Durante la Cumbre del Mercosur que se realizó esta semana en Buenos Aires, el bloque que integran Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, anunció la conclusión de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA).

El acuerdo creará un área de libre comercio de casi 300 millones de personas con un PBI combinado de más de US$ 4,3 trillones.

Las negociaciones para el TLC integral fueron precedidas por un diálogo exploratorio que comenzó en marzo de 2015. Las negociaciones iniciaron con una primera ronda en junio de 2017 en Buenos Aires, y ambos bloques celebraron 14 rondas de negociación en total, informó la Cancillería mediante un comunicado oficial.

Desde principios de año, el Mercosur y los Estados de la EFTA (Islandia, el Principado de Liechtenstein, el Reino de Noruega y la Confederación Suiza) se involucraron en un intenso proceso de negociaciones basado en los resultados conseguidos hasta agosto de 2019 y con la meta de reflejar los avances relevantes desde entonces y tornar el acuerdo aún más adecuado a los desafíos actuales. La etapa final incluyó tres rondas de negociación presenciales en Buenos Aires y numerosos encuentros en línea, detalla el informe.

Cierre en 2025

Desde el Palacio San Martín se dijo que el Mercosur y los Estados de la EFTA se comprometieron en dar los pasos necesarios para asegurar la firma del TLC en los próximos meses de 2025.

El acuerdo mejorará las condiciones de acceso a los mercados para más del 97% de las exportaciones, por lo que los negociadores aseguran que ello se traducirá en un incremento del comercio bilateral y ventajas para empresas e individuos.

“El TLC creará nuevas oportunidades de negocios para los agentes económicos en los países del Mercosur y la EFTA, incluyendo al gran número de pequeñas y medianas empresas existentes en cada jurisdicción. Proveerá mayor acceso a los mercados y normativa modernizada para el despacho de aduana y la acumulación de origen. Los agentes económicos de los países de ambos bloques se beneficiarán de la mayor previsibilidad y certidumbre jurídica en el comercio”, agrega el comunicado oficial.

Se explica luego que en su carácter de TLC integral y de base amplia, el Tratado Mercosur–EFTA cubrirá comercio de bienes y servicios, inversiones, derechos de propiedad intelectual, compras públicas, competencia, reglas de origen, defensa comercial, medidas sanitarias y fitosanitarias, obstáculos técnicos al comercio, asuntos legales y horizontales, incluyendo solución de controversias, y un capítulo de comercio y desarrollo sostenible con su correspondiente entendimiento.