En los últimos 12 meses, por primera vez en la historia, el Estado de Nuevo León (México) recibió más proyectos de inversión de China que de Estados Unidos. El nearshoring metió la cola.

Nuevo León y Texas (la novena economía del mundo en términos de Producto Bruto Interno nominal) son vecinos. La relación es estrecha y en los últimos años se desarrolló y fortaleció la conectividad entre ambos estados.

“Las oportunidades y vinculaciones entre Nuevo León y Texas ya existen, pero ¿saben quién están aprovechando esta infraestructura? China”, dijo Andrés Ochoa-Bünsow.

El consejero de AmCham México y presidente del Comité de Fomento a la Inversión y Desarrollo Económico fue uno de los disertantes del seminario virtual “Nearshoring: repensando las cadenas regionales de valor”, organizado por las Cámaras de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina, en conjunto con las AmCham miembros de la Asociación de Cámaras de Comercio Americanas en América latina (Bolivia, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Perú, República Dominicana y Uruguay).

Movida china

Ochoa-Bünsow explicó que consciente del impacto de la disrupción en las cadenas de suministro, “China está pretendiendo integrar las cadenas de suministro de una manera regional con EE.UU. desde México”.

Andrés Ochoa Bunsow

El experto analizó algunas de las tendencias globales como la reducción en los flujos de inversión.

“Entre 2008 y 2019, el comercio internacional disminuyó 5%. Desde 2019 a hoy, esa tendencia se acentuó a raíz, principalmente, de la pandemia, pero también hay a causa de otros factores como la invasión de Rusia a Ucrania. Y en los últimos días, las amenazas de China respecto de Taiwan. A ello se suma la situación política en Estados Unidos, no sólo de cara a la elección de 2024, sino que estamos viendo cómo la administración Biden adopta medidas tendientes a una concentración nacionalista como el Programa Buy America”, dijo Ochoa-Bünsow antes de hacer una referencia concreta a la región.

Populismos de izquierda y derecha

“En América latina vemos fenómenos geopolíticos como el antineoliberalismo, apoyado en fenómenos populistas tanto de izquierda como de derecha”, comentó antes de añadir que todo eso se da en un contexto de grandes disrupciones en la cadena de suministro, con eslabones debilitados.

Según Ochoa-Bünsow, en nuestra región “los liderazgos nacionales están explotando los deseos timóticos de la población, que quiere ser vista, respetada y apreciada, pero cuando ello no ocurre se enfurece, resiente y busca venganza. Esa venganza se convierte a una oposición a lo establecido, independientemente de lo que represente la alternativa. No vemos liderazgos que corrijan las tendencias populistas claramente antieconómicos y antidemocráticas, y eso se refleja en una gran fragilidad en las cadenas de suministro”.

Otro de los datos que destacó tiene que ver con la reducción en los flujos de inversión extranjera directa entre China y EE.UU.: mientras hace cinco años sumaban alrededor de US$30.000 millones, la tendencia actual muestra una reducción de US$5000 millones anuales, contó.

Foto: Daniel Lobo

¿Fin de la globalización?

El representante de AmCham México recordó a continuación que el New York Times dijo que la lógica actual prevaleciente no es la globalización. “Hoy en el mundo hay dos bloques globales enfrentados: el que encabeza EE.UU. por un lado, y el de China por el otro. Se viene acentuando una nueva guerra fría entre potencias en comercio e inversión”, dijo.

Y explicó por qué se están generando alternativas regionales en cadenas de suministros que buscan sustituir a las cadenas globales con las que el mundo venía operando hasta ahora.

“Como empresas, ofrecemos tres elementos a nuestros clientes: precio, calidad y tiempo de entrega. Si mis cadenas de suministro inciden en mis tiempos de entrega y no puedo ofrecer tiempos de entrega óptimos, eso impacta en precio o calidad. Y hoy vemos muchos y diferentes tipos de disrupciones. Un claro ejemplo es lo que sucede entre México y China. Antes, el costo para transportar un contenedor entre los dos países rondaba los US$4000; hoy no baja de US$16.000”, dijo Ochoa-Bünsow.

Friendshoring

Aunque el concepto cosecha seguidores y críticos en la misma medida, la idea del “friendshoring” –privilegiar la cercanía y coincidencia ideológica a la hora de elegir dónde se establecerán los eslabones de una cadena de suministro- se posiciona en el centro del debate.

“Si aceptamos la premisa de que la estructura de los bloques comerciales tiende a reflejar su compatibilidad en tendencias políticas y sociales, entonces nos enfocamos más en las jurisdicciones con las que somos afines. A eso se refiere Bloomberg cuando habla del friendshoring. Las cadenas se desarrollarán en jurisdicciones con las que tengamos compatibilidad política y social. Y teniendo en cuenta que para nuestra región el comercio y la inversión con EE.UU. son absolutamente prioritarios, deberíamos preguntarnos si somos política y socialmente compatibles con lo que EE.UU. busca fomentar”, reflexionó Ochoa-Bünsow.

Cambio de era

En el segundo bloque, José Poncio, experto en Supply Chain y Gestión de Riesgos, co-chairman del Programa de Trade & Investmet de AmCham Argentina y director Ejecutivo de Set Logística; Bernard Gilchrist Bustamante, CEO de Central Centro Logístico y de Negocios del Caribe S.A.S., presidente de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio de Cartagena y Líder del Comité de Comercio Exterior de la Cámara Colombo Americana (AmCham Cartagena) y Christyan Peralta, VP del Comité de Facilitación de Comercio de la Cámara de Comercio Americana en República Dominicana (AmChamDr), director Comercial de Haina International Terminals (HIT), se sumaron al debate.

José Poncio

Poncio explicó que la crisis que hoy vemos en todo el planeta, arrancó en la pandemia e hizo agonizar una era y dio vida a una nueva que está atravesada por la tecnología y en la que la globalización quedó hackeada por distintos factores.

“La invasión de Rusia a Ucrania profundizó la crisis de las cadenas de suministro y por ende, pone en duda las virtudes de la globalización. Esa agresión provocó diferentes consecuencias como la suba en el precio de los combustibles y alimentos, lo que agravó la incertidumbre y alimentó el escenario inflacionario en muchos países”, comentó.

Mundo VUCA

Por eso, Poncio considera que el concepto VUCA (acrónimo que hace referencia a los términos en inglés Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad) es el que más se ajusta para describir los escenarios futuros cercanos, en los que resulta muy difícil poder prever y planificar, garantizar la seguridad y la eficiencia de las supply chains.

Según Poncio, en ese contexto se revaloriza el nearshoring, ya que la regionalización de las cadenas de valor reduce significativamente la incertidumbre y exposición a los riesgos.

Desafíos en el barrio

¿Es que esta crisis impacta a todos los países por igual? Peralta no tiene dudas de que sí.

Cristyan Peralta

“El impacto de las distribuciones de la cadena de abastecimiento a nivel global desde 2020 a la fecha son un hecho en toda Latinoamérica. El desbalance de la oferta y la demanda, los barcos, contenedores, alimentos, fertilizantes, las congestiones portuarias que hoy día siguen siendo una preocupación, el aumento de los fletes marítimos y aéreos, el precio de los combustibles, todo esto nos abruma a diario no sólo por la escasez que provoca un aumento en los precios del consumidor final, sino porque muchos de esos productos son materias primas para las industrias instaladas en nuestros países”, comentó.

Y cerró enfatizando que por eso es importante entender que esas disrupciones generan al mismo tiempo grandes oportunidades para nuestra región, ya que América latina representa en sí misma un interesante mercado de consumo.

Los países del barrio deben “buscar trabajar más de manera conjunta y eliminar las restricciones comerciales ya que tenemos alto potencia de captar la IED de quienes están buscando re localizar su producción para satisfacer no sólo las necesidades de nuestros mercados, como es el caso de Paraguay, con el desarrollo de la maquila dirigida a sus vecinos de Argentina y Brasil, o Colombia, que tiene centros de abastecimiento importantes para Ecuador, Chile y Perú, sino también los países que estamos más cerca del mercado de mayor consumo del mundo, como es EEUU”.

Aporte privado

Bernard Gilchrist Bustamante

Por último, Gilchrist dijo que “los líderes empresariales debemos propiciar escenarios de cooperación público-privada que permitan crear políticas atractivas que seduzcan a los nuevos inversionistas y que fidelicen a quienes ya se han instalado”.

Y enumeró una serie de ventajas que tendrían las compañías para considerar el nearshoring en Latinoamérica: ubicación estratégica que permite una gran conectividad reduciendo tiempos y costos logísticos; acuerdos y tratados comerciales con países de interés de mercado y un tejido empresarial robusto con ventajas en varios sectores productivos que favorecen el encadenamiento productivo, entre otras.


Imagen de portada: Republica en Pixabay