fbpx

El transporte de mercaderías en 2050 será 2,6 veces superior al registrado en 2015, según destaca el ITF Transport Outlook 2021, publicado por el Foro Internacional del Transporte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Pero más allá de los movimientos económicos y comerciales alrededor de la industria, crece la preocupación por el impacto del sector en el cambio climático y la lentitud en la adopción de estrategias de descarbonización.

En contexto, el dato revela que la demanda total será más lenta que la proyectada en la edición anterior del informe, que preveía al menos un aumento de 3 veces el de 2015.

“El menor aumento de la demanda en las próximas décadas refleja las proyecciones menos optimistas de crecimiento económico y los nuevos compromisos de descarbonización asumidos en 2018-2019. La demanda de transporte futura reflejará la incierta trayectoria de recuperación tras la pandemia de la Covid-19, lo que dificulta la elaboración de proyecciones sólidas. Sin embargo, el continuo desarrollo económico y el aumento de la población mundial se traducirán en una mayor demanda de transporte en general”, concluye el ITF.

Descarbonización

El ITF es una de las organizaciones que más estudió e impulsa las políticas de descarbonización en el transporte (de hecho, le dedicó un capítulo a la Argentina durante 2020). Y considera que, en la actualidad, las medidas que se toman “son insuficientes para hacer que el transporte de pasajeros y de mercaderías sean sostenibles. Incluso cumpliéndose los compromisos actuales, se prevé que las emisiones de CO2 del sector transporte aumenten casi un 16% hasta 2050”.

“La reducción de emisiones de estas políticas –continuaron– se verá contrarrestada por el aumento de la demanda de transporte. Por el contrario, políticas de descarbonización del transporte más ambiciosas podrían reducir las emisiones de CO2 del transporte aproximadamente en un 70% para 2050, en comparación con niveles de 2015. Esta reducción permitiría poner el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a 1,5˚C al alcance de todos”.

Reducir los viajes innecesarios; reorientar la actividad del transporte hacia modos más sostenibles; mejorar la eficiencia energética, y agilizar el mayor uso de vehículos eléctricos y de combustibles bajos en carbono son algunas de las acciones que promueven desde la OCDE.

Más esfuerzos

“El intenso crecimiento de la actividad del transporte de mercaderías exige un mayor esfuerzo por su descarbonización. Con las políticas actuales, se prevé que en 2050 las emisiones de CO2 del transporte de mercancías sean un 22% superiores a las de 2015. Se prevé asimismo que la cuota de emisiones generadas por el transporte de bienes sobre el total de emisiones de transportes siga incrementando, aunque lentamente. En cambio, las emisiones absolutas del transporte de mercancías podrían ser un 72% inferiores a las de 2015 con políticas que impulsen la consolidación de las cargas, mejoren la colaboración en las cadenas de suministro, avancen en los procesos de estandarización y promuevan las tecnologías de baja emisión de carbono en todo el sector”, subrayaron.

El informe subraya que “las emisiones del transporte seguirán aumentando, no bajarán, con las políticas actuales”, dato que se agravará con el crecimiento de la población mundial y “el aumento de la prosperidad (que) crean una nueva demanda de transporte que superará las reducciones de emisiones previstas”.


Foto: clemans, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons