en inglés, European Free Trade Association, Asociación Europea de Libre Comercio) son “economías desarrolladas y muy competitivas a nivel mundial, en las cuales nuestras exportaciones ingresarán con preferencias inmediatas a partir de la entrada en vigor del acuerdo”, dijeron en el Palacio San Martín.

Ventas e inversiones

Pero más allá del potencial exportador, lo que despierta especial interés en la eventual alianza, es que se trata de países con perfil emisor de inversión externa directa. “Este acuerdo de libre comercio constituirá un estímulo adicional para la atracción de capitales de ese origen hacia la Argentina y el Mercosur”, agregaron en la Cancillería.

El 19 de enero de 2017, en el marco de la celebración
del Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, representantes del Mercosur y EFTA firmaron una
Declaración Conjunta en la que informaban sobre la culminación exitosa del diálogo exploratorio
y se comprometían a continuar los trabajos a
para dar inicio a las negociaciones.

Publicado en abril del año pasado, un estudio realizado por la Fundación INAI describe el potencial de los mercados de los países de la EFTA para las exportaciones argentinas y las amenazas que representaría la negociación para las ventas locales y a los socios del Mercosur.

En “Análisis Preliminar: Negociaciones Mercosur-EFTA” se pueden conocer, además de los principales indicadores de los integrantes del bloque, el potencial de acceso a esos mercados para el sector agroindustrial, incluyendo las barreras arancelarias y no arancelarias que enfrentan quienes desean exportar allí.

Calidad más que cantidad

Aunque en conjunto los países de la EFTA representan un mercado de apenas 14 millones de personas, concentran 1,4% del PBI mundial y tienen un ingreso per cápita promedio de 78.713 dólares.

A nivel mundial, EFTA ocupa el noveno lugar en comercio de bienes y el quinto en comercio de servicios, y tiene 29 acuerdos de libre comercio que cubren 40 países, además de los miembros de la Unión Europea.

Tanto la Argentina como el Mercosur han mantenido superávits comerciales con la EFTA en años recientes, y “se espera que este tratado permita incrementar y diversificar significativamente el intercambio de bienes, servicios e inversiones con todos los miembros de la EFTA”, dijo el Gobierno por medio de un comunicado.

En la actualidad, las exportaciones del Mercosur a la EFTA superan los US$3000 millones. El grueso de las exportaciones e importaciones de nuestro país en su intercambio con ese bloque son manufacturas de origen industrial.

Tiempo récord

La IX Ronda de Negociaciones entre los bloques se desarrolló en Ginebra, sede de la Organización Mundial del Comercio (OMC), entre el 11 y el 14 de junio.

Si se tiene en cuenta que la I Ronda de Negociaciones tuvo lugar en Buenos Aires, en junio de 2017, se confirma la voluntad política de ambas partes para lograr lo antes posible un acuerdo: en dos años se concretaron 9 Rondas de Negociaciones.

La negociación está avanzada, y los acuerdos se han alcanzado en tiempo record (al menos para los estándares locales).

A esta altura ya se consensuaron más de la mitad de los capítulos del acuerdo.

Ahora, los esfuerzos de las partes están enfocados en “la tarea de revisión pormenorizada del balance global de intereses respectivos en disciplinas y en el acceso real y recíproco al mercado de bienes, servicios, inversiones y compras gubernamentales, para potenciar el aprovechamiento del tratado por parte de los operadores económicos de los dos lados”, según la información oficial.

Compras gubernamentales

Victorio Carpintieri, subsecretario del Mercosur y Negociaciones Económicas Internacionales de la Cancillería Argentina, encabezó la delegación del Mercosur (nuestro país coordina la posición del bloque en esta negociación), mientras que Jan Farberg, director general del Ministerio de Comercio, Industria y Pesca de Noruega, presidió la delegación de la contraparte.

Dando continuidad a los trabajos en materia de acceso a mercado, ambos bloques enfatizaron los intereses fundamentales de su respectiva pauta exportadora, concentrándose la discusión en las mejoras de sus ofertas de acceso a mercado en bienes.

También se concluyó la negociación a nivel técnico del capítulo de Compras Gubernamentales y se consensuó el Anexo sobre Servicios de Telecomunicaciones.

Un estudio realizado por la Fundación INAI describe el potencial de los mercados de los países de EFTA para las exportaciones argentinas, y las amenazas que representaría la negociación para las ventas locales y a los socios del Mercosur. También se analiza el potencial de acceso a esos mercados para el sector agroindustrial, incluyendo las barreras arancelarias y no arancelarias que enfrentan quienes desean exportar allí.

Historia de la EFTA

La EFTA nació en 1960 como una alternativa a la Comunidad Europea, para la promoción del libre comercio e integración económica entre sus miembros, sólo que entonces estaba integrada por 7 Estados: Austria, Dinamarca, Reino Unido, Noruega, Portugal, Suecia y Suiza. Luego se sumaron Finlandia (1961), Islandia (1970) y Liechtenstein (1991).

Sin embargo, al tiempo, algunos países abandonaron EFTA para formar parte de la Comunidad Europea: Reino Unido y Dinamarca (1973), Portugal (1986) y Austria, Suecia y Finlandia (1995).

Cronología y temario

El flirteo entre los dos bloques se oficializó el 11 de octubre de 2016, cuando representantes del Mercosur y la EFTA concluyeron el Diálogo Exploratorio y decidieron dar el siguiente paso al suscribir un documento conjunto bajo el título de “Overview of a possible Mercosur-EFTA Free Trade Agreement”.

Las negociaciones para un TLC se iniciaron en 2017, durante el período en el que a la Argentina le tocaba ejercer la presidencia pro-témpore del Mercosur (de hecho, los socios del bloque acordaron que fuera nuestro país el que coordinara las negociaciones).

Finalmente, la primera ronda de negociaciones se celebró en junio de 2017.

¿Qué temas comprenden las negociaciones que los representantes de ambos bloques mantienen desde junio de 2017? Las charlas comprenden los siguientes capítulos:

  • Comercio en bienes
  • Reglas de origen
  • Facilitación del comercio y cooperación aduanera
  • Medidas sanitarias y fitosanitarias
  • Comercio de servicios
  • Barreras técnicas al comercio
  • Propiedad intelectual
  • Compras gubernamentales
  • Comercio y desarrollo sustentable
  • Defensa comercial
  • Inversiones
  • Competencia
  • Disposiciones horizontales, legales e institucionales

Un Comentario

  • ATTAC Argentina dice:

    ¿Qué inversiones? ¿Para qué sector? ¿Quién se va a beneficiar? ¿Quién perjudicar? ¿Con qué prerrogativas? Esas son las preguntas que necesitamos que se haga la academia,; no tomar posiciones del capital concentrado como verdades. ¿Dónde están los estudios de impacto? #NomasTLC

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