En junio de este año, la Organización Mundial de Aduanas (OMA) publicaba su paper de investigación n° 45: “Descubriendo el potencial del blockchain para las aduanas”, un documento de apenas 24 páginas donde daba el debate por comenzado.

La OMA buscaba así identificar “casos de estudio y de uso del blockchain por parte de las aduanas y otros organismos de frontera para mejorar el tránsito de mercaderías, facilitar el comercio, detectar fraudes (incluida la lucha contra el comercio ilícito mediante el uso indebido de blockchain y criptomonedas) y abordar los ajustes conexos necesarios para los marcos jurídicos y reglamentarios”.

“El objetivo de este documento -ampliaba la OMA- es discutir las formas en que las aduanas podrían aprovechar el poder del blockchain y (analizar) hasta qué punto el el futuro de las aduanas podría estar determinado por el uso de aplicaciones” basadas en esta tecnología.

La OMA reconoció que una de las conclusiones a las que se llegó tras el debate interno es que “las aduanas podrían tener una visión más amplia y clara del comercio internacional” con el recurso al blockchain sobre todo en lo referido al “movimiento de cargas vinculados con el papel”.

“La Aduana podría convertirse en un regulador fronterizo de pleno derecho con mayores capacidades en el futuro”, destacaba el organismo rector de las aduanas.

La pregunta

Días atrás, fue la Organización Mundial del Comercio (OMC) la que optó por sumarse al análisis global con su documento “¿Puede el blockchain revolucionar el comercio internacional?”.

En sus 163, el informe de la institución donde los ministros de comercio de todo el mundo intentan sortear las dificultades por lograr un desarrollo global basado en el intercambio de bienes y servicios, repasan los principales casos y analizan el impacto que tiene la tecnología de registros distribuidos y descentralizados para agilizar el comercio, hacerlo más transparente y más barato al digitalizar todo aquello que hoy sigue haciéndose en papeles.

“Blockchain no es adecuado para todas las situaciones, ni es una panacea para todos”, advierte la OMC a modo de conclusión, tras explicar que “la tecnología funciona mejor en circunstancias en las que múltiples partes requieren confianza y transparencia. Si bien es pertinente (en muchos casos) el uso de blockchain puede crear barreras si se utiliza para transacciones que no requieren altos niveles de fiabilidad”.

Asimismo, señala que la creación de una “cadena de bloques” que registre cada hito de una transacción “requiere una inversión significativa y esfuerzos de coordinación, así como un considerable
cambios en los sistemas y la cultura existentes. Es fundamental sopesar las ventajas y desventajas con cuidado”, se ataja la OMC en su informe.

Lo importante: ya el debate se da en el más alto de los niveles, tanto la OMA como la OMC.

El documento de la OMA

El documento de la OMC

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