El Puerto de Montevideo, que registra cifras récord de operaciones de transbordo año tras año en su carrera por convertirse en el hub del Río de la Plata, enfrenta, por otro lado, complicaciones que incluyeron desde denuncias sobre el acuerdo por el que se le extendió el plazo de concesión a Terminal Cuenca del Plata (TCP) y de la empresa competidora, Montecon, que solicitó un arbitraje internacional al respecto.

Días atrás, el Tribunal de Apelaciones confirmó en segunda instancia la condena a la Administración Nacional de Puertos (ANP) para que informe detalles sobre cómo funciona el directorio de TCP, luego de una iniciativa de acceso a la información pública presentada por el senador del Frente Amplio, Charles Carrera, que no tuvo respuesta.

TCP es una sociedad integrada en un 20% por el Estado uruguayo, a través de la ANP, y un 80% por la operadora belga Katoen Natie.

Ahora, la empresa deberá informar sobre las reuniones de directorios realizadas al tiempo que tendrá que consignar públicamente las actas de las mismas, informar el monto de los honorarios e incluso los mecanismos de contrataciones de personas que integran “el Panel de Análisis de Disputas para la solución de controversias en materia arbitral entre el Estado y Katoen Natie”.

Balance de la ANP

No sería el único trago amargo para la administración portuaria uruguaya.

Sucede que, tras esta decisión judicial, se conoció además la situación económico-financiera de la ANP, así como el estado de ejecución del presupuesto al 31 de diciembre de 2023, de la mano de la directora vocal de la ANP, Alejandra Koch, en representación del Frente Amplio.

La funcionaria hizo público el informe en redes donde, amén de conceder que “el crecimiento portuario ha sido una constante y consecuente con ello, los ingresos de ANP, o sea del Estado, lo han acompañado, permitiendo que las administraciones anteriores ejecutaran obras y planificaran otras que hoy se están culminando”, expresó además que el análisis de la información “nos lleva a reflexionar sobre el significado del crecimiento portuario y hacia dónde se dirige; para quién se invierte y, sobre todo, cuál es la importancia de generar fondos públicos y cómo son utilizados”.

Koch indicó que el crecimiento portuario, si bien sigue en aumento, lo hace “en menor medida que lo proyectado en los Planes Directores de ANP”.

En caída

“Las inversiones presupuestadas disminuyen en un 40% con respecto al 2022 y un 61% respecto al 2021”, indicó, tras agregar que la “la ejecución de las inversiones obedece a las planificadas en la administración anterior”.

Por otro lado, manifestó que “las disponibilidades de ANP disminuyen vertiginosamente: en febrero de 2020, la actual administración recibió una caja de US$ 66.501.980, con obras planificadas y financiadas” mientras que “al 31 de diciembre de 2023 el saldo de caja es de US$ 22.826.370 y la inversión prevista, casi nula”.

Asimismo, manifestó que el resultado operativo del ejercicio “fue un 8,02% menor que el año anterior”, y que el resultado final del ejercicio “fue un 52,74% menor que el año anterior”.

La director observa que “el negocio que más ha crecido en los últimos tiempos, ha sido el de contenedores y tal cual lo previsto, seguirá creciendo”, y advierte que la ganancia será “hoy y por 60 años de la empresa belga Katoen Natie, cargando el Estado con compromisos económicos de enorme magnitud que, junto al comportamiento de las disponibilidades a la baja, ponen en riesgo el futuro de la ANP y su rol como empresa pública”.