El cambio en los hábitos de consumo obligó a reconfigurar el movimiento de productos. Ante la expansión de los marketplaces y la demanda de entregas rápidas, los depósitos tradicionales dieron paso a grandes complejos diseñados para acelerar la operación.

Así surgieron las naves logísticas, hoy la principal tendencia del sector inmobiliario industrial. Son predios de gran escala que combinan automatización y diseño a medida para resolver los desafíos de recibir, almacenar, preparar y despachar mercadería a gran velocidad.

Ventaja competitiva

La logística ya no es un área de soporte del comercio, sino una ventaja competitiva clave, en ocasiones un elemento tanto o más valioso que el producto en sí mismo. Las empresas necesitan plantas que les permitan procesar más volumen, reducir tiempos y adaptarse a un mercado en evolución.

Si bien los centros de “Última Milla” fueron tendencia por su crecimiento tanto en cantidad como en distribución a lo largo y ancho del país, la infraestructura macro que les da vida también se tuvo que adaptar. Grandes centros de almacenamiento y distribución abastecen estos centros satélites de
última milla que fueron mutando.

Escala y tecnología

El cambio más evidente está en la escala y el más importante en la tecnología. Hoy las operaciones de abastecimiento no solo necesitan más metros cuadrados sino también mejoras en la tecnología aplicada y calidad constructiva. Los edificios deben ser funcionales y estar preparados para recibir los sistemas de transporte y almacenamiento más avanzados.

Hace diez años la mayoría de los proyectos en desarrollo se diferenciaban por sus m², hoy se habla de los pisos super planos, la altura XL, los sistemas de detección y lucha contra incendios y las redes 5G dedicadas.

Exigencias

Esto responde a las nuevas exigencias de la omnicanalidad: un mismo centro debe abastecer en simultáneo a tiendas físicas, plataformas online y puntos de retiro. Además, la creciente variedad de productos y la urgencia por preparar los pedidos obligan a maximizar el uso de recursos, aplicando tecnología desde la construcción de los edificios.

Como líderes en la construcción de centros logísticos en la región se ha especializado en estos proyectos y con más de 5 millones de metros cuadrados construidos en Argentina, Uruguay y Paraguay, creemos que esta tendencia se acentuará. La maduración del e-commerce y la profesionalización de la cadena de suministro seguirán traccionando inversiones en infraestructura de alta calidad.

Un centro de distribución moderno impulsa el dinamismo económico regional. Es una inversión directa para ganar competitividad, mejorar el servicio y seguirle el ritmo a los nuevos hábitos de consumo.


El autor es Gerente Comercial de Hormetal