Más que un laberinto, las normas de administración del comercio exterior -sobre todo las que refieren a permisos y cupos- son un cul-de-sac donde sólo se avanza para volver al mismo lugar. Lo incongruente es la persistente elección de este camino que no conduce más que al mismo punto de origen.

Cada dólar genuino que necesita la Argentina proviene de las exportaciones, productos que en una abrumadora mayoría requiere de insumos importados (desde líneas completas a partes y piezas). Pero aún sabiendo esto, se limitan los dólares para las importaciones que derivarán en exportaciones. Todo un sinsentido. Homenaje a Sísifo.

Días atrás, el Banco Central volvió con una norma (la comunicación “A” 7385), que introdujo nuevas modificaciones respecto de los pagos al exterior de importaciones. De acuerdo con los operadores de comercio internacional, que venían bregando por la modificación en los importes autorizados para girar, la nueva norma los obvió y las modificaciones excluyeron el incremento en el punto 10.11.1 del exceso que actualmente está fijado en US$ 250.000.

Monto equivalente

De acuerdo con un comunicado, el BCRA indicó que “los insumos que se importen para ser utilizados en la elaboración de bienes en el país podrán ser abonados en puerto de origen desde el 1° de noviembre por hasta el monto equivalente promedio del valor de las importaciones totales que se realizaron en los últimos 12 meses”.

Según explicaron, la medida “permite mantener el flujo de insumos requeridos por la actividad económica dando previsibilidad a la demanda de divisas y garantizando la estabilidad del mercado de pagos”.

“También se dispuso mantener el régimen de pago anticipado de bienes de capital por hasta el 80% del valor antes de su ingreso al país”, continuó la entidad, tras concluir que “la proporción de la operación que se abona antes del embarque de los bienes de capital no podrá superar el 30% del monto total”.

“Entendemos que al incluir las modificaciones de la comunicación “A” 7375 en el Texto Ordenado de Exterior y Cambios aplican a las mismas el plazo de vigencia original del 31/12/2021″, explicó la especialista Carmen Carballeiro, en un comunicado de la Cámara de Importadores de la República Argentina, brindando así las primeras interpretaciones de la medida.

La nueva norma agrega una excepción (la 10.11.11) que beneficia a “los pagos vista y a las deudas comerciales sin registro” pero sólo para insumos destinados a la fabricación de bienes localmente.

Restringida

“Está excepción está restringida a un nuevo cupo que consiste en no realizar por el mismo, en el mes calendario en curso y en el conjunto de las entidades, un monto superior al que se obtiene de considerar el promedio del monto de las importaciones totales de bienes computables a los efectos del punto 10.11.1 en los últimos doce meses calendarios cerrados, neto del monto pendiente de regularización por pagos con registro de ingreso aduanero pendiente en situación de demora que registre el importador”, señalaron.

De esta manera, los pagos de noviembre 2021 deben considerar las importaciones realizadas entre noviembre 2020 y octubre 2021 (ambos meses incluidos) “que califican para el tope del punto 10.11.1, menos todos los pagos sin registro de ingreso aduanero en condición de demora (o sea vencidos para aplicar los correspondientes Registros de Ingreso Aduaneros y denunciados al BCRA por los bancos locales intervinientes)”.

En relación con las mercaderías cuyas NCM son consideradas bienes de capital, el BCRA resuelve no emitir excepción para pagos en noviembre, y empezando con la excepción 10.11.7 modificada en diciembre 2021.

“Esa excepción que tiene como requisito que los bienes de capital amparados por la operación no sean menos del 90% de la misma, queda además sujeta a porcentajes máximos de uso de los códigos y conceptos. El pago anticipado al embarque no podrá ser superior al 30% de la operación; y, en simultáneo, el pago tampoco podrá ser superior al 80% de considerar los pagos sin registro (incluye el 30% de anticipo antes mencionado). O sea siempre queda un 20% del bien a ser abonado en forma posterior a la oficialización del registro de ingreso aduanero”, explicaron.

Base de comparación

Por otro lado, el período de ponderación tomado por la norma (últimos 12 meses) abarca buena parte de la pandemia, que deprime la base de comparación de la nueva medida.

Poco puede deducirse de la situación en materia de insumos (partes y piezas), ni del caso de aquellas empresas que quisieran invertir y reactivar su capacidad luego de 12 meses de baja actividad. Y los nuevos negocios, que requieran comenzar a importar, parecen permanecer excluidos.

Fuentes del sector que siguen de cerca la dinámica de las normas cambiarias y de administración del comercio reconocieron a priori que las pymes “siguen muy afectadas porque no pueden colocar anticipos, mientras que las grandes empresas y multinacionales tienen mayor poder de negociación o mejor relación con proveedores que les permite negociar mejores condiciones con pagos contra documentos de embarque”.

Por otro lado, explicitaron que hablar de “insumos” no permite conocer los detalles de lo que pasará con las partes y piezas: es positivo la “excpeción” de los bienes de capital, pero recién entran en vigor en diciembre.