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Una parte no menor del proceso de facilitación y simplificación que encara el Gobierno para desarrollar más pymes exportadoras, y en línea con la “tolerancia cero a la burocracia”, como señaló Mariano Mayer, es la administración de ansiedades del sector privado.

Décadas de trabas y de un Estado que era una máquina de impedir, o en el peor de los casos estaba ausente, sembraron entre los empresarios descrédito y desconfianza. Y los anuncios de cambios apuntados a bajar tiempos, costos y transparentar la cadena de trámites genera la angustia esperanzadora de que esos cambios “lleguen ya y no demoren más”.

Nicole Morani Brown, responsable del Diálogo Público-Privado y Comunicación de la Ventanilla Única del Comercio Exterior (VUCE), y Carolina Cuenca, directora nacional de Exportaciones, instrumentan y comunican esos cambios.

Aquí, sus principales conceptos dados en el seminario “OMC-Pymes: Cómo subirse a la autopista de la facilitación”, organizado por TradeNews, la Secretaría de Emprendedores y Pymes, la Fundación ICBC y Banco ICBC.

Nicole Morani Brown

Morani Brown: rediseño y reingeniería de procesos

“La VUCE es un único punto de entrada para trámites de importación, exportación y tránsito. El fin que busca es bajar los tiempos, los costos y aumentar la transparencia del proceso”.

“Las 51 autoridades de aplicación con trámites que hacen al comercio exterior integrarán esta interfaz de eficiencia operativa. Es un cambio de cultura organizativa del Estado, que implica un rediseño y reingeniería de procesos: estamos también analizando qué trámites no son necesarios exigir o se superponen”.

“La VUCE elimina el carácter extorsivo que tiene el papel: si el trámite es digital no hay papel, por lo tanto no hay una pila de expedientes, donde uno queda abajo u otro sube más rápido”.

Vamos a reducir un 50% los tiempos operativos y entre 1 y 7 por ciento los costos: si bajamos un 3,5% los costos, las empresas estarán ahorrando US$ 6500 millones”.

“La ventanilla va a permitir a cada empresa, con su usuario, saber en qué dependencia está su trámite, cuánto hace que está allí y cuánto tiempo falta para que sea aprobado”.

“Una de las innovaciones que hace a garantizar la agilidad del comercio exterior se refiere al “silencio por la positiva”: el funcionario tiene un plazo para aprobar. La idea es que en los trámites que no sean sensibles, la resolución pasado el tiempo estipulado sea a favor del administrado”.

“Es un plan a 5 años. Ya tenemos el 80% de las intervenciones previas digitalizadas, y para el 31 de este mes llegaremos al 100%. 2018 será el año de puesta en marcha de la interfaz con la Aduana: el año que viene dejará de convivir el papel con lo digital en trámites aduaneros”.

Es importante no quedarse en la queja: los empresarios tienen que decirnos qué trámite está trabado, quién lo traba, dónde y por qué y nosotros lo solucionamos. La queja era válida cuando nada cambiaba. Ahora el Estado trabaja junto con el sector privado, para el sector privado”.

Carolina Cuenca

Cuenca: importar para exportar

“Cuando llegamos a la gestión nos pidieron que ningún trámite de comercio exterior, por raro que fuera el producto o mercado, tardara lo que tardaba antes”.

“En exportaciones reformulamos el régimen de importación temporal porque es clave para la competitividad: más del 90% de las industrias necesitan al menos 1 insumo importado. El régimen no funcionaba: se tardaba entre 1,5 y 2 años para que se autorice”.

“Derogamos las normas parche y sacamos una normativa nueva: eliminamos los trámites de certificación inútiles. Antes se pedía la estructura de costos, un estado contable o se preguntaba qué valor agregado se le daría al insumo para perfeccionamiento industrial. Ya no”.

“La importación temporaria tiene sólo 2 insumos prohibidos: el metilato de sodio y el poroto de soja para biocombustible. Todo lo demás está tipificado”.

Hay mucho intermediario que es reticente a la digitalización de los trámites. Pero hicimos una campaña de concientización, y pasamos del 30% al 82% de empresas que hacen el trámite a distancia (TAD)”.

“Tenemos también regímenes de inversión que permiten importar líneas de producción enteras sin pagar aranceles. Antes se pedía un listado de requisitos para ver si se aprobaba. Ahora permitimos traer la línea, garantizando los derechos que se tienen que pagar, y recién después traen las cosas que pedimos. Es un control ex post que no frena la inversión. E implica un cambio cultural de todos”.

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Un Comentario

  • Jorge Safe dice:

    Excelente la intención que conlleva la reingeniería del Estado para importar y exportar. Es de esperar que la hagan de conformidad con el Código Aduanero o, si lo necesitan, previamente propicien modificaciones. Porque la problemática que generan las resoluciones contrarias a la ley trae aparejada perjuicios económicos para los administrados. También, problemas para los funcionarios que dictan esas resoluciones, claro que no ahora, vienen cuando cambian los gobiernos.