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Debía ser una visita oficial del Puerto de Barcelona, pero la situación política catalana modificó los planes. No obstante, los empresarios decidieron no bajarse de la misión comercial pautada, y arribaron a Buenos Aires a hacer lo que mejor saben: vender el enclave del Mediterráneo como la “puerta sur del continente”.

Barcelona representa el 22% del comercio marítimo de España. Finalizado un brutal proceso de ampliación, hoy cuenta el puerto con 30 terminales especializadas atendidas por 90 líneas regulares y un tráfico con cruceros único capaces de pasear 6000 cruceristas.

El puerto duplicó en los últimos 10 años su superficie terrestre a la friolera de 1200 hectáreas y 29 kilómetros lineales de muelles.

Para la carga de la Argentina, la oferta catalana en servicios navieros, portuarios y logísticos (con dos zonas de actividades logísticas donde compiten 130 proveedores) puede quedar grande. Pero la competencia en Europa es feroz: y América del Sur y Central es el segundo cargador para Barcelona.

Javier Vidal, presidente de la Asociación Empresas Estibadoras Portuarias de Barcelona contó, por ejemplo, que en un radio de 5 kilómetros del puerto se encuentra el aeropuerto, las zonas francas y los polígonos industriales hacen de Barcelona “el principal centro de logística y negocios del Mediterráneo”.

Los operadores

Dos grandes jugadores se disputan el mercado de contenedores.

Barcelona Euro South Terminal (BEST), la primera terminal semiautomatizada operada por Hutchison (que tiene la concesión de la terminal 5 del puerto de Buenos Aires a través de Bactssa), con 100 hectáreas operativas y 1500 metros de muelle.

Complementa la competencia TCB, de APM Terminals que con 81 hectáreas opera 2,3 millones de TEU. Ambas terminales le dan al puerto de Barcelona un throughput anual de 5,5 millones de TEU.

Barcelona busca triplicar el espacio destinado a zonas logísticas, con obras por 4000 millones de euros. “La idea es competir con los puertos del norte de Europa y llegar a operar 130 millones de toneladas y 10 millones de TEU”, señaló Vidal.

Una de las fortalezas del Puerto de Barcelona es su conexión ferroviaria, con cuatro corredores que se internan en los mercados europeos: “Somos el primer puerto del Estado conectado con el ancho de vía internacional europeo”, amplió.

Valor agregado

Junto con el desarrollo de las terminales interiores (puertos secos) y el impulso al SSS (short sea shipping) , un valor diferencial del Puerto de Barcelona es su sello de calidad.

“La marca Efficiency Network acredita la transparencia y la seguridad de los operadores del puerto. El 70% de la carga contenedorizada está certificada bajo este programa de calidad”, indicó Vidal.

Otro valor agregado, en el marco del programa catalán Smart Port (Portic), es la plataforma paperless de la comunidad portuaria. “Tenemos además una eco-calculadora, que les permite a los operadores conocer su huella de carbono y poder elegir así el modo de transporte más sostenible para su negocio”.

Convenios bilaterales

La misión estuvo integrada además por Emilio Sanz, presidente de la Asociación de Transitarios Internacionales de Barcelona, que firmó un acuerdo de colaboración con Jorge Pereira, presidente de la Asociación Argentina de Agentes de Carga Internacional (AAACI).

“Tenemos temas comunes que nos afectan a los transitarios, como el intrusismo de colegas que no disponen de autorización y con un mínimo de infraestructura se lanzan al mercado”, dijo Sanz.

A su turno, Jordi Trius, presidente de la Asociación de Agentes Consignatarios de Buques de Barcelona (que selló un acuerdo institucional con su par del Centro de Navegación Argentina, Guillermo Hernández), manifestó la “preocupación compartida” por la “concentración que se da sobre todo en el mercado de las líneas regulares contenedorizadas”:

Cerró la misión Antonio Llobet, presidente Colegio Oficial de Agentes y Comisionistas de Aduanas de Barcelona, que firmó un acta de colaboración conjunta con el presidente del Centro Desapachantes de Aduana (CDA) de la Argentina, Enrique Loizzo.